Una pareja de cine

Entrevistamos a Mario Casas y Berta Vázquez.

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"Palmeras en la nieve es una película romántica porque Fer, el director (Fernando González Molina), lo es: intenso y pasional", cuenta entre risas Mario Casas (La Coruña 1986). «Pero además es el recorrido vital de una familia española en la Guinea colonial de mediados del siglo XX. Y se habla de sus secretos, de sus vivencias, de sus amores y de sus desamores», añade Berta Vázquez (Kiev, Ucrania, 28 de marzo de 1992).

Ambos jóvenes actores protagonizan este largometraje, una epopeya interracial que destila el aroma de esos grandes clásicos de antes. Para ella, una ucraniana de raíces etíopes que llegó a Madrid desde Alicante con el sueño de convertirse en bailarina, ha significado su debut en el cine a lo grande: «Yo no había buscado ser actriz. Por eso no he sentido en ningún momento ni miedos ni inseguridades. Mucho más importante que todo eso era la ilusión de estar haciendo una película», confiesa con sinceridad.

Para él, una vez más a las órdenes de un director que es también su gran amigo después de cuatro películas juntos, 'Palmeras en la nieve' es la guinda a un año de trabajo incansable. Estrenó 'Mi gran noche' de Álex de la Iglesia, con quien también está a punto de embarcarse en su próximo proyecto, 'El bar'; a finales de enero tendrá en cartel 'Los 33', al lado de Antonio Banderas; acaba de terminar 'Toro', junto a Luis Tosar, y rueda 'Contratiempo', mano a mano con José Coronado.

«Estoy en un periodo muy feliz –resume–. Creo que la etapa de televisión en la que se me veía como un supuesto galán, un chico de moda, un motero y hasta un malote ha quedado atrás. Yo nunca me vi así ni fui ese. Al contrario: me considero un hombre tranquilo, alguien al que le gusta llevar una vida relajada y estar con la gente con la que pueda ser él mismo –continúa–. Desde Tres metros sobre el cielo (2010) he tenido la oportunidad de enseñar más registros. Y ya con 'Grupo 7' (2012) me hice mayor. Di un salto personal y emocional: dejé de ser un niño y me convertí en un hombre», asegura.

Berta y Mario se conocieron hace cuatro años, en el casting de la película de Marcelo Piñeyro 'Ismael' (2013). Mario consiguió el papel, pero Berta no. «Cuando llegué a Madrid tenía muchas ganas de empezar mi vida, mi aventura –recuerda ella–. Y mi plan era un poco peliculero: pasarlo mal, trabajar en esto y en lo otro hasta que un día se me brindara una oportunidad. No llegué a dar clases de baile, me dediqué a mi segunda pasión, componer, e hice lo que hacen los artistas: buscarme la vida y presentarme a las pruebas».

El destino, algo en lo que tanto Berta como Mario creen por encima de todo, hizo que una directora de casting la abordase por la calle cuando ella paseaba a su perro. Y de aquello surgió su participación en la serie carcelaria Vis a Vis, que va a estrenar su segunda temporada. De su fichaje para 'Palmeras en la nieve' tiene la culpa aquella audición fallida de Ismael que quedó, sin embargo, en la memoria de la responsable a la hora de elegir el reparto. «Creo mucho en eso de que lo que tiene que ser será –dice Berta–. Ahora estoy viviendo un sueño. Soy consciente de que el camino es largo y sufrido. Se pasa ansiedad, pero ¡vamos a por ello!».Del encuentro de estos dos actores en la gran pantalla han quedado unas imágenes muy potentes en la película y el amor en la vida real. Mario y Berta tienen una relación discreta y prudente de la que sólo nos regalan ciertas dosis de complicidad durante nuestro shooting...

Palmeras en la nieve es un film muy romántico. Como espectadores, ¿os gustan las películas de amor?
Berta: A mí sí.
Mario: ¡A ti te encantan! 'El diario de Noa', por ejemplo. Bueno, en realidad esa me gusta hasta a mí (risas).
Berta: Todo el mundo quiere tener esa historia de amor. Mario: Las grandes películas de amor, tipo 'El paciente inglés' o 'Leyendas de pasión', son fantásticas. Pero a mí me van más las de terror. Me encanta la tensión, aunque he de reconocer que últimamente no la consigo. Las de miedo ya no me parecen tan buenas como las que se hacían antes.
Vosotros creéis en la distinción entre pelis para chicos y pelis para chicas?
Berta: ¡En absoluto! ¿Qué es una peli para chicas?

