Siete 'tips' para disfrutar de Shanghái como un ángel de Victoria's Secret

Comienza la cuenta atrás para que las 'tops' conquisten el motor de China donde, a pesar de la estética futurista, todavía pesa la herencia y el esplendor de tiempos pasados. ¿Preparada para disfrutarlo como un ángel?

Una oda a las plumas, al encaje y a los diamantes. También a los corsés imposibles, a las piernas kilométricas y a las esculturales alas que, contra todo pronóstico, permiten que estas modelos leviten, a su manera, sobre la pasarela. El próximo lunes vuelve el evento de moda más seguido del mundo –800 millones de fieles en más de 190 países– para ponerle cara (o cuerpo) a la obsesión lencera más rentable de la historia.

Adriana, Alessandra, Behati, Gigi y Candice, entre muchas otras, se sumarán a este espectáculo de 'push ups' y 'fantasy bras' –el de la pasada edición valorado en 3 millones de dólares– dispuestas a darnos una nueva 'masterclass' de promoción, expectación y deseo. Primero fue Nueva York, después Cannes, Los Ángeles, Londres, Miami y París, y ahora Victoria's Secret despliega sus alas en Shanghái. ¿Preparada para disfrutar de la ciudad como un ángel?

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Alójate en…

En la ciudad más poblada de China el río Huangpu parece hacer de puerta del tiempo entre Pudong, el distrito modernista y colmado de rascacielos que se extiende por el este, y Puxi, centro histórico del oeste. Y aunque el burbujeo cultural de Puxi nos tienta, un verdadero ángel pasaría la noche en la vertiente más cosmopolita, concretamente, en el epicentro financiero de Lujiazu. Aquí se concentran los hoteles más exclusivos de la ciudad como el Four Seasons, el Ritz-Carlton o los Hyatt, ubicados en dos de los emblemas del 'skyline' chino.

El Grand Hyatt Shanghai, en la Torre Jin Mao, se inspira en las formas de la tradicional arquitectura china, revelando así su obsesión por el número ocho (sus proporciones y sus 88 plantas así lo demuestran). Mientras, el Park Hyatt Shanghai descansa sobre las últimas plantas del segundo rascacielos más alto de la ciudad: el Shanghai World Financial Center. ¿Lo mejor de este hotel? Darte un baño en su piscina infinita (planta 85) al caer la noche y disfrutar de las vistas iluminadas por los rascacielos.

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De compras por...

La moda ha encontrado un poderoso aliado en Shanghái (a principios de año abría aquí la primera tienda Victoria's Secret en suelo chino) y para comprobarlo no hay más que dejarse caer por cualquiera de sus zonas de 'shopping'. Por saber encontrar el equilibrio entre lujosas maisons, tiendas tradicionales y descomunales centros comerciales, la calle Nanjing es la principal de todas ellas. Aunque si buscas algo con más encanto, dirígete a las pintorescas boutiques de la antigua Concesión francesa, en los alrededores de la calle Changle y, por qué no, hazte con un 'qipao' (vestido tradicional chino) a medida por muy poco. Por último, recuerda visitar el barrio de Tianzifang. Podemos adelantar que perderse por sus callejuelas será una de las mejores experiencias del viaje, sobre todo si buscas recuerdos únicos, piezas elaboradas a mano y todo el encanto original sin aditivos.

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Despeja la mente en...

No hay mejor manera de conocer una ciudad que pateando sus calles y Shanghái no iba a ser menos. Abruma la impresionante transformación que ha sufrido su 'skyline' en apenas dos décadas. Por ello, dejaremos momentáneamente de lado los rascacielos en busca de trazos más clásicos. Desde el paseo del Bund, en Puxi, se puede sentir de cerca la historia colonial China gracias a las muestras de arquitectura gótica, barroca e incluso Art Decó que lo flanquean. Y, para qué negarlo, disfrutar de la mejor vista de las bestias de acero que yacen al otro lado del río.

¿Próximo objetivo? El jardín Yuyuan. Estirar las piernas en este majestuoso edén es todo un placer; entre puentes, coloridas pagodas, estanques y dragones. Pero no te puedes perder su bazar, una muestra más de que los lugares abarrotados y de estética clásica resisten al paso del tiempo (¡te retamos a no agobiarte por sus pasadizos!). Antes de irte, haz parada en alguno de los puestos de 'street food' de la zona para saborear unas brochetas o los tradicionales 'xia long bao'panecillos rellenos de sopa y carne. ¡Sencillamente delicioso!

Admirar la belleza de un templo budista también debería estar entre tus planes. Mientras que el Templo del Buda es famoso por albergar dos enormes figuras de Buda talladas en jade, la espectacular pagoda del Templo Longhua suele llevarse todos los cumplidos. Y de vuelta al Siglo XXI, no dejes pasar la oportunidad de maravillarte con la singular forma invertida del Museo de Arte Chino. Una prueba más de que aquí, (casi) todo vale en cuestiones de estética.

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Hazte el 'selfie' cultureta en...

Pssst: si lo tuyo son los museos, Shanghái es la ciudad perfecta para empaparte de historia y cultura. El Museo del Primer Congreso del Partido Comunista Chino, el Museo de carteles de propaganda o el Museo de Shanghái, dedicado al arte y la cultura china antigua, deberían estar en tu lista. 

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Date un capricho 'beauty' en…

Si eres de ese selecto grupo de personas que en lugar de relajarse cuando están de vacaciones coleccionan momentos de estrés, nada como sucumbir ante un tradicional masaje chino. Subconscious day Spa y Green Massage son dos de las cadenas más populares (perfecto si buscas un establecimiento cerca del hotel) para alcanzar ese deseado equilibro entre cuerpo y mente a través de masajes aromáticos, piedras calientes, técnicas drenantes y un largo etcétera. ¿Quieres llevar el plan beauty al siguiente nivel? Skin City 5.5 es tu lugar: tratamientos rejuvenecedores, peelings corporales, manicuras de todo tipo… Nadie dijo que ser un ángel fuera fácil.

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Haz la foto perfecta en…

Es probable que lo de alojarte en una rascacielos no haya salido como planeaste. Tranquila, siempre puedes subir al mirador del segundo edificio más alto del mundo: la Torre de Shanghái. Eso sí, para quienes prefieran emociones fuertes, recomendamos el mirador con suelo acristalado del Shanghái World Financial Centre o, mejor aún, el de la Perla Oriental, la torre de televisión con la silueta más reconocible de toda la ciudad. En su interior, una montaña rusa, un museo de historia y un cúmulo de sensaciones no aptas para personas con vértigo. Si como nosotras piensas que las mejores vistas son las que se tienen cóctel en mano, te invitamos a que derroches glamour en la azotea de Bar Rouge. Luces, DJs, el 'skyline' de fondo y... ¡tachán! acabas de ganarte las alas de ángel.

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Muévete en...

El metro, los taxis y las bicicletas están muy bien pero ¿de verdad vas a dejar pasar la oportunidad de viajar a 430 kilómetros por hora en un tren de levitación magnética? Shanghái cuenta con la primera línea comercial de 'maglev' y, aunque existen alternativas más baratas, la experiencia merece la pena. Y si no tienes tanta prisa, recomendamos el crucero nocturno por el río Pudong. Las luces y la paz momentánea tras alejarnos del bullicio serán una manera inolvidable de despedirnos (por ahora) de la ciudad. ¡Hasta la próxima, Shanghái!

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