Así es la North Coast 500, la versión escocesa de la Ruta 66

Descubrimos una de las rutas más 'top' del momento en nueve etapas.

Al norte de Escocia transcurre la North Coast 500, considerada como la réplica británica de la Ruta 66: es un recorrido circular de 500 millas (algo más de 800 kilómetros) que sale y llega a Inverness recorriendo la costa de las North Highlands, en medio de paisajes mágicos, ruinas de castillos y templos y cataratas vertiginosas. Hay muchas maneras de disfrutarla, en moto, a todo lujo, dejándose llevar por actividades de aventura o siguiendo el itinerario que te proponemos, en el que se compensa naturaleza, historia y arquitectura.

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Día 1: Inverness

Comenzamos el recorrido en la capital de las Highlands, situada al sur de la región y bañada por las aguas del río Ness (sí, donde el lago del monstruo). Es una ciudad manejable, con un centro histórico lleno de magnetismo coronado por un castillo que, a pesar de ser del siglo XIX, está erigido sobre el asentamiento de la fortaleza en la que Macbeth terminó con Duncan de Escocia. Recorre el bonito centro histórico, visita Fort George para descubrir una de las edificaciones defensivas más impresionantes de Europa o visita el Inverness Museum and Gallery para adentrarte en la cultura de las Highlands. Si te queda tiempo y ya has alquilado el coche que necesitarás para hacer la ruta, acércate a los enterramientos de Clava Cairns, datados hace 5.000 años, o a Culloden, donde se disputó la última gran batalla en territorio británico en 1746.

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Día 2: Inverness-Cromarty

Toma la A862 hacia Beauly, un pintoresco pueblecito por el eue vale la pena pasear y acercarse hasta la tienda de los que se consideran 'reyes del tartán', Campbells of Beauly. Siguiendo por esa carretera, a pocos kilómetros, se encuentra la destilería Glen Ord, que te permitirá un acercamiento a otro de los emblemas de la cultura escocesa, el whisky. Hoy es un día de adentrarse en las costumbres de la tierra, porque si tomas la B9169, luego la A835 y finalmente la A 832, llegarás al Clootie Well de Munlochy, un lugar mágico en el que la gente de la zona tiene la costumbre de colgar una cinta con estampado escocés en las ramas de los árboles para pedir un deseo. Hay varios Clooties de este tipo, aunque este es el más conocido, y vale la pena parar y dar un paseo para embeberse del espíritu 'Scottish'. Sigue por Munlochy y Avoch, siempre junto al mar, y haz una parada para admirar las ruinas de la catedral Fortrose (en la imagen). Estás ya a solo 20 minutos de Cromarty, fin del camino por hoy.

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Día 3: Cromarty-Dornoch

Tras un paseo por las casitas de Cromarty, toma la B9163 y acércate a Balblair, donde podrás admirar el proyecto Kirkmichael Trust, dedicado a recuperar edificios en ruinas de la zona y algunas de las lápidas funerarias más bonitas de las Highlands. Sigue por la A9 hasta Portmahomack, cuyo Tarbat Discovery Centre también merece la pena para admirar preciosos relieves en piedra de origen celta. Llegaremos por el mismo camino a Dornoch, atravesando la real villa de Tain y, si quieres, desviándote a la iglesia de Croick, en Ardgay. Allí podrás rememorar uno de los momentos más tristes de la expulsión de los gaélicos de las Highlands: algunos se refugiaron allí y, viéndose rodeados, grabaron sus nombres y pensamientos en los cristales de la iglesia. Ahí siguen. 

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Día 4: Dornoch-Helmsdale

Hoy recorremos pocos kilómetros, apenas unos 40, pero van a ser muy aprovechados, por la costa este de la ruta. Dornoch, donde hoy nos levantaremos, vale la pena una visita: un centro histórico coqueto y cuidado, arquitectura tradicional, un castillo del siglo XV ahora reconvertido en hotel y la catedral más al norte de Escocia. A solo 20 minutos de la localidad, en Golspie, siempre siguiendo la A9, se halla el precioso castillo Dunrobin (en la imagen), sede del clan Sutherland, que apareció en 'Barry Lyndon', la película de Stanley Kubrick. Déjate impresionar por esta construcción terminada a mediados del XIX y luego, reponer fuerzas, dirígete al norte hasta Carn Liath, la una de las excavaciones antiguas más misteriosas de Escocia. Para un último vistazo a la historia de la zona, la Timespan Museum and Gallery es un interesante compendio que te hará caer en la cuenta de los contrastes económicos de la región.

