Jack Savoretti: el último trovador

Ya hay quien le compara con Bob Dylan, pero este cantautor italoinglés de 30 años sigue aprendiendo leyendo a Neruda y escuchando al 'Boss'. Ahora, trae su directo a Formentera, la isla en la que pasa cada verano. Así suena su voz.

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Hay artistas que se te meten dentro y ahí se quedan. Por lo que dicen, por cómo lo dicen, por el poder de su presencia. Por quién sabe qué. Sencillamente conectan contigo y te hacen arder. Jack Savoretti es uno de ellos. Después de cantar a dúo con la mismísima Sienna Miller e irse de gira con Corinne Bailey Rae, está enamorando a media Europa. Tiene 30 años llenos de sensibilidad, voz épica y alma elegante. Destila una música que es la hermana con jeans rotos de la poesía.

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Sus letras convocan lo bueno de la vida sin obviar las sombras, y el resultado es catártico. Habla mientras rasga las cuerdas de la guitarra a la altura, literalmente, del corazón. Es el último trovador. Para muchos, el nuevo Simon sin Garfunkel. Lee a Neruda y escucha a Bruce Springsteen, con quien compartió escenario en el Hard Rock Calling de Hyde Park (2012); repetirá experiencia el próximo mes de agosto, esta vez con Neil Young. «No puedo separar el momento en el que aprendí a tocar del momento en el que me puse a escribir. Sencillamente me di cuenta de que no era tan buen músico como para ser guitarrista ni tan buen escritor como para dedicarme sólo a escribir; por eso pensé que si ponía las dos cosas juntas, podría hacer llegar mi mensaje», dice con un español casi perfecto. Y es que, a pesar de haber nacido en Londres y haberse criado en Génova, gasta sus veranos en Formentera, donde podrás verlo el 2 de julio en ChezzGerdi, un garito idílico al borde del mar. El mismo que ha elegido para grabar el vídeo de Sweet Hurt, un single para cantar con la ventanilla bajada, número 1 en iTunes en Reino Unido y anticipo de un disco en el que trabaja con gente como Samuel Dixon, bajista de Adele.

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«Mi música es melancólica, mediterránea, y siempre tiene una intención: llenar de romanticismo el día a día. Hacerlo mejor. Tocar me conecta con el universo y conmigo mismo». Con esta máxima, sus canciones han llegado a la serie de televisión Anatomía de Grey; además, Calvin Klein le pidió que fuese su embajador, y Paul McCartney, que participase en su vídeo para Queenie Eye, en el que aparece junto a Johnny Depp, Kate Moss y Sean Penn.

«No me gusta tomarme nada muy en serio, ni siquiera mi música. Me van las cosas simples. De otra manera, te distraes», alega como si el éxito no fuese con él. ¿Y cuál de esas pequeñas cosas le da una mayor satisfacción? «Viajar. A veces somos como terroristas, nos encerramos en nuestro mundo y sólo vemos lo que tenemos. Cuando viajas eres vulnerable a todo. Ves de golpe lo que es verdadero. El viaje nos vuelve honestos». Escuchar sus canciones también es una forma de viajar. Y, a continuación, os dejamos cinco de las que escucha él.