Diez playas de agua dulce

Aquí no hay playa... pero tampoco hace falta. Descubre nuestros destinos 'top' para disfrutar de un día playero aun estando lejos de la costa.

Lo más popular

Lago de Sanabria (Zamora)

Con sus más de 350 hectáreas de superficie, el Lago de Sanabria es el mayor de la Península Ibérica. Esto lo convierte en un destino idóneo para refrescarse en verano: cuenta con varias playas de arena en las que está permitido el baño y en él se pueden disfrutar de depórtes acuáticos como el buceo, la vela o el 'windsurf'.

Lagunas de Ruidera (Ciudad Real)

El Parque Nacional de las Lagunas de Ruidera es un impresionante paisaje de lagos interconectados entre sí mediante saltos de agua y cascadas. En total son quince lagunas diferentes a lo largo de 30 kilómetros, cuyas aguas transparentes disponen de zonas habilitadas para el baño. Perfectas para refrescarse a la vez que se disfruta de su abundante vegetación.

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Pantano de San Juan (Madrid)

Aunque el grupo Los Refrescos cantase 'Aquí no hay playa', lo cierto es que los madrileños se las han ingeniado para tener algo parecido: el Pantano de San Juan, cerca de la localidad de San Martín de Valdeiglesias, es conocido como la 'playa de Madrid'. Se trata del único embalse de la Comunidad de Madrid en el que está permitido el baño y los deportes acuáticos, lo que lo ha convertido en un lugar muy popular en verano. Además, se trata de una zona con numerosos alojamientos y restaurantes.

Lo más popular

Embalse de Orellana (Badajoz)

Recibe el sobrenombre de 'Costa Dulce' y ha sido la primera playa de interior en obtener una bandera azul: en el Embalse de Orellana todo está dispuesto para el baño. De grandes dimensiones, dispone de extensas playas equipadas con todo lo necesario: aparcamiento, restaurantes, merenderos... También es posible practicar deportes acuáticos como la vela o el piragüismo.

Los Pilones (Cáceres)

Las formas increíbles de las pozas que conforman Los Pilones, en el Valle del Jerte, han hecho de ellas un lugar de especial interés turístico. Estas piscinas naturales llenas de saltos de agua son accesibles a pie, aunque la caminata sin duda habrá merecido la pena.

Embalse de Ulibarri-Gamboa (Álava)

A apenas quince kilómetros de distancia de Vitoria, el embalse de Ulibarri-Gamboa dispone de una generosa zona de playa de 400 metros, equipada con duchas, baños, merenderos, aparcamiento... además de un carril-bici que lleva directamente a la capital alavesa.

Playa de Zahara de la Sierra (Cádiz)

Se la conoce con el sobrenombre de 'La Playita' y, pese a estar en una provincia costera por excelencia, es de agua dulce. Se ubica dentro de la Sierra de Grazalema y supone todo un oasis para las localidades del interior. Cuenta con aseos, merenderos, zona de acampada...

Las Fuentes del Algar (Alicante)

El espectacular paisaje es el principal punto fuerte de este lugar, en el que el agua mana de las rocas calizas. Además de contemplar sus espectaculares cuevas y saltos de agua, también podrás darte un chapuzón en los remansos de agua cristalina. Y todo ello, a tan solo quince kilómetros de la ciudad de Benidorm.

Cimanes del Téjar (León)

La playa fluvial de Cimanes del Téjar es un auténtico alivio contra el calor en la provincia de León. Tiene forma de piscina de grandes dimensiones y está rodeada de hierba y una extensa arboleda. Además, cuenta con zonas deportivas, aparcamiento y área infantil.

La Pesquera (Teruel)

Cerca de la localidad de Beceite se localiza este conjunto de pozas conocidas como La Pesquera, formadas por el paso del río Matarraña. Sus aguas cristalinas hacen las delicias de los visitantes a esta zona declarada como lugar de interés turístico. ¿Nuestra recomendación? Aprovecha para hacer una de las rutas senderistas de la zona y finaliza la marcha dándote un chapuzón.