¿Tu pareja no te satisface?

En una relación de pareja, el sexo es una de las partes más importantes, pero a veces surgen ciertos problemas que producen una insatisfacción sexual a uno o a los dos miembros de la pareja. Para acabar con esta situación, es fundamental conocer las posibles causas de estas dificultades.

El sexo influye en el entendimiento y la estabilidad de las relaciones de pareja, no solo por la conexión física, sino también por la emocional. Allí donde –incluso después de la fase de enamoramiento– siguen saltando chispas, hay una unión hecha para durar. Y es que en la intimidad de la pareja cobra un papel importante la comunicación entre ambos.

La confianza y el conocimiento de la otra persona son puntos clave en el ámbito sexual. Potenciar estos aspectos hará que disminuya la probabilidad de que aparezcan dificultades en los momentos íntimos.

Sin embargo, en ocasiones aparecen problemas que hacen que la vida sexual no resulte satisfactoria e incluso puedan enturbiar la relación de pareja. Vamos a analizarlos.


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Hoy no estás "para eso"

La falta de deseo sexual puede deberse a varias circunstancias temporales, como un embarazo, alteraciones emocionales, medicación... En otros casos, se da por haber entrado en un período de rutina con la pareja o por la edad.

El primer paso sería analizar si la disminución del apetito sexual se debe a una causa médica como anemia, cardiopatías, consumo de drogas, ingestión de determinados fármacos, etc. o a una causa psicológica como falta de interés sexual por alguna experiencia previa negativa, alteraciones del estado de ánimo o problemas por el tipo de relación de pareja.

En la mayoría de los casos, los problemas sexuales tienen el factor psicológico de base. Por eso, en estas situaciones conviene recurrir a la ayuda profesional (aunque es aconsejable en ambos casos) para poner remedio. Para muchas personas, acudir a consulta para tratar este aspecto tan íntimo como es la sexualidad puede resultar incómodo. Una terapia online en este caso, te aporta la privacidad y confidencialidad.


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Fuegos artificiales… antes de tiempo

La falta de control voluntario en el reflejo eyaculatorio del hombre puede provocar tanto eyaculación precoz como retardada. La primera es mucho más frecuente, un alto porcentaje de la población la ha padecido en alguna ocasión y supone que el reflejo eyaculatorio tarda menos de un minuto o un minuto y medio en aparecer.

Puede tener un motivo orgánico, como problemas vasculares y cardíacos, diabetes, hormonales... O psicológico, como la pérdida de confianza en uno mismo y momentos de estrés. Pero, tranquilo, puedes aprender a controlarlo.


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Tibio... pero no caliente

Cuando hay dificultad para llegar al nivel de excitación adecuado, el sexo no resulta del todo placentero, ya sea por parte del hombre o de la mujer. Uno de los factores que lo produce es una respuesta insuficiente a la estimulación.

El ritmo de vida acelerado puede ser una de las causas por las que la pareja no consiga relajarse y disfrutar del momento. A veces la preocupación excesiva por nuestro aspecto también supone un problema en la intimidad. Después de varios años de convivencia se va perdiendo la pasión y seguir algunos consejos profesionales pueden ayudarte. 


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Entre el dolor y el placer

La aparición de dolor durante las relaciones sexuales es un problema más común en las mujeres que en los hombres. En este caso, mantener relaciones sexuales produce dolor físico.

Las causas orgánicas del intercambio sexual doloroso van de la falta de lubricación o sequedad vaginal a malformaciones vaginales, infecciones, enfermedades pélvicas, hipersensibilidad o escozor al contacto.

Puede haber un factor psicológico como causante de esta dificultad sexual, como períodos de ansiedad, una educación sexual inadecuada o experiencias traumáticas. La ayuda psicológica  es fundamental aun teniendo este problema su origen en causas físicas, ya que puede producir angustia, ansiedad e incluso rechazo al sexo.


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Un camino, ninguna meta

La anorgasmia o falta de orgasmo femenino suele ir asociada a situaciones de ansiedad, depresión o estrés. Aparece en ocasiones en mujeres con una excesiva autoexigencia, baja autoestima, falta de información o problemas de pareja. Pero hay pautas para solucionar la falta de orgasmo.

Puede darse, con menos frecuencia, este problema como consecuencia del consumo de determinados fármacos o drogas, así como algunas enfermedades de origen neurológico, endocrino o ginecológico.

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Ni me mires, ni me toques

El rechazo al contacto sexual se trata de un problema menos frecuente que consiste en el rechazo a la actividad sexual por algún miedo. La persona evita cualquier conducta sexual pero no sufre ninguna alteración que afecte a su respuesta sexual. Es frecuente que este rechazo vaya unido a cierto nivel de ansiedad, por lo que es fundamental, como en los anteriores casos, recurrir a una terapia psicológica que ayude a superar estos problemas y a disfrutar de una vida sexual placentera y sana.

La falta de comunicación, la edad, la paternidad, las alteraciones en el estado de ánimo, y la ansiedad están, a menudo, en el origen de la mayoría de los problemas sexuales. Un psicólogo ayudará a mejorar los intercambios sexuales trabajando la confianza, potenciando la seguridad, entrenando la respiración y la relajación, etc.

 Si sufres alguno de estos problemas, y quieres salir de esa situación puedes consultar sobre tus preocupaciones sexuales. Se trata de un Servicio de Psicología Online de la máxima calidad, seguro y privado, que te ayudará a alcanzar tu bienestar. Cada mes, tendrás 4 sesiones de una hora de duración, en formato chat o videollamada. Además, tienes el Canal de Chat permanente abierto –es un servicio ilimitado– para intercambiar mensajes con tu psicólogo. 


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