4 mentiras dañinas que los medios de comunicación cuentan sobre las mujeres y el dinero

"Reality de entretenimiento". ¿Ha existido alguna vez un término más irónico? Seguro que muchas de nosotras los seguimos asiduamente, pero ¿son un reflejo de la realidad actual? Si la franquicia The Real Housewives, The Bachelor o cualquiera de los shows de las Kardashians fueran un fiel reflejo de la mujer actual, una podría llegar a la conclusión de que, en general, las mujeres no tenemos ni idea de cuestiones económicas. Pero las tergiversaciones que aparecen en los medios de comunicación no se detienen aquí.

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El cine y la televisión también están llenos de personajes femeninos estereotipados a los que les encanta ir de compras y son incapaces de llevar sus cuentas. La "realidad real", sin embargo, es que la gran mayoría de las mujeres es consciente de la importancia de la planificación y de la responsabilidad financiera, por no mencionar la cantidad -cada vez mayor- de mujeres que ganan más dinero que los hombres de su familia. Aquí tienes unas cuantas mentiras sobre las mujeres y el dinero que han sido fomentadas por los medios de comunicación:

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1. Las mujeres se vuelven locas por ir de compras

"¡Me convertiré en la vieja del cuento que vivía en sus zapatos!" — Carrie Bradshaw

El problema no es que muchas de nosotras disfrutemos con ello, sino más bien que la imagen que se tiene de la mujer es la de una persona frívola e irresponsable que compra cosas que no sirven para nada sin importarle lo que cuestan. En realidad, las mujeres tardan más que los hombres a la hora de decidirse a hacer una compra y también son más propensas a usar cupones de descuento, a comprar productos rebajados y a comparar antes de comprar.

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2. Las mujeres no soportan que los hombres no paguen

"¿Puedes pagar mis facturas? ¿Puedes pagar mis facturas de teléfono? ¿Puedes pagar las facturas de mi coche?" — "Bills,bills,bills" (Destiny's Child)

Sí, la imagen de un hombre pagando la cuenta todavía se considera como el gesto romántico por excelencia, pero ¿sabías que las parejas pagan a medias cada vez con mayor frecuencia? Según una reciente encuesta realizada por NerdWallet, un 40%, tanto de hombres como de mujeres, aseguró que en las citas nocturnas se turnan para pagar o lo hacen a medias. ¡Compruébalo, por favor!

3. No se puede confiar en las mujeres a la hora de administrar dinero

"Nunca presto atención a los negocios de Hal. No tengo cabeza para ese tipo de cosas". — Jasmine en Blue Jasmine

Existen datos estadísticos que demuestran que la imagen de falta de responsabilidad financiera por parte de las mujeres no se corresponde con la realidad, tanto a nivel profesional como individual. The Economist publicó los resultados de un estudio que mostró que la gestión de fondos de inversión por parte de mujeres supuso unos beneficios del 9.8% en 2013 frente a la media del sector que se situaba en el 6,13%. Según otro estudio reciente las mujeres inversoras consiguieron mejores resultados que los inversores masculinos en torno a un 2,3%.

4. Las mujeres odian hablar de dinero

"Incluso Lucy, nuestra criada, le tiene miedo. Y papá es tan bueno que gana 500$ a la hora por discutir con la gente. Pero discute conmigo gratis porque soy su hija. — Cher Horowitz en Clueless

Esto podría decirse de la generación de tu madre, pero no de la actual. Mi página web Girls Just Wanna Have Funds es un ejemplo de los muchos recursos financieros online que tienen las mujeres. Y existen porque las mujeres los leen. El año pasado el fundador de Financial Finesse manifestó que las mujeres representaban el 60% de los usuarios de los programas de educación financiera de su compañía. Y es un hábito positivo que se está instalando en la mentalidad de la Generación Y: la compañía de servicios financieros Allianz Life llevó a cabo un estudio, según el cual, los encuestados más jóvenes (el grupo de edad entre 25-34) se mostraban más interesados que los grupos de mayor edad en temas relacionados con la planificación financiera y la inversión, así como en la planificación de su jubilación.

Así que la próxima vez que veas el retrato de toda una modelo aparentemente despistada y estúpida, simplemente recuerda lo anterior. En cuestión de segundos comenzarás a reírte mientras vas de camino al banco.

Vía: ELLE US