Pilar Rubio, mummy cool

Entrevistamos a Pilar Rubio tras su maternidad.

pilar rubio

El madrugón que ha implicado nuestro shooting no se le nota. Ni tampoco las noches en vela a causa de su bebé de mes y medio, Sergio Ramos Rubio, que le acompaña durante toda la producción y que reclama su atención a cada momento. Pilar Rubio (Torrejón de Ardoz, Madrid, 1978) llega a ELLE como embajadora de la línea de coloración capilar Blondor Freelights, de Wella Professionals. Un cargo que la ha animado a transformar su melena morena en castaño claro con mechas, algo que ella ha asumido con audacia: «Me encanta atreverme y ser transgresora con mi imagen», asegura. «Si por mí fuera, me pondría el pelo de colores. De hecho, cuando era más joven sí que lo llevaba así».

Como digo, ni rastro de cansancio. Con la cara lavada Pilar está resplandeciente y luminosa, es todo atractivo y mirada felina. Y eso que nuestra charla se desarrolla en los momentos previos a la sesión. Unas circunstancias muy femeninas pero, al mismo tiempo, poco favorecedoras: bata de peluquería, tinte en el pelo y ningún adorno, salvo unas sandalias joya y un tatuaje, Recuerda…, en su muñeca izquierda. No es el único. Hay uno nuevo, en la nuca, que permanece oculto bajo el pelo: «El primero me lo hice hace un año», cuenta. «No estoy a favor de los tatuajes meramente decorativos, porque eso al final te cansa. Me he tatuado lo que tiene un significado especial y que quiero guardar en mi piel. Me encantaría llenarme los brazos enteros con las portadas de los discos que más me gustan. Es un sueño, porque por mi trabajo no va a poder ser (risas)». Además de buena cara tiene alegría. Y mientras se somete al cambio de color, hacemos lo mismo que muchas mujeres en el salón de belleza: charlar a golpe de secador y ponernos al día.

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"Fui una hija superbuena y responsable"

Define cómo es este momento vital...
No puedo pedir más. Es el más completo de mi vida y hasta que no llega no sabes lo que te estabas perdiendo. Estoy feliz. He alcanzado una madurez que me hace ver todo de otra forma, no con ansiedad, sino con la serenidad de esperar el momento justo para cada cosa y disfrutarlo. Ir paso a paso con pies sólidos. Cuando eres más joven te pierdes lo que vives en el presente porque estás obsesionada con el futuro. Ahora, en cambio, tengo mucha más paciencia, que es lo que desarrollas cuando tienes un niño.

¿Qué significaba para ti la palabra hijo?
Yo no tenía instinto maternal. Sabía que quería tener hijos pero no cuándo. Entre otras cosas porque para mí esa idea estaba relacionada con el concepto de familia. Quería que mi hijo tuviera un padre y una madre juntos. Ahora, desafortunadamente, muchos niños tienen que sufrir que sus padres estén separados. Seguro que no pasa nada, y está muy bien. Pero yo siempre he querido una familia. Y hasta que no he vivido el momento ni conocido a la persona adecuada no me lo había planteado. Sobre todo porque un hijo es una responsabilidad muy grande y necesita una dedicación y un tiempo que, hasta ahora, tampoco hubiera podido darle.

¿Qué modelo de hija fuiste tú?
Superbuena y responsable. De verdad. Hacía lo que me decían. Mis padres ni siquiera me pedían las notas del colegio. Confiaban en mí. Era muy buena... demasiado, creo yo. Hasta que cumplí los 16 años y me volví más rebelde (risas).

¿Qué clase de madre te 
imaginabas que ibas a ser?
Tenía un poco de miedo de mí misma. Con lo controladora que soy, que me gusta tenerlo todo muy atado, pensaba que iba a ser de las que no le dejan hacer nada... Pues sí, así soy (risas). Quiero que tenga unos hábitos marcados desde pequeño y prefiero no saltármelos.

"Ser feliz es la mejor medicina"

«Cada día es una aventura y debemos expresar nuestra personalidad a través de nuestra imagen para no perder nunca la identidad». Con esta frase encabezas tu blog Viste, siente, ama. ¿Cuáles son los pilares que sustentan tu identidad?
Soy muy fiel a mis costumbres y a lo que me hace sentirme bien. Empezando por mi familia y mis amigos. No perder los orígenes te proporciona la estabilidad personal que forma tu carácter y que te ayuda en tu vida profesional. Que te empuja a emprender cosas nuevas. Para mí es vital tener a mi lado a la gente que me quiere, me apoya y me guía.

¿Llevas bien cuando los consejos implican alguna crítica?
Totalmente. Lo inteligente es escuchar a la gente que sabe. Luego está en tus manos la decisión de aplicar o no las recomendaciones que te hacen. Pero yo siempre escucho.

¿Y cómo cuidas tu imagen tanto por fuera como por dentro?
Procurando ser feliz. Es la mejor medicina. Ahora no duermo mucho (risas), y lo echo de menos, porque es importante dormir y comer más o menos lo que te apetece. Para mí la gastronomía está vinculada a la felicidad. No como en exceso pero me doy pequeños placeres, como los dulces. Me encantan las tartas... ¡y las hamburguesas! Luego lo compenso con verduras y ensaladas pero no dejo de concederme algunos caprichos.

