48 horas en Turín

Ponemos los relojes a punto y nos lanzamos a disfrutar la hora del vermú con un recorrido que salta de los locales de moda a los viñedos de esta ciudad del norte de Italia.

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SÁBADO

8:00 El vuelo entre España y el aeropuerto internacional de Turín-Caselle tarda unas 2 horas, con conexiones desde varias ciudades; en Madrid, opera Iberia y, si sales de Barcelona, puedes elegir Vueling o Ryanair.

9:45 No perdemos tiempo –esta ciudad tiene mucho para ver– y comenzamos a lo grande, por una de sus postales más icónicas. Estamos en la Mole Antonelliana, una construcción que nació como sinagoga y fue transformando su uso hasta el actual: acoge el mayor Museo del Cine del mundo, algo lógico si tenemos en cuenta que el cine italiano nació en Turín.

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10:30 Más adelante tienes otro espacio entrañable, el Museo de la Radio y la Televisión, donde descubrir todos los entresijos de la mítica RAI. Sigue por Giuseppe Verdi y, dejando a tu derecha La Cavalleriza –un espacio de experimentación cultural repleto de actividades–, sube hacia el Corso Regina Margherita, una de las arterias principales de la ciudad.

11:30 Estás en una de las zonas más monumentales de Turín y, si entras por la Via XX Settembre, en una de las más antiguas. Aquí encontrarás la Porta Palatina, una de las cuatro puertas romanas, del siglo I. Si te gustan las ruinas, enfrente, en los jardines del Museo Arqueológico, se conservan las de un antiguo anfiteatro.

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12:00 En esta misma acera, no te pierdas la Galería Sabauda, una espléndida colección de arte donde encontrarás cuadros de maestros como Rubens, Veronés o Tintoretto, entre otros. El campanario de San Miguel –del siglo XV, con 60 metros de altura– es el siguiente punto a fotografiar antes de llegar al Duomo, con su copia de la famosa Sábana Santa.

13:00 Toma aire porque estás a punto de entrar en uno de los espacios más especiales y vivos de la ciudad. Estamos en la Piazza Castello, un enclave de generosas proporciones con alguno de los imprescindibles de Turín: el Palazzo Reale, la Armería y el Palazzo Madama.

Piazza Castello
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13:30 Los tranvías y soportales te regalarán más de un fondo de selfie. Pero si quieres algo realmente típico, aprovecha el almuerzo y saborea un buen plato de pasta fresca, la típica del norte. Orecchiette, rigatoni, quadrucci… las formas y acompañamientos son innumerables y constituyen casi una liturgia. Si no sabes qué pedir, elige la pasta del día y acompáñala de salsa de tomate.

14:30 Bajamos por la Via Roma para alcanzar la Piazza San Carlo pero, antes, dos visitas obligadas. Una es el Museo Nazionale del Risorgimento Italiano, un monumental espacio enmarcado dentro del Palazzo Carignano. Reserva tiempo también para el Museo Egizio, el segundo más importante de este género tras el de El Cairo.

15:30 Después de la impresionante Piazza San Carlo y de dejar atrás pequeñas joyas como la iglesia de San Filippo Neri o el Palazzo Cisterna, entramos de lleno en la Via Po, una de las más animadas de la ciudad.

16:30 Sus soportales están repletos de comercios y, sobre todo, de cafés. Aquí encontrarás algunos clásicos, espacios históricos donde se planeaba el Risorgimento: la reunificación italiana liderada por Cavour de la que Turín fue primera capital. Nos gusta el Università y el Fiorio, que abrió en 1780 y tuvo a Herman Melville y Mark Twain entre sus clientes.

17:30 En la esquina con la Piazza Vittorio Veneto encontramos también otro histórico café con este mismo nombre, pero aquí lo espectacular es el espacio en sí. Pon tu 'smartphone' en modo panorámico e intenta fotografiar la plaza más grande de Europa, un rectángulo despejado que culmina en el Po.

Caffè Vittorio Veneto
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18:00 Cambiamos de escenario y caminamos junto al cauce, hasta alcanzar los murazzi –el lugar de la movida turinense– y el Parco del Valentino, un extenso jardín romántico. Aquí encontrarás la Società Canottieri Armida, uno de los muchos clubs de remo con que cuenta la ciudad.

19:30 De vuelta, atraviesa el Ponte Vittorio Emanuele I para llegar a la iglesia Gran Madre de Dio. Si quieres obtener otro punto de vista de la ciudad, visita la orilla derecha del Po, que alterna barrios rurales con otros acomodados y espacios únicos, como Villa della Regina.

22:00 De vuelta, nos alojamos en el NH Piazza Carlina, un hotel muy céntrico, en la Piazza Carlo Emanuele II, inaugurado hace apenas 3 años. Aparte de su equipamiento, nos gusta el edificio, un antiguo palacio del siglo XVII.

