"Para mí no existe la palabra nunca"

Leonés, 50 años, aventurero y lo que le echen: en esta minientrevista exclusiva para Elle.es, con ocasión de la presentación de los nuevos televisores Sony Bravia 4K, Jesús Calleja nos explica a quién le gustaría llevarse de expedición, cuáles son las prendas que nunca faltan en su maleta y qué es lo más raro que ha comido, entre otras curiosidades.

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Jesús Calleja no para. Acaba de volver del Camino de Santiago para fomentar una iniciativa de reciclaje entre peregrinos, hace unos días estuvo en Nepal con David Bisbal llevando ayuda a los afectados por el terremoto, prosigue cada semana mostrándonos en Cuatro las excelencias de España en 'Volando voy' y prepara más temporadas de 'Planeta Calleja', donde propone retos extremos a las celebs.

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Entre evento y evento, le hemos pillado en la presentación de los nuevos televisores Sony Bravia 4K 'ultraslim', donde Calleja hizo gala de su naturalidad y de su don como maestro de ceremonias al desgranar ante la prensa los detalles de estos aparatos en los que ver la tele se convierte en un auténtico arte.

¿Qué noticia te gustaría ver retransmitida a través de estos televisores?
Que las guerras se han acabado, que los refugiados no se mueren en las playas... todas esas noticias que vemos diariamente y a las que parece que nos hemos acostumbrado. Las muertes en Siria, los atentados en Afganistán, todo parece que no nos afecta, y es lo que me gustaría que desapareciera.

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¿Cuáles son las tres prendas que nunca faltan en tu equipaje?
Las tres capas: la capa térmica, el forro polar y el goretex. Con eso puedes dar la vuelta al mundo e ir donde sea.

Cuándo estás de viaje, ¿qué es lo que más echas de menos?
Siempre la familia y los amigos, porque con ellos tengo una unión muy especial. Son el motor de mi vida.

¿Tienes algún reto que no te has atrevido nunca a asumir?
No, porque la palabra 'nunca' no está en mi diccionario. No lo digo por osadía. Mi actitud es: 'al menos lo voy a intentar'. Aunque no se pueda conseguir, me gusta intentarlo.

Intentándolo, intentándolo, has conseguido que vaya a tu programa Soraya Sáenz de Santamaría...
Si, rodaremos con ella y además le vamos a dar caña. No porque sea la Vicepresidenta vamos a llevarla de paseo. Ella parece que se atreve con todo; la verdad es que nos ha sorprendido gratamente que aceptara y también que lo haga sin ponernos ningún tipo de límites o censuras.

¿Algún otro político en mente?
No se puede decir... a lo mejor sí.

Si tuvieras carta blanca, ¿a qué personaje te llevarías de expedición?
A Obama, por supuesto, y al Papa Francisco, que son dos de los hombres más poderosos del mundo. Como no me impactan las personas por sus cargos, sino que en el momento que les tengo delante ya es una individuo más y les trato de tú a tú, con ellos podríamos hacer algo sobre la realidad de la vida. A Obama le llevaría a esos lugares que conozco de la India o Nepal donde la vida es realmente difícil. Y en cuanto al papa, mira, eme cae muy bien, porque está siendo muy rompedor, pero también le llevaría a ver la realidad de la calle. Hay pasos que tienen que dar y no lo hacen por miedo, pero este hombre lo está haciendo francamente bien.

En tus viajes, ¿qué es lo más raro que has comido?
Uy, pues muchas cosas y además lo peor es que me he enterado después. Comí sesos de mono, me enteré después y me puse malo. Hemos comido escorpiones, cucarachas, gusanos, serpientes...

Te han nombrado Embajador de Turismo del Nepal, ¿cómo has recibido este honor?
Con mucha ilusión. Para mí Nepal es muy especial, es mi segunda patria, allí he trabajado 16 años. Y de pronto, el Gobierno por unanimidad te da este cargo, con sus credenciales, con unas tareas por hacer, pudiendo representar al país en organismos internacionales... es todo un orgullo que me hagan este reconocimiento. Viajo además mucho allí, ahora hemos llevado 70 toneladas de ayuda al epicentro del terremoto, donde aún no había llegado nada. Habían pasado 6 meses y todavía nadie se había ocupado de ellos.

Y también eres embajador de tu tierra, de León...
Yo no tengo patria. Hay veces que nos empeñamos en poner más parcelas, en poner más fronteras... y yo tengo por patria el mundo, me gusta moverme libremente por él. No quiero que me pongan trabas. Y me resulta doloroso que tienes un amigo por ejemplo en Etiopía o en la India que me quieren venir a ver y las pasas canutas para que le dejen entrar, Europa parece una jaula de oro donde no se deja entrar a la gente. Sí, soy de León y a toda honra pero eso no quiere decir que no sea maravilloso ir a Asturias o a Barcelona. Tienes predilección por el sitio donde has nacido, donde has pasado tu infancia y allí está mi campamento base.

¿Qué punto de León nos recomendarías visitar?
La cordillera de León, la cordillera Cantábrica. Yo voy allí y piso sitios que yo creo que aún no ha pisado nadie. Es espectacular. Es una belleza de provincia, una locura de gastronomía, un sitio perfecto para ir a la montaña, para el ocio, para la naturaleza, sus ríos...

Hace poco sufriste un grave accidente entrenando, ¿cómo te motivas para seguir cuando te pasan estas cosas?
Al día siguiente, con los puntos, tres muelas que me rompí... ya fui a entrenar. Al cuerpo hay que decirle: “bien, esto ha sido duro, esto duele y esto puede proporcionarte miedo porque te has dado un buen susto, te podías haber matado”. Pero debes ir al mismo sitio para quitarte el miedo.