Señales de que, en realidad, no le gustas

Si estás intentando averiguar si le gustas o no, incluso aunque haya habido algo entre vosotros, tápate los oídos y abre mucho más los ojos. Estate más atenta a los hechos, que a lo que dice.

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Las palabras se las lleva el viento. "Lo que permanece es aquello que hacemos o dejamos de hacer", dice la coach y grafóloga personal y de relaciones Ainoa Espejo, de Ai hop¡ Según esta experta, en ocasiones decimos cosas que no pensamos, sentimos ni deseamos, sólo por quedar bien o no herir los sentimientos de los demás. "Por eso, trata de ver más allá de lo evidente", recomiendo. ¡Atenta a las señales que nos cuenta esta coach!

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Señales corporales

"Para saber si la otra persona no está del todo a gusto contigo, nada mejor que observar su lenguaje no verbal, ya que es su subconsciente el que se está comunicando contigo a través de su cuerpo", apunta Espejo. Fíjate en:

La sonrisa. "Es fácil fingir una sonrisa falsa (pero no tanto una realmente sincera). Así que si la persona sonríe con los labios apretados, sin mostrar los dientes; no entorna los ojos, ni le salen patitas de gallo, sin duda es que está forzando la sonrisa. Esto puede significar que no le interesas realmente, que te está siguiendo la corriente, que está tratando de ser amable, o que eso que acabas de soltar no le resulta tan gracioso como tú esperabas…", dice la coach.

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La postura. "Si no está interesado/a en ti (o en lo que le estás contando en ese momento), sus pies señalarán en otra dirección (hacia donde se quiere marchar) y ni sus hombros ni sus rodillas apuntarán hacia ti. Si todo esto se produce a la vez, ¡ya es que pasa de ti en canoa!", subraya Espejo. "También fíjate si tiene una postura cerrada (se cruza de brazos, cruza sus piernas o tobillos) o si se pone a la defensiva demasiado a menudo (brazos en jarra, puños apretados, manos tensas, ceño fruncido)", añade.

Nerviosismo. "Otras señales notorias son tamborilear los dedos en la mesa nerviosamente, hacer ruiditos con algún objeto; mover rápido los pies o las piernas, rascarse más de la cuenta y poner la mano en la nuca frecuentemente. Significa que puede estar incómodo o impaciente, desea marcharse o que avance rápido el tiempo", cuenta.

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Señales en su comportamiento

"Vamos a ver ahora qué señales debes observar en su proceder, en su forma de actuar", dice la coach. Sigue con los oídos tapados y abre bien los ojos, porque si...

No para de mirar el móvil. "Si mientras estáis juntos mira compulsivamente su móvil, se pone todo el rato a hablar por whatsapp, a consultar facebook, instagram o cualquier otra cosa no prioritaria ni urgente… está claro que busca huir mentalmente de donde está, es un escape", recalca.

Nunca propone nada. "Siempre eres tú quien lleva la iniciativa con planes nuevos o distintos. Vale, puede que sea alguien un poco paradito/a, pero si ves que con otras personas sí tiene ideas de planes divertidos… ¡cuidado!", advierte.

O siempre te propone planes de última hora. "Pero sabes que no es su forma natural de actuar, porque con sus amigo/as se organiza con antelación... Es decir, no es que fluya con la vida y sea un poco hippie, sino que… eres el segundo plato. Sin más", dice.

Cancela vuestros planes priorizando a sus amigos. "Utilizando cualquier excusa que no sea razonable y lógica. Siempre puede haber imprevistos, cosas que surjan y nos desbaraten los planes. Pero si es algo que hace a menudo, es que cualquier otro plan le apetece más que estar contigo", sentencia.

Te dijo que te llamaría, pero no lo hace. "Hoy en día no hay excusa para esto. ¿Quién no tiene 20 segundos para mandar un whatsapp, un email o un mensaje por facebook? Si quisiera contactarte, tendría mil maneras. Así que, si ha pasado demasiado tiempo desde su promesa y no la cumple ¡deja de buscarle pretextos! Y ni qué decir tiene, si le has escrito un whatsapp y no contesta", recalca.

Señales verbales

"Es momento de destapar tus oídos y poner atención en sus palabras y en cómo te las dice", subraya Espejo. Atenta:

Sólo te llama para pedirte favores. "O para contarte sus penas (o con algún otro interés que sólo le beneficia a él/ella). Para que las relaciones funcionen bien, es necesario que haya equilibrio. Si nunca te llama o escribe para ver qué tal estás o charlar un poco…. ¡peligro!", advierte la coach.

Cuando habláis, parece como ausente. "Contesta con monosílabos o contestaciones cortantes. O está siempre despistado/a, no te presta casi atención. No da pie a que la conversación fluya (pero con otras personas sabes que no es así). Y por supuesto, luego no se acuerda ni de la mitad de cosas que le has contado...", arguye.

Sólo habláis de sexo: y eso es lo único que quiere de ti. "Te cuenta sus ligues, sus fiestas, te habla de sus ex: está claro que has pasado la friendzone y sólo te ve como amiga (o eso, o es tremendamente inmaduro/a y busca ponerte celosa)", aclara.

Evita hacerse amigo tuyo en las redes sociales o se quita las etiquetas de las fotos. "A menos que sea su perfil profesional y no quiera publicar cosas personales, o que tú estés siendo demasiado específica o insistente con el tipo o la cantidad de fotos que subes…. huele a chamusquina", augura.

Te dice las típicas frases de "ahora no quiero compromiso", "no eres tú, es que ahora estoy centrado en otras cosas", etc. "¿Qué más esperas que haga? ¡Te lo está dejando cristalino! Deja de perder el tiempo", concluye.

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