La fórmula del vuelo perfecto

Un estudio de Skyscanner ha desvelado cuál es la fórmula matemática del vuelo perfecto; aquella que tiene en cuenta la hora de salida, el espacio para las piernas y la puntualidad y que el resultado de la operación no pasa de 64. ¿Cómo puede ser esto? Sigue leyendo.

La empresa Skyscanner, comparador de vuelos, ha realizado un estudio entre más de 2.500 viajeros internacionales bajo la supervisión de Eugenia Cheng, profesoria titular de Matemáticas Puras de la Universidad de Sheffield, para averiguar qué es lo que hace a un vuelo perfecto, qué nos hace más feliz cuando estamos en un avión y, bajo esas premisas, hallar la fórmula matemática del vuelo perfecto. Eso sí, la fórmula obtenida sólo es aplicable a vuelos directos, ya que es el factor más importante con diferencia (para un 68% de los encuestados).

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En la operación, H equivale a la hora de salida, el segundo factor más importante al hacer la reserva. Un 52% de los encuestados prefieren volar por la mañana, un 27% por la noche y un 21% por la tarde. Para reflejar estas preferencias, se aplica una puntuación de 40 puntos para vuelos matinales, 20 para vuelos nocturnos y 12 para los que salen por la tarde.

La E nos habla del espacio que disponemos para las piernas, que según el estudio se ha revelado como lo que más felicidad da a un 61% de pasajeros. La distancia estándar entre asientos en 'low cost' es de 76,2 cm, de ahí que si la distancia es menor que la estándar (76), la fórmula penaliza la valoración del vuelo. Y al revés, si la distancia entre asientos es mayor que 100 se atribuye la puntuación máxima de 100.

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La P se refiere a la puntualidad, factor relevante para un 38% de encuestados. Según los premios estadounidenses de puntualidad “On-Time Performance Service Awards” las aerolíneas que mejor cumplen sus horarios son KLM, SAS e Iberia; y en 'low cost', Iberia Express, Air Baltic y Thai Air.

El resultado, operando con estos indicadores, nos dice que el vuelo perfecto tendría una puntuación máxima de 64 puntos (46 para vuelos en clase económica). Sería un vuelo con salida por la mañana, con una distancia entre asientos de 100 cm y con 100 puntos en puntualidad.

Otros factores que mejoraban la felicidad a bordo pero que no entraron a formar parte de la fórmula fueron: que sirvan buena comida y bebida (48%), que sea un vuelo sin turbulencias (44%), no tener vecinos de asiento (33%), haber obtenido el vuelo a un buen precio (30%) y disfrutar de buenas vistas (24%).