15 looks míticos de Eurovisión

Del Courrèges de Massiel al Gaultier de Dana International.

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Este sábado se celebra el Festival de Eurovisión, una cita que año tras año reúne a 'eurofans' y curiosos frente a la tele, lápiz y papel en mano, para votar por sus favoritos y disfrutar de la música. Pero más allá de las canciones, queremos abrir boca con algunos de los 'looks' inolvidables que hemos visto en estas seis décadas de festival. Comenzamos el repaso.

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Massiel, 1968

Hubo una época en que el Festival de Eurovisión era un verdadero acontecimiento y cada país participante tiraba la casa por la ventana y llevaba a la crème de la crème de sus artistas. En España, en 1968, quisimos mandar a Joan Manuel Serrat cantando un tema del Dúo Dinámico, todo muy 'high level', pero no se le permitió cantar en catalán, así que en el último momento surgió el nombre de Massiel. Defendió en Londres el "La, la, la" con más gracia que nadie para lo poco que pudo ensayar, ganó, y encima lució un precioso minivestido blanco de Courrèges con margaritas rosas bordadas que había costado 49.000 pesetas, la mitad de lo que valía un Seat 600 de la época.

Sandie Shaw, 1967

Un año antes que Massiel, una veinteañera Sandie Shaw se plantó en el escenario del palacio imperial de Hofburg (Viena) a representar al Reino Unido con una cancioncilla pop sencilla "Puppet on a String". Y se plantó con un precioso minivestido joya muy 'swinging sixties', con gasa sobre apliques de 'pailletes' y strass. Y, lo que es más, se plantó descalza. Su inocencia y timidez, su voz y su puesta en escena enamoró al público y se llevó el primer puesto con un tema que ha marcado su vida y que, según ha reconocido, odia desde el primer momento en que lo oyó.

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Salomé, 1969

En la única vez que Madrid fue anfitriona del festival, TVE tiró la casa por la ventana y llamó a Pertegaz para que hiciera uno de los diseños más recordados de Eurovisión, el precioso mono azul de canutillos de porcelana azul turquesa que lució Salomé, de nuevo ganadora (junto con otros tres países). Pesaba 14 kilos, pero su manera de moverlo y de bailar en el escenario su "Vivo cantando" crearon un movimiento inédito hasta el momento, siendo claves en la victoria.

Karina, 1971

La dulce Karina ganó el concurso televisivo "Pasaporte a Dublín" y fue la representante española en la capital irlandesa en 1971 con el tema "En un mundo nuevo". Su fabuloso segundo puesto se debió no solo a su perfecta interpretación (a pesar de que le abrieron el micro tarde) sino también al magnífico traje que diseñó para ella Antonio Nieto: en turquesa, ceñido, con botonadura medieval, agujeros en las mangas y otro más grandes al final de la falda por el que la creación fue apodada 'La gatera'.

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ABBA, 1974

Cuando el cuarteto sueco apareció en el escenario de Brighton en 1974, no sabía que iba a marcar un antes y un después en la historia eurovisiva con "Waterloo". Hasta entonces solo importaban las canciones; a partir de su actuación, se valoró también el 'look' y el 'show' que ofrecieran los participantes. Sus atuendos fueron diseñados por Inger Svvenke: botas de plataforma, pantalones con perneras afaroladas, sombrero casquete, faldas largas asimétricas, chorreras y 'glitter'. Mítico.

Olivia Newton-John, 1974

La que fuera años después estrella mundial con "Grease" participó en Eurovisión en la misma edición que ABBA, y el look no fue menos hortera y setentero. Lució un vestido azul que bien podría ser un camisón o un salto de noche, lleno de volantes, gasas y frufrús. A pesar de él (o quizás gracias a él), quedó la cuarta con su tema "Long Live Love".

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Bucks Fizz, 1981

¡Bienvenidos a los ochenta! Pegadiza e irresistible, los británicos Buck Fizz se llevaron con su "Making Your Mind Up" el Festival de Eurovisión de 1981, que se celebraba en Dublín. El look inicial del cuarteto, en el que el juego de colores, las camisetas, sudaderas y contrastes tenían todo el protagonismo, pasó a segundo plano en el momento en el que los chicos les quitaron la falda a las chicas y se desveló que debajo llevaban otra minifalda. Fue la primera vez en Eurovisión que se hizo un cambio de vestuario en escena, algo muy repetido posteriormente.

Paloma San Basilio, 1985

Una de las grandes damas españolas de la canción acudió a Gotemburgo a defender el baladón "La fiesta terminó", de Juan Carlos Calderón, ataviada con un magnífico vestido que perfectamente podría haber sido obra de un Elie Saab de nuestros días (eso sí, sin las maxihombreras de la época). Con pedrería, varias capas de gasa, strass , transparencias, escote en V, manga capeada y cinturón-joya, es uno de los modelos más espectaculares lucidos por una representante española en el festival.

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Dana International, 1998

Uno de los diseñadores 'eurofan' es Jean Paul Gaultier, que en 1998 se encargó de vestir a la representante israelí Dana International, vencedora en Birmingham con su tema "Diva". Fue una de esas ediciones en las que ya todo el mundo sabía quién iba a ganar, lo que le permitió a Dana tener preparados dos trajes sorprendentes, uno gris de pedrería con el que actuó y otro negro largo de noche, adornado con una increíble chaqueta de plumas de Gaultier, con el que salió a recoger su premio y a volver a interpretar la canción ganadora, como manda la tradición.

Barbara Dex, 1993

Aunque quedó la última de su edición, celebrada en Millstreet (Irlanda), Barbara Dex es recordada por defender el tema 'Iemand Als Jij" llevando llevar uno de los atuendos considerados peores, un terrible vestido color champán que se hizo ella misma. Con todo el humor del mundo, la anécdota sirvió para que se creara el "Barbara Dex Award", un premio que se concede desde 1997 al participante de Eurovisión con peor look.

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