Las mejores anécdotas de Rio 2016

Momentazos olímpicos

Parece mentira, pero ya se han acabado los Juegos: han sido dos semanas de deporte, de engancharnos a la tele y de apasionarnos con las hazañas de atletas de todo el mundo. Pero también ha habido momentazos, a veces al margen de lo deportivo, que han hecho correr ríos de tinta, que se convirtieron en virales y, sobre todo, que nos emocionaron. Estos son algunos de ellos.

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Amor olímpico

Este es de esos momentazos que parece que solo pasan en las pelis: la saltadora china He Zi, de 25 años, estaba en el podio, recogiendo su plata por su gran actuación en el trampolín de 3 metros, cuando se le acercó su novio, el también clavadista Qin Kai y, ante todos los presentes, le pidió matrimonio. No se sabe quién estaba más emocionado, y entre lágrimas, He Zi aceptó la proposición y abrazó a su pareja. Pero este no será el único matrimonio que saldrá de Rio, ya que, tras la entrega de medallas de Rugby a 7, una voluntaria olímpica, Marjorie Enya, le pidió casarse a su novia, la jugadora brasileña Isadora Cerullo. Love is all you need!

Nuestro héroe

En unas Olimpiadas que se han caracterizado por el machismo generalizado con el que los medios han tratado a las atletas, descubrimos a Andy Murray (@andymurray) como nuestro héroe. Tras ganar la medalla de oro en la final individual masculina de tenis, el periodista de la BBC le hizo la siguiente pregunta: "Eres la primera persona de la historia en ganar dos oros olímpicos en tenis. Extraordinario, ¿verdad?". Y el escocés le respondió: «Bueno, para ser sinceros, creo que las hermanas Williams han ganado como cuatro cada una». Gracias, Murray, por recordar que las mujeres también somos personas.

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El maestro del tiempo

Así lo definió 'El País' cuando ganó su tercer oro individual en estos juegos: a Usain Bolt (@usainbolt) no hay quien lo pare. A sus recién cumplidos 30 años, dice que su cuerpo ya no responde lo mismo, los tiempos no han sido de récord (aunque tampoco el viento iba a su favor), pero ha sido igualmente un espectáculo. Solo en la categoría individual, se ha marchado con dos oros, los que demuestran que es el mejor velocista de todos los tiempos, en 200 m y en 100 m. Precisamente fue en la final del hectómetro cuando las cámaras de un fotógrafo de Getty capturaron esta instantánea, en la que el jamaicano parece sonreír al objetivo, sobrado, sacando un cuerpo al resto de sus rivales. Tardará tiempo en haber otro como él.

Mala suerte

Ser seis veces campeona de Europa y ser recordada por ser la peor saltadora de la historia de los Juegos Olímpicos. La mala suerte se cebó con Nadezhda Bazhina, una clavadora rusa que resbaló al saltar sobre el trampolín de 3 metros y cayó fatal a la piscina. La cara de su entrenador, que se llevó las manos a la cabeza, era un poema, y la nota de los jueces fue unánime: todos le dieron un cero.

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"Venga, tú puedes"

Algo así debió decirle la atleta estadounidense Abbey D'Agostino (@abbey_dags) a su rival, la neozelandesa Nikki Hamblin (@nikki_hamblin), para animarle a terminar. Era la primera prueba de los 5.000 metros, y en plena carrera, Hamblin se tropezó con otra chica, cayó, y se llevó por delante a D'Agostino. Pero en esta ocasión, no se enfadaron, sino que la americana le dio la mano para animarla a seguir, momento en el que se dio cuenta de que se había hecho daño en la rodilla (de hecho, se rompió el menisco). Ambas terminaron la carrera y D'Agostino acabó en una silla de ruedas acompañada y abrazada por la neozelandesa.