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Día 5: Helmsdale-Ackergill

Seguimos por la A9 hacia nuestra próxima parada, Dunbeath, donde nos adentraremos en historias de vikingos en el Dunbeath Heritage Centre, pasearemos por el curioso puerto, nos acercaremos a su torre prehistórica de piedra o bien, si te atrae más la agricultura, acudir al Laidhay Croft Museum. Disfruta del ambiente de los pueblecitos o explora restos prehistóricos como los túmulos de Camsters o Get y Hill O'Many Stanes, pero no dejes de parar en uno de los lugares más importantes de la ruta: Whaligoe Steps. ¿Serás capaz de recorrer todos los escalones excavados en el acantilado, que conducen a lo que hace años fue un puerto? Más adelante, se halla Wick, una de las localidades con más historia de Escocia, con su castillo del siglo XII y la que dicen que calle más corta del mundo, Ebeneezer Street. Para redondear la jornada, no te pierdas el maravilloso castillo Sinclair Girnigoe, unas ruinas junto a los acantilados que te llevarán a tu propia película.

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Día 6: Ackergill-Tongue

Este es una de las jornadas más largas de la ruta, pero no te asustes, que no vas a pasar mucho tiempo metido en el coche. Al norte de Keiss, vale la pena pararse en The Caithness Broch Centre (en la imagen), con algunas de las construcciones pétreas más antiguas de Gran Bretaña y, si quieres algo más, en la cercana Nybster Broch. Prepara tu cámara para subir a Instagram una foto junto al castillo de Mey, el refugio favorito de la Reina Madre y la residencia real situada más al norte del país, que cuenta con unos jardines preciosos y un zoo de lo más curioso. El aperitivo puede ser un pequeño chupito (si conduces, tendrás que pedir otra cosa), en la destilería Dunnet Bay, donde se produce la apreciada ginebra escocesa Rock Rose. Sigue por Thurso para admirar sus jardines llenos de flores, sus casas de piedra oscura y su playa de agua helada. Atravesando después las villas de Reay y Melvich, llegamos a Bettyhill, cuyo museo Strathnaver es una referencia de la zona, y terminamos el día en Tongue.

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Día 7: Tongue-Lochinver

Levantarse en Tongue tiene la suerte de que puedes hacer algo de senderismo de buena mañana para alcanzar, en apenas una hora y por una pista cómoda, las ruinas del castillo vikingo de Caisteal Varrich, con unas vistas increíbles al estrecho canal de Tongue. la carretera A838 te llevará hasta Loch Eriboll, donde deberías explorar el curioso islote de Ard Neakie, un montículo de tierra que no llega a ser islote por 'unos pocos guijarros', pero que se ha convertido en un paraje emblemático de la North Coast 500. En el entorno de Laid, podrás descibrir otros entornos de la edad del hierro bien preservados o bien seguir hasta Durness, donde es imprescindible la visita subterránea a la Smoo Cave, una de las cuevas más grandes del país y donde podrás recorrer las calles que vieron crecer a John Lennon. El Beatle pasaba aquí sus vacaciones escolares y se cree que es en Durness donde se inspira la canción 'In my life'. Comenzamos el viaje de regreso dirigiéndonos hacia el sur, a Lonchinver, por la B869, una carretera con paisajes de quitar el hipo.

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Día 8: Lochinver-Poolewe

Nuestro penúltimo día de jornada nos llevará por la parte oeste de las Highlands, y comenzamos en Loch Assynt, para deleitarnos con el castillo Ardvreck, del siglo XVI, y Calda House, del XVI, dos magníficos ejemplos de la arquitectura burguesa de la zona donde dicen que se esconden muchos fantasmas, ¡cuidado! Pasa de lo más alto a lo más bajo explorando las Bone Caves, en Inchnadamph, cerca del lago, donde habitaron los escoceses de la prehistoria. Pasando por la bonita villa pesquera Ullapool, continúa hacia el sur por la A385 y llegarás hasta la reserva natural de Corrieshalloch Gorge, donde deberás poner a prueba tu vértigo en el puente suspendido que pasa por la cascada de Measach, de 60 metros de alto. Si aún te queda espacio en el móvil o en tu cámara reflex, prepárate para disparar unas cuantas fotos en Inverewe Gardens, unos impresionantes jardines del siglo XIX, ya en Poolewe.

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Día 9: Poolewe-Inverness

Las dos características de esta ruta van a aparecer hasta el último día: paisajes de ensueño e historia. Vamos a cruzar de oeste a este y, por la A832, primero nos detenemos en Gairloch, donde no te puedes el encantador Gairloch Museum, de cultura de la zona, con reproducciones a escala real de estancias antiguas y con un amplio panorama sobre las costumbres de la pesca. Sigue hacia el sur para desviarte a la bonita localidad de Applecross, y de aquí no puedes marcharte sin saborear su exquisito salmón. Es el momento de regresar a Inverness, de dar por terminada la ruta por la North Coast 500, de echar un último vistazo a Urquhart Castle si no lo has recorrido y de mirar por última vez a Loch Ness. Quién sabe si el monstruo saldrá para decirte adiós...

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