Está claro que la música es también un gran apoyo para 
ti. Recomiéndanos lo último que te haya gustado.
Estoy enamorada del tema On My Sleeve, una semibalada del grupo americano Creed. El título parece muy raro, pero en realidad alude a una frase hecha que significa ir por la vida con el corazón por delante. Algo así como: soy lo que veis.

¿Y tú eres como te vemos?
Cuando a lo largo de mi vida he tomado decisiones que han resultado acertadas lo han sido porque las he tomado con el corazón. Por feeling y por una cuestión de piel. En cambio, cuando he hecho algo que resultaba muy razonable, pero que realmente no sentía, no me ha salido bien.

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"En diez minutos estoy lista"

Eres madre y no has perdido tu figura. ¿Cuáles 
son los cuidados de belleza que recomiendas?
Cuando me quedé embarazada tenía claro que no quería que se me fuera de las manos y terminar con 30 kilos de más. Así que comí como siempre. El secreto está en no pasarse ni obsesionarse. La idea de que hay que comer por dos está desfasada. Y ahora hago lo mismo que cuando estaba embarazada. Además voy a un centro, Be Water, donde practico pilates, coaching y gimnasia en piscina, y salgo nueva. Porque la resistencia que ejerce el agua es tremenda. Trabajas muchísimo pero las articulaciones no se resienten. A eso le he añadido ahora abdominales hipopresivos, porque son estupendos cuando has sufrido una distensión debida al embarazo.

¿Eres muy coqueta? 
¿Sueles invertir mucho tiempo en arreglarte?
No demasiado. Todo depende del que disponga. Si me das diez minutos estoy lista. Pero si cuento con dos horas, las empleo tranquilamente. No suelo hacer esperar cuando tengo que salir (risas).

Eres una de las mujeres más deseadas. ¿Cómo te sientes dentro de ese calificativo?
Es algo bonito, muy halagador y lo vivo como un cumplido, porque detrás de él noto el cariño de la gente. Pero no pienso en ello ni es algo que me influya. Sobre todo porque me siento una mujer muy normal, con sus días buenos y sus días malos. Hay mañanas en las que me levanto y pienso: «Me siento bien, esto que me pongo me favorece». Y hay otras en las que digo: «Hoy me meto en la cama otra vez, porque visto lo visto...» (risas).

"La vida puede ser gris o brillante, depende de como la mires"

¿Cómo te desenvuelves con la fama?
Soy muy introvertida y me choca salir a la calle y ver paparazzi. A veces resulta raro y brusco. Pero me lo tomo con filosofía y humor. Y como compañía: sé que nunca voy sola por la calle y que si viniera alguien a hacerme algo malo tendría ahí a mis amigos para que todo quede registrado...

Está claro que el sentido del humor no falta en tu día a día.
La vida puede ser gris o brillante según la mires tú. Todos los días están cargados de matices y tienen cosas malas y cosas buenas. Yo personalmente no me puedo quejar. El pesimismo es una manera de sufrir. Lo que tienen solución se solucionará y lo que no... ¿para qué te vas a preocupar?

Dices que eres introvertida, pero en Twitter te muestras desinhibida y cercana. ¿Qué te aportan las redes sociales?
Me parecen valiosas si sirven como plataforma para ayudar a gente y para apoyar causas. Me gusta su función útil.

¿Estás implicada en alguna ONG?
No focalizo mi colaboración con una en concreto, pero cuando tengo que ayudar estoy dispuesta. No creo que sea necesario que se vea que ayudas. De hecho, hacemos muchas donaciones anónimas. Me preocupa especialmente la lucha contra el cáncer. Que a estas alturas no haya una cura me hace dudar, no sé si es porque no se puede o no se quiere. Hay tantos intereses a nivel de farmacéuticas, incluso gubernamentales... El dinero tendría que ir no a inaugurar monumentos sino al estudio de muchas enfermedades infantiles que se llaman raras y no se investigan lo suficiente.

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"Soy un culo inquieto"

¿Cómo va Metalhead, 
tu firma de moda?
Ahora con el niño he tenido que parar un poco. Lo llevaba todo: producción, marketing, diseño, creatividad... Todo caía sobre mis hombros y no daba a basto. El embarazo me hizo ver que no podía con este trajín. Y ahora lo que quiero es llegar a dormir un día más de cuatro horas seguidas. A partir de ahí podré volver a mi vida normal. No era muy dormilona, ¡pero esto ya traspasa los límites!

¿A quién te gustaría vestir?
A Kat Von D y a Dita Von Teese. Me encanta su estilo. 

¿Qué proyectos profesionales hay en tu futuro?
De momento mi proyecto es mi niño. Realmente no he dejado de trabajar, porque desde que nació, como le estoy dando el pecho, me lo he llevado a todas partes. Soy un culo inquieto y no puedo estar en casa.

¿En qué punto se encuentra tu carrera de actriz?
Aparcada. Actualmente mis energías están canalizadas en presentar, que es lo que de verdad me ha gustado siempre.

Sergio Ramos, tu pareja, se ha convertido en el gran héroe 
del Real Madrid. Del subidón por ganar una Copa de 
Europa a la decepción del Mundial. ¿Cómo se vive en casa 
un estado de ánimo que además arrastra pasiones?
Lo mejor es dejar las profesiones aparte. La vida personal no tiene nada que ver con lo que luego cada uno es en su faceta laboral. Tenemos muchas más cosas que aportarnos el uno al otro. Los trabajos se quedan siempre fuera de casa.