Cumpliendo expectativas

Simone Biles (@simonebiles) llegó a Rio con el objetivo de conseguir cinco medallas de oro en gimnasia artística, aunque un resbalón le apartó ligeramente de él, pues se llevó cuatro oros y un bronce. Adoramos sus saltos acrobáticos y su elasticidad, pero su historia personal nos convenció; fue criada por sus abuelos, con un padre desaparecido y una madre drogadicta. Y también nos gustó su personalidad: cuando le preguntaron si era el nuevo Usain Bolt o el nuevo Michael Phelps, contestó: "Soy la primera Simone Biles". De las Olimpiadas no solo se llevó portadas y medallas, sino también unas cuantas fotos con su ídolo Zac Efron y quizás un noviete, si es verdad todo el tonteo que se trajo con el gimnasta brasileño Arthur Nory (@arthurnory).

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A la plancha

Y si ves que no vas a superar al contrario... ¿vale tirarse en plancha? Esto debieron de pensar el vallista brasileño Joao Vítor de Oliveira y la corredora bahameña Shaunae Miller (@Hey_ItsShaunae), que cuando vieron el percal que tenían en meta, decidieron lanzarse en plancha para ganar con el cuerpo unos centímetros. Y así nos hemos enterado de que el reglamento no prohíbe este movimiento, por lo que Miller ganó la medalla de oro y Oliveira consiguió clasificarse para las semifinales de los 110 metros vallas.

De otro planeta

Lo de Michael Phelps (@m_phelps00) no tiene nombre. En Rio, ha ganado nada menos que cinco oros y una plata, lo que le convierte en el mayor medallista de la historia olímpica: ¡28 medallas! Las anécdotas fueron varias: arriba, a la izquierda, la cara de cabreo de Phelps mientras mira el bailecito que se marcaba su rival, el sudafricano Chad Le Clos (@chadleclos) se acabó convirtiendo en meme. En realidad, el americano estaba concentrado oyendo 'Lose Yourself' de Eminem, la canción que siempre escucha antes de competir y que, casualmente, es la misma que elige Barack Obama para tomar decisiones. Arriba, a la derecha, la imagen captura la cara que se le queda a un rival, en este caso Le Clos, cuando te gana Phelps.

La familia del nadador también ha estado muy presente, con su madre, su prometida y su pequeño Boomer Roberts de tres meses y, por último, queremos recordar a Joseph Schooling, el nadador de Singapur que le arrebató el oro a Phelps en los 100 metros mariposa, protagonista de una bella historia. Hace 8 años, un adolescente Joseph se fotografiaba al lado de su ídolo al que, al cabo de dos Olimpiadas, acabaría batiéndole en la piscina. Épico. [Hay quien dice que, consciente de esta historia, Phelps se dejó ganar].

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Protestar bailando

Era inusual: cada vez que levantaba un peso en la final de los 105 kilogramos, David Katoatau se marcaba un exótico baile. Nadie sabía muy bien si era un chiste, un ritual personal o qué, pero nos enteramos de que lo que quería era llamar la atención sobre su país, Kiribati. Es una nación pequeña, en una isla, de apenas 10.000 habitantes, que podría desaparecer en menos de un siglo si no se detienen los efectos del cambio climático: el nivel del mar aumenta cada año 1,2 cm, cuatro veces más que la media. Según confesó a Reuters, "La mayoría de la gente no sabe dónde está Kiribati. Quiero que todos sepan más sobre nosotros, por eso uso las pesas y mis bailes para mostrarnos al mundo". Por cierto, quedó sexto.

Se olvidó

En España, todos estábamos pendientes de la actuación del español Orlando Ortega -que acabaría ganando la plata-, pero en su misma serie clasificatoria, todo el protagonismo se lo llevó el haitiano Jeffrey Julmis (@JeffJulmis), que nada más salir, se estampó contra la primera valla (¿se olvidaría de saltarla?). A pesar de lo aparatoso de la caída, no se amilanó y siguió corriendo cuando todos habían ya terminado. Esta actitud de superación no le sirvió para nada, porque los jueces le descalificaron por pasar por debajo de la segunda valla.