Al parecer historias como 'El diario de Noa'...
Mario: Yo defiendo que eso tampoco es verdad. Los hombres quizá prefiramos la acción, la comedia o el terror antes que una historia de amor, pero a mi hermano, que tiene 24 años, le ha fascinado 'Palmeras en la nieve'. Y a mí me han abordado muchos hombres contándome lo que les había gustado 'Tres metros sobre el cielo'. Al final nosotros nos emocionamos y nos enamoramos como las mujeres, sólo que a veces nos queremos hacer los durillos delante de ellas. En el fondo acabamos llorando igual.
Berta: Tú viendo 'Palmeras' lloraste...
Mario: Sí, sí. Estaba aguantándome, pero Fer me tocó la fibra. Tú también soltaste alguna lagrimilla...
Berta: La segunda vez sí. La primera estaba en shock.

Sin duda esta película marcará un antes y un después en tu carrera, Berta. ¿Estás preparada para lo que viene?
Berta: No sé lo que vendrá. A veces he pensado si esto no será más que una broma que se convertirá en un capítulo pequeño de mi biografía. Si vienen muchos papeles, procuraré escoger bien. Una de las cosas que he aprendido de Mario en el poco tiempo que llevo en esto es la capacidad de elegir. Ahora mismo todo me parece interesante, pero soy consciente de que cuesta más mantenerse que llegar.
Mario: Los miedos y las inseguridades no desaparecen; se hacen mayores con el tiempo. Yo cada vez me pongo más exigente y nervioso. Y eso, en el fondo, es bueno, es la señal de que no te conformas y de que llevas siempre las pilas puestas.

Mario, alcanzar el éxito te ha obligado, entre otras cosas, a cambiar de teléfono más de una docena de veces...
(Risas). He cambiado unas cuantas, sí. Pero eso nos habrá pasado a muchos. Es algo normal y yo lo entiendo. La gente lo hace sin maldad, es que quieren saber de ti. Cuando te pasa por primera vez te sorprendes. Tu vida cambia de repente y tienes que protegerte, dejas de ir a sitios concurridos para estar un poco más tranquilo. Aunque no olvido que esa gente es la que va a ver mis películas y la que contribuye a que yo siga trabajando.

¿Es más fácil la relación cuando los dos sois actores?
Berta: Eso es un gran apoyo, sí, sin embargo no se pasa mejor ni tampoco se sufre menos. Porque tus ansiedades y tus miedos no te los quita tu pareja.
Mario: Es muy difícil que una persona que no se dedica a esto entienda que uno se tiene que ir tres meses a donde el trabajo lo lleve. Que en general los actores terminen juntos es porque existe un entendimiento un poco más profundo de nuestro trabajo. Pero al final, como dice Berta, cuando uno llega a casa no se pone a hablar del trabajo. La vida en pareja es más que eso.

¿Se aprende a sortear los flashes?
Berta: Te adaptas y encuentras el equilibrio entre tu vida normal y esa vida pública que no controlas. Porque no puedes encerrarte y ya está. Lo que haces es buscar el modo de seguir.
Mario: Si te tensas lo pasas mal. Cuando veo a un fotógrafo me entra la risa y le digo: «Pero hombre, por lo menos escóndete, que si te veo me voy para casa». Yo ya tengo coña con ellos porque los conozco. Uno debe relajarse y convivir con esa realidad. Es la manera más inteligente de hacerlo.

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Romeo y Julieta

"Que en general los actores terminen juntos es porque existe un entendimiento un poco más profundo de nuestro trabajo".

Berta lleva vestido largo de Adolfo Domínguez. Mario viste camiseta de Diesel y pantalones de Just Cavalli. El sofá con arcón es de Il Tavolo Verde.

A dúo

"Me han abordado muchos hombres contándome lo que les había gustado 'Tres metros sobre el cielo'. Al final nosotros nos emocionamos y nos enamoramos como las mujeres, sólo que a veces nos queremos hacer los durillos delante de ellas".

Berta lleva vestido de seda de Barbara Bui y calcetines de Calzedonia. Mario viste camiseta de American Vintage y ‘jeans’ pitillos de Hod Paris.

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Un sueño

"Creo mucho en el destino, en eso de que lo que tiene que ser será. Ahora estoy viviendo un sueño. Soy consciente de que el camino es largo y sufrido, se pasa ansiedad, pero yo tengo ilusión".

Berta lleva jersey de cuello alto de Escada y ‘shorts’ de Love Stories Intimates.

Compenetrados

"Una de las cosas que he aprendido de Mario en el poco tiempo que llevo en esto es la capacidad de elegir. Ahora mismo todo me parece interesante, pero soy consciente de que cuesta más mantenerse que llegar".

Berta lleva cárdigan gris de Vicedomini, ca­misón de ¡Oh que luna y calcetines de Calzedonia. Mario viste ca­miseta de Diesel y vaqueros de Guess.

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Final de etapa

"La etapa en la que se me veía como un galán, un motero o un ‘malote’ se ha quedado atrás. Nunca me vi así ni fui ese. Yo soy un tipo tranquilo al que le gusta la vida relajada".

Mario lleva camiseta de American Vintage.