Lo más popular

DOMINGO

8:00 Nos levantamos temprano y ponemos rumbo a Las Langhe, una zona de viñedos cuya antigüedad, calidad, extensión y belleza ha hecho que la Unesco la incluya dentro de su catálogo de enclaves Patrimonio de la Humanidad.

10:00 Estamos a dos horas del ajetreo de Turín, en la región vinícola más importante del Piamonte, un paisaje bucólico donde las escenas de vendimia se alternan con iglesias romanas. Existen cantidad de propuestas en torno al vino donde puedes aprender las cualidades del barolo –el típico de la zona– o todos los secretos de los vinos espumosos de Cinzano, el gran gurú del vermú.

12:00 Para el aperitivo, no nos resistimos a saborear un vermú en el lugar donde se creó y exportó al resto del planeta, junto con su ya clásico halo de moda y refinamiento. Aquí, el vermú se toma antes de la cena –lo prefieren rojo, en vaso pequeño y con limón–, pero estarán encantados de contarte todo sobre esta bebida a base de vino, caramelo y hierbas.

12:30 A la hora del almuerzo nos embarcamos en una de las tradiciones más auténticas de la zona: la merenda sinoira, una comida ligera que los campesinos hacían a media tarde. Cada vez son más los establecimientos que han recuperado esta tradición así que, anímate: en Piamonte inventaron el término slow food y saborear sus trufas blancas, avellanas, alcachofas… es una fiesta para los sentidos.

Las Langhe
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15:00 De vuelta a la capital, aterrizamos de lleno en uno de sus puntos más vibrantes y llenos de vida: la Piazza della Repubblica, aunque todos la conocen como Piazza Porta Palazzo, o Porta Pila, en piamontés. Si no pasas por aquí en domingo, te encontrarás con el mayor mercado al aire libre de Europa.

16:00 Regresamos a la tranquilidad y nos acercamos a la Piazza della Consolata, un pequeño espacio que concentra unas cuantas joyas. Te gustará el Santuario de la Consolata, con su fachada neoclásica y su torre medieval. Pero el lugar que convoca cada vez a más turistas es un pequeño café especial golosos: el Caffè Al Bicerin. Es el flamante inventor del bicerin, una bebida con chocolate, café y crema de leche que se toma sin mezclar. Para rematar la sesión calórica –y sabrosa– acompáñalo de gianduja, el típico chocolate turinés con avellana, precuela de la nocilla.

17:00 Si Turín es una ciudad poco visitada éste es uno de los barrios menos turísticos. ¿Nuestra propuesta? Callejear sin prisa por este cuadrilátero, admirar la Chiesa di Santa Chiara, sentarte en la Piazza Savoia o hacerte un selfie ante alguno de sus palacios, como el Saluzzo.

18:00 Alcanza la Via Cernaia y busca el Mastio della Citadella. El edificio –hoy alberga el Museo de la Artillería– es lo único que se conserva de la ciudadela que construyeron aquí los Saboya para defenderse del asedio franco español. Los jardines Lamarmora y la Piazza Solferino son otros interesantes espacios verdes.

Via Cernaia

19:00 Haz una parada en esta última plaza y explora otra sabrosa expresión de la gastronomía turinesa: la de la alta cocina. Puedes elegir algo informal, como Turet –un espacio de estética neoyorquina y self service, que se ha puesto muy de moda– o decantarte por dos clásicos: el restaurante Solferino, en el nº 3, o el Vintage 1997, en el nº 16, uno de los establecimientos con estrella Michelin de la ciudad. Ambos trabajan la cocina típica piamontesa aunque con algunas innovaciones, como la terrina de hígado graso al polvo de café con mostaza de higos del Vintage.

19:30 Continuamos el paseo hacia la Via Cavour y, dejando atrás la Chiesa Madonna degli Angelli, alcanzamos el Giardino Aiuola Balbo, un romántico jardín inaugurado en 1834 que cuenta con varias fuentes y un carrusel de madera. Es ideal para ir con niños, sobre todo si lo combinas con una visita al Museo regional de Ciencias Naturales, situado a unos cuantos metros, en la Via Accademia Albertina.

21:00 Para tomar algo, la Piazza Valdo Fusi es el lugar perfecto. Aquí, entre los grupos de skaters que inventan nuevos loopings, prueba en el Open Baladin –un precioso local acristalado de estética graffitera donde saborear cerveza artesana– y en el Jazz Club, con música en vivo y loungue bar.

22:00 Regresamos a la Piazza Carlo Emanuele II –Piazza Carlina para los amigos– con la estatua del omnipresente Cavour ahora iluminada. Si aún no lo has hecho, te recomendamos que pruebes la panna cotta, el postre a base de nata que aquí despierta pasiones. Rematamos la jornada en Il Mago de Oz, un cocktail bar donde probar –¡cómo no!– un preparado a base de Cinzano.

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