¿Es 'Asesinato en el Orient Express' el peliculón del año?

Sí, y estos son los motivos por los que no puedes dejar pasar este tren.

El próximo viernes se estrena una de las películas más esperadas del año por todos los públicos, que se espera que sea uno de los taquillazos de la temporada: la nueva versión fílmica de 'Asesinato en el Orient Express', la novela más conocida de Agatha Christie. Estamos convencidos de que va a ser un auténtico éxito y que, solo por la elaborada producción, deberías ir a verla. Pero te damos nueve motivos más para que vayas reservando fecha, hora... y palomitas.

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El reparto

En la foto no están todos los que son, pero es una buena muestra del espectacular reparto de la película: Kenneth Branagh, Penélope Cruz, Willem Defoe, Johnny Depp, Judi Dench y Michelle Pfeiffer encabezan la lista de los 'megatops', pero el casting se amplía a actores de la talla de Tom Bateman, Josh Gad, Daisy Ridley o Manuel García-Rulfo. Verles a todos, en su máximo esplendor, y dirigidos por un Brannagh acostumbrado a manejar catervas de grandes actores ('Los amigos de Peter' es un buen ejemplo), es un buen motivo para ir a ver la peli.

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El tren

Uno de los objetivos del equipo es que el espectador consiga la inmersión en una época en la que el viaje no era un fastidio (como ahora), sino que se disfrutaba desde el primer momento en el que se ponía el pie en el medio de transporte. Para hacerlo todo más creíble, no hay construcciones digitales en el tren, sino que se construyó pieza a pieza en los Longcross Studios de Londres, al igual que la estación de Estambul. El tren fue construido dos veces; una para las tomas exteriores y otra, con paredes y techos desmontables, para grabar los interiores.

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El bigote

Parece mentira, pero el bigote de Poirot es uno de sus rasgos inconfundibles. ¡Agatha Christie presume de que su detective tener el mejor mostacho de toda Inglaterra! Así que los responsables de peluquería y maquillaje trabajaron duro –durante nueve meses, nada menos – para encontrar el diseño perfecto. Siguiendo la descripción de la escritora de que el bigote era "majestuoso e inmenso", Carol Hemming, directora de peluquería, pensó en un mostacho doble. En cualquier caso, el resultado cumple el deseo de Christie: se trata de un elemento irrepetible, magnífico y que marca distancias con quienes le rodean.

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El vestuario

Kenneth Branagh y la diseñadora de vestuario, Alexandra Byrne, se conocen desde hace 30 años, asíq ue la colaboración ha sido fluida. Byrne ha recabado mucha información, se ha leído todas las novelas de Agatha Christie y ha visto anteriores versiones de la historia para crear sus 'mood boards'. Los diseños de vestuario son exquisitos, y se ha tenido en cuenta detalles como que la confección era entonces muy distinta en Estados Unidos y en Europa, e incluso entre países del viejo continente. Hasta el 3 de diciembre, en el Museo de Ferrocarril de Madrid, podrás ver una muestra de piezas de vestuario y accesorios ambientados en la época en la que Agatha Christie escribió la historia. Vestidos de noche y de paseo, trajes de caballero con alzacuellos pasando por accesorios y complementos de los años treinta, todo ello acompañado de los bocetos originales de la película.

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Penélope

Penélope Cruz es la gran aportación 'made in Spain' a la ficción de Branagh. Es uno de los personajes que cambian con respecto al argumento original de Christie, en el que originalmente aparecía una tal Greta Olson. Se ha sustituido a Olson por el papel de la misionera Pilar Estravados –nombre tomado de otra novela de Poirot, 'Navidades trágicas'–, una mujer que viaja por el mundo con la intención de mejorarlo. Sin embargo, hay algo que esconde; una cicatriz en la piel y un trauma en su personalidad, que poco a poco se irá descubriendo. Su papel es de lo mejorcito del filme.

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El rodaje

En tanto mundo digital en el que las películas se ruedan en cámaras de vídeo poco profesionales, para recortar presupuesto y con el resultado de una calidad dudosa, es de agradecer que Branagh se haya animado a filmar en celuloide, y no en 35 mm, el formato clásico, sino en 65 mm. Esto facilita un nivel de definición espectacular, en el que el ojo humano es capaz de captar numerosos tonos y contrastes: en palabras del director, "Se ve más nítido, más rico, más colorido y se siente como si se estuviera dentro de la película. Yo quería que el público estuviera dentro del tren, y por eso elegí este formato". Ojo a la escena final del filme. ¿Es la toma más larga de la historia con una Steadicam de 65 mm? Todo un reto para el equipo técnico, y para el espectador.

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La historia

La historia original fue escrita en 1934: el mítico tren queda atrapado en medio de la nieve, justo después de haberse cometido un asesinato; Hercules Poirot, el prestigioso
detective, está a bordo y emprende una carrera contrarreloj para descubrir al culpable entre 13 personajes. Sin embargo, el guionista Michael Green, gran seguidor de la obra de Christie, ha conseguido el permiso de los herederos de la escritora para dar un sorprendente giro al final. Lo que no va a faltar es el encanto de la época, pieza clave en el magnetismo del filme: "Tienes glamour. Tienes nieve. Tienes elegancia y la edad de oro del romance en los viajes. Y, por supuesto, tienes un asesinato", ha dicho Kenneth Branagh.

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Dirección

Kenneth Branagh vuelve a pecar en esta película de lo que le ha sucedido en otras: triunfa en la dirección pero se queda corto en la interpretación, dejándose llevar por lo melodramático y la intensidad teatral, que resulta excesivo. Así que quedémosnos con su enorme capacidad para manejar grandes repartos de estrellas en espacios cerrados, como demostró en 'Los amigos de Peter' o en 'Lo más crudo del crudo invierno'. Obsesionado con la historia, con los trenes y con sacar lo mejor de sus actores, consigue una gran dirección de equipo. Le perdonamos lo magnificiente de su Poirot; a fin de cuentas, Brannagh siempre se cree que está interpretando a Hamlet...

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¿La secuela?

El equipo de producción de la película está tan, tan convencido del éxito internacional que puede alcanzar, que ya se han comprometido a rodar la 'secuela'. En realidad no es una segunda parte, sino otra adaptación de Agatha Christie con Hércules Poirot de por medio: 'Muerte en el Nilo' será el segundo filme en el que Kenneth Brannagh interpretará al detective belga. Como en la película que nos ocupa, Michael Green será el encargado de versionar el texto para la gran pantalla. No será esta su primera adaptación fílmica, puesto que ya en 1978 se hizo una, dirigida por John Guillermin y pasada hasta la saciedad en la tele, con Jane Birkin, Bette Davis, Olivia Hussey, Mia Farrow, Angela Lansbury y el mítico Peter Ustinov como Poirot.

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