Escapada con niños: Fuerteventura

El paraíso también es para los peques.

Hasta ahora, Fuerteventura ha sido uno de los secretos mejor guardados de Canarias. Con sus playas, su paisaje volcánico y su arquitectura blanquecina tradicional, enamora y se convierte en un destino ideal para viajar con los peques de la casa, no solo por sus inmensas playas sino por otros atractivos naturales, culturales y de ocio. Te damos 10 razones para que en la próxima 'travel wishlist', tu familia apunte Fuerteventura.

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Las dunas de Corralejo

Es uno de los grandes espectáculos de la isla: las enormes dunas de arena ocupan una extensión de 2.600 hectáreas junto al mar, y vale la pena acercarse hasta allí, parar en alguno de los aparcamientos habilitados junto a la FV-1, y subir lo más alto posible... para tirarse rodando en modo croqueta. La excursión puede concluir con un baño y picnic en alguna de las maravillosas playas de enfrente. Las dunas han sido escenario del rodaje de varias películas; entre ellas, 'Exodus' de Ridley Scott.

Excursión a Lobos

El islote de Lobos –con solo 4,7 km cuadrados de extensión– es uno de los lugares más sorprendentes de Fuerteventura, y recibe su nombre porque antaño vivían lobos marinos. Se encuentra a escasa distancia de la costa de Corralejo, desde donde salen ferries cada hora para llegar a este auténtico paraíso, casi inhabitado, que podéis recorrer con un sendero circular de menos de cuatro kilómetros (ojo, no está preparado para sillitas de bebé). El paisaje es agreste y precioso, pasa por el faro de Martiño (al que vale la pena subir para disfrutar de bonitas vistas sobre Fuerteventura y Lanzarote) y concluye junto a las cristalinas aguas de la playa de la Concha, ideales para darse un bañito como fin de la excursión.

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Playas

Si por algo es conocido Fuerteventura es por sus playas; de hecho, tiene nada menos que 77 kilómetros de ellas. Y las tienes de todos los tipos: de arena clara, de arena oscura, de piedras, tipo cala, con una longitud extrema... El trabajo de acondicionamiento que se ha hecho en los últimos años en las playas majoreras garantiza que tendrás de todo para tus peques: duchas, cuartos de baño, cambiadores para los bebés, los clásicos chiringuitos y socorristas. Recuerda que Fuerteventura se llama así porque el viento sopla con fuerza, especialmente por las tardes, así que disponte a acabar como una croqueta.

Goleta pirata en Morro Jable

Desde el puerto de Morro Jable (en la imagen), antaño un pueblo típico de pescadores y hoy uno de los lugares más turísticos de la isla, parte cada día la goleta Pedra Sartaña, construida en 1940 y que hasta los años sesenta sirvió para transporte de mercancías en el norte de España. Hoy, afincada en Jandía, en el extremo sur de Fuerteventura, es el vehículo para disfrutar de una aventura pirata con los más pequeños: serán los corsarios los que le enseñen a izar las velas y a hacer nudos, para después jugar en el agua, bucear y hasta pescar o ver animales como delfines, ballenas, tiburones, tortugas y peces voladores.

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La Casa de los Coroneles

Es la edificación más representativa y mejor conservada de Fuerteventura, y los más pequeños van a disfrutar correteando entre alguna de las ruinas que hay frente a la fachada y descubriendo todas las zonas de la vivienda -sobresale el magnífico patio interior y la terraza, a la que puedes invitar a los niños a subir sin peligro alguno-. Todos los martes y jueves se celebra la Ruta de los Coroneles, un recorrido por las cinco inmuebles históricos más importantes de La Oliva, la localidad donde se asienta la Casa de los Coroneles, y el viernes, este recorrido se hace teatralizado, lo que resulta ideal para que los niños entiendan la historia del lugar.

Ecomuseo de la Alcogida

Esta es una de las visitas menos conocidas y más interesantes para los niños. El Ecomuseo de la Alcogida es un pueblecito construido a ambos lados de la FV-207, con siete viviendas campesinas típicas de diferentes tipos. Estas casas de piedra, encaladas y techadas, estaban habitadas hasta los años 70, y el Cabildo decidió restaurarlas para mostrar el estilo de vida campesino: cada una de ellas está decorada con elementos propios de la época y en ellas puedes ver cómo se trabaja el barro, la piedra o el telar. Los peques se lo pasan en grande yendo de una casa a otra, subiendo por las escaleras y descubriendo los secretos artesanos. Y para secreto, la gran construcción que hay al lado: fue el primer aeropuerto de la isla, luego cuartel y finalmente cárcel para los opositores al franquismo.

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Molino de Antigua

En el corazón de la isla se encuentra la coqueta localidad de Antigua, en cuya llanura despunta un precioso molino. El centro de interpretación que le rodea tiene un interesante museo para aprender sobre el campesinado y la artesanía majorera, y en el recinto hay unos bonitos jardines con plantas autóctonas. Pero lo que seguro entusiasma a los peques es entrar al molino de gofio y ver cómo se conserva en perfecto estado la maquinaria tradicional.

Parque acuático de Corralejo

El único parque de este tipo de la isla es el Acua Water Park de Corralejo, al norte. No es demasiado grande, pero es suficiente para pasar un día entero (el horario es de 10 a 18 h). Los menores de 3 años tienen una zona infantil muy divertida; los mayorcitos también cuentan con toboganes blandos, tubos, piscinas de aventura y hasta un río para navegar subido a un flotador. Los papás pueden subirse a los grandes toboganes, disfrutar de un jacuzzi o de un aperitivo mientras los niños se entretienen un rato en el Kid's Club.

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Mirador de Guise y Ayose (Betancuria)

En la FV-30, una de las carreteras más sinuosas de la isla, se encuentra uno de los miradores más espectaculares de Fuerteventura. Y como testigos del paisaje, los guerreros 'gigantes' Guise y Ayose hacen las delicias de los niños, sobre todo si les cuentas que cada uno de ellos gobernaba a principios del siglo XV las dos mitades de la isla (Jandía, al sur, y Maxorata, al norte) y que el mirador coincide con el lugar donde se ubicaba el muro divisorio de ambas partes. Lo divertido es hacerse una foto cogiendo la mano de uno de los reyes y luego, visitar Betancuria, la antigua capital majorera, uno de los pueblos con más encanto de Fuerteventura.

Museo de la Sal

Al lado de Caleta de Fuste, este curioso museo ahonda en todo lo relacionado con esta sustancia: desde cómo se produce a cómo se utiliza, pasando por todas las profesiones implicadas en la sal. El centro de interpretación está organizado en tres apartados: localización, formación e historia de la sal, los ecosistemas salinos, la cultura y aplicaciones de la sal, las salinas de las islas Canarias, las salinas de El Carmen. Pero lo más divertido para los peques es el recorrido exterior por las salinas, en el que se ve de primera mano cómo es todo el proceso de producción y el precioso paisaje que se crea con él. No te vayas de ahí sin un paquetito para aderezar algo la vuelta a casa...