Irati, los colores del otoño

Situada en el Pirineo navarro, la Selva de Irati es el segundo hayedo-abetal más extenso de Europa, después de la Selva Negra. Reserva un fin de semana para conocerla en su mejor momento: en otoño, a la caída de la hoja.

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Como un paisaje de cuento: el otoño cae sobre las milenarias hayas que alfombran el suelo con sus hojas secas. Las setas crecen entre el musgo y a lo lejos se oye el murmullo de un arroyo. Para disfrutar de este escenario de ensueño no es necesario viajar hasta los densos bosques de Europa oriental. Basta con acercarse hasta el Pirineo Navarro para descubrir los encantos de la estación más mágica del año.

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Hay dos accesos por los que adentrarse en la Selva de Irati: desde Orbaizeta por su parte oeste o desde Ochagavía por la este. En esta última localidad puede apreciarse la arquitectura típica del Pirineo Navarro, con casas de altos tejados y calles empedradas. Además, en Ochagavía se encuentra el Centro de Interpretación de la Naturaleza, excelente punto de partida para comenzar nuestra ruta.

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En el interior de la selva está prohibido el acceso de vehículos, por lo que antes de adentrarnos en ella deberemos aparcar el nuestro y pagar la tasa de conservación (entre 4 y 7 euros para turismos). La Selva de Irati es un lugar idóneo para disfrutar a pie o en bici. Gracias a su extensa red de senderos balizados-dieciséis en total-y su escaso desnivel, recorrerla no resulta difícil para senderistas inexpertos. Si se prefiere, es posible contratar rutas en 4x4 que realizan distintos recorridos por las zonas más interesantes del paraje.

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Uno de los puntos más turísticos de la zona es la Ermita de la Virgen de las Nieves, levantada en los años 50 y rodeada de merenderos y pequeñas cascadas conocidas como ‘cubos’. También merece una visita el Valle de Aezkoa, en la zona más cercana a Roncesvalles, donde se concentra el mayor número de hórreos conservados en Navarra.

Los restos de la fábrica de armas de Orbaizeta, erigida en el siglo XVIII y clausurada un siglo después, se funden a día de hoy con la vegetación dando lugar a un paraje pintoresco, declarado Bien de Interés Cultural, al que merece la pena acercarse.

Ascendiendo desde la antigua fábrica de armas encontramos la torre romana de Urkulu, levantada en el siglo I, y la estación megalítica de Azpegui, un conjunto de siete crómlech, monumentos megalíticos con piedras dispuestas en forma de corro.

Dónde alojarse

El Hotel Rural Torre de Uriz (Calle San Saturnino 3, Uriz), a menos de treinta kilómetros de Orbaizeta, supone un excelente lugar donde alojarse si se quiere conocer la zona. Perfecto para disfrutar de la tranquilidad del Pirineo Navarro en un ambiente acogedor (desde 80 € hab. doble).