Leonor Watling: por sus canciones la conocerás

El cielo de Sevilla acogía el concierto de Marlango, dentro de la iniciativa 43 Live The Roof, y no nos lo quisimo perder. Pero antes, nos sentamos frente a Leonor Watling con 14 títulos de canciones suyas como único cuestionario.

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Ella afirma ser "la peor tituladora de canciones de la historia", pero nosotros discrepamos. Por eso, cogimos el nombre de 14 de nuestras canciones favoritas de Marlango, las transformamos en formato pregunta y con ellas dimos forma a esta entrevista en un escenario de lujo: la azotea del Hotel Inglaterra, en pleno centro de Sevilla. Dos horas después, ante un centenar de personas, Marlango ofreció un concierto íntimo dentro de la iniciativa 43 Live The Roof, con la que gracias al patrocinio de Licor 43 algunos de nuestros mejores artistas (Coque Malla, Mikel Erentxun, Ariel Roth, Quique González...) llenarán este verano de música los anocheceres de varias ciudades españolas. Con ustedes, Leonor.

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Madness. ¿Qué te vuelve loca?
La soledad y el escenario. Subir al escenario es estar en el presente absoluto, ese momento en el que no piensas: "ostras, no queda leche". Por eso creo que me engancha tanto el directo, no hay antes ni después, es ese momento. Y la soledad me aporta todo lo contrario, un 'no estar' que también me gusta mucho.

One upon a time. ¿Cuál es el cuento que mas veces cuentas a tus hijos?
A ellos les encanta El Grúfalo, de la escritora Julia Donaldson y el ilustrador Axel Schefler, son libros maravillosos. Y todos los de María Elena Walsh. Creo que de las peores cosas que te pueden decir es esa de "no cambies nunca", a mí la maternidad me ha cambiado la vida, y estoy encantada. Morirse es no cambiar nunca.

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Beautiful mess. ¿En que eres tú un desastre?
Uff, en tantas cosas… Organizarme me cuesta muchísimo, en el mundo de las facturas tengo un bloqueo… yo creo que me falta un gen.

Cry. ¿Cuándo lloraste por última vez?
Hace poco, me río mucho y lloro mucho, no tengo ningún problema. Pero es verdad que hace mucho tiempo que no tengo llantos de esos de angustia, de llorar de verdad. Porque tengo mucha suerte. Pero sí de emoción, me pasa habitualmente. Para reír y para llorar soy muy facilona.

Dance, dance, dance… ¿Cuál es la canción que más veces has bailado en tu vida?
Soy muy de poner música y bailar, además es que otra de las cosas buenas de tener hijos es que es excusa para hacer un montón de cosas que antes no te permitías, como bailar en el salón, ver dibujos animados o entregarte en Navidad. Al quien más hemos bailado en casa ha sido a Mickael Jackson.

Never trust me. ¿Quién es la persona en la que mas confías a día de hoy?
Tengo mucha suerte, hay varias. Pertenecen a mi intimidad, pero sí tengo una sensación muy linda de Corleone, de estar rodeada de familia de sangre y familia elegida que son todos muy buenos consigliere, muy Robert Duvall.

To many ways. La música y la interpretación son los dos caminos profesionales que has escogido en tu vida, ¿de no haber sido ni una cosa ni otra que te hubiese gustado ser?
Gato de millonaria, ¿te imaginas? Con la música y el cine tengo la sensación de que son ellos los que me han elegido a mí, luego es verdad que me he tenido que pelear. Pero tengo la impresión de que al final uno hace lo que se le da bien hacer y a base de hacerlo cada vez lo haces mejor. Todos tenemos a veces esa sensación de estar cansado de ti mismo, y actuar te permite abandonarte y meterte en otra vida una temporada, y cuando acabas te coges con mas cariño a ti mismo, es como si te hubieras echado de menos. Y me gusta esa falta de responsabilidad, porque la película es del director. La música es lo contrario, más decisiones, más responsabilidad, más autoridad. Echo de menos una cosa cuando me centro en la otra.

Si yo fuera otra. Si pudieras elegir, ¿la vida de quién te habría gustado vivir?
Todas, justo por eso soy actriz. Además es que hay muchas vidas muy poéticas, pero para que yo las eligiera tendría que existir la epidural, la anestesia, la penicilina y el sufragio universal, con lo cual ya vamos descartando la mayoría de vidas interesantes. Y luego normalmente las que son bonitas de ver suelen ser trágicas de vivir.

Exquisita. ¿Qué es para ti delicioso?
Es que esto es un secreto… pero exquisito en brasileño significa asqueroso. Cuando me enteré me pareció genial. Así que te diré lo que no soporto, que es la prepotencia y la falta de educación, parece una cosa superflua pero esconde raíces muy profundas. No saber escuchar, no tener empatía.

Lo que sueñas vuela. ¿Con qué soñabas de pequeña y con que sueñas hoy?
Pues es que mi sueño sigue siendo bastante parecido. Tener una casa, tengo algo con el patrimonio, con el mundo inmobiliario. Soñaba con una granja, con espacio para mí, no se que diría un psicólogo…

Ir. ¿Cuál es ese lugar al que fuiste y te habrías quedado? ¿Y ese que aún no conozces y te mueres de ganas?
Japón me encantó, tuve esa sensación de ir y querer quedarme. Lo entendí y había cosas mías que ellos entendían mejor que aquí. Por otro lado, no he ido nunca a África, y mi abuelo está enterrado en Kenia, que es dónde se crió mi madre. Es es un viaje pendiente que debería hacer.

La luna. ¿Eres mas de día o de noche?
Soy más de amaneceres y atardeceres, de momentos de cambio. En el amanecer aún tienes capacidad para hacerlo todo bien, todavía no te has equivocado, incluso aunque no hayas dormido. Es como el uno de enero, el cuaderno en blanco. El atardecer es lo contrario, es el 'ya está' y también me gusta.

Dinero. ¿Cuál es el capricho más caro que te has pegado en la vida?
En una época en la que no tenía mucho dinero, y fruto de un error al cambiar mentalmente de liras a pesetas, me compré todas las grabaciones de Ella Fitzgerald para The Verve. Pensé, no puede ser tan barato, me lo tengo que comprar… y cuando me di cuenta del cambio resultó que no era caro, era lo siguiente. Me costó más que el viaje a Roma. Es el mejor error-acierto que he hecho en mi vida.

El porvenir. ¿Esto tiene arreglo?
Por un lado tiendo a ser bastante pesimista, y por otro relativizo mucho. Pienso en mis hijos y en que no van a ver ballenas… pero luego veo documentales de la BBC que dicen que hace 10.500 millones de años subió un metro el nivel del mar y entonces respiro…. ¡si está todo bien!