¿Cómo mantener la dieta si estás de viaje?

Probar el verdadero pastel de Belem cuando vamos a Lisboa, irnos de pinchos por San Sebastián, degustar la fabada en Asturias o acabar la comida con un limoncello en Nápoles. Está claro que comer también forma parte de la experiencia de viajar y las tentaciones gastronómicas ponen en serios aprietos a nuestras dieta. Pero nos vemos en la obligación de desmontar un mito: viajar no engorda, o al menos no tiene por qué hacerlo con estos consejos que os damos.

Lo más popular

Quedan muchos meses para ponernos el traje de baño y disfrutar de días de playa y sol pero la Operación Bikini ya ha comenzado (o nunca llegaremos a nuestro objetivo). Los viajes suelen ser una excusa para saltarnos la dieta, aunque excusas tenemos muchas. Como afirma la dietista-nutricionista Júlia Ferré, "cuando queremos relajarnos, desconectar del trabajo, de los hijos, encontrar un momento para nosotros es cuando buscamos premiarnos con pequeños placeres como puede ser una copa de vino, un buen queso o chocolate. No es que nos olvidemos de los hábitos correctos sino que nos permitimos cosas que sabemos que no haremos de lunes a viernes o en otros momentos del día".

Publicidad

Darse permiso… esa es la clave que hace que engordemos en los viajes. "Ya que estoy fuera, voy a ponerme las botas", pensamos y en ese mismo instante parece que todos nuestros esfuerzos con la báscula se van de viaje a nadie sabe dónde. Hay que tener mucha fuerza de voluntad, pero hay que tener claro cuál es el objetivo.

Lo más popular

"En la cantidad ingerida está el truco", afirma Ferré. "Muchas veces al saltarnos una dieta aprovechamos para saltárnosla del todo, y ahí es donde nos equivocamos y engordamos. Si hacemos pequeñas concesiones seguramente no adelgazaremos durante el fin de semana pero tampoco subiremos de peso, el peso se mantendrá".

La especialista Júlia Ferré recomienda mantener un orden en el máximo de comidas posible. "Por ejemplo, continuar con el mismo desayuno que realizan normalmente entre semana. También compensar los excesos: si has realizado una comida contundente, buscar una opción más ligera y saludable en la cena, o si has bebido alcohol en la comida, no pidas postre".

Hoteles que nos ayudan a mantener la dieta

La misma pregunta que hoy nos hacemos nosotros en este artículo se la hizo hace cinco años la nutricionista Martina Miserachs. ¿Cómo podemos mantener la dieta si cuando nos hospedamos en un hotel todo son tentaciones? Por eso creó Healthia Certification, la primera certificación dirigida al sector hotelero que identifica los hoteles que garantizan opciones saludables en todos los puntos de venta de restauración.

La Healthia Certification asegura que en todos los puntos de venta de un hotel hay opciones saludables.
Publicidad

"En la mayoría de hoteles es relativamente sencillo elegir un desayuno saludable, ya que en los buffet hay fruta fresca, pan integral o yogures desnatados, pero las opciones se complican para ese huésped ququiere cuidarse a lo largo de todo el día", indica Martina Miserachs . "Por ejemplo, las opciones que normalmente se ofrecen en el minibar no son las más sanas. Si miramos las opciones que encontramos en un room service, entre las ensaladas la césar es la estrella y no es la mejor propuesta nutricional; en cuento a sandwich, el club vip que puede estar bien en un momento pero si queremos controlar el peso no es una opción válida".

308 puntos componen la certificación de Healthia, única en el mundo hotelero. En este momento hay dos hoteles que la poseen en Barcelona (el hotel Pulitzer y el Regina) y están en proceso de asesoría dos hoteles de cinco estrellas y otro de gran lujo también en Barcelona. El objetivo soñado: que incluso la gente que no se quiere cuidar acabe pidiendo platos saludables, porque son apetecibles.

Pero no se trata de hacer del hotel una "buchinger". "¿Qué ayudamos si al final los hoteles pierden su esencia? Somos muy conscientes de que nadie quiere entrar en una clínica de adelgazamiento, vamos a un hotel, simplemente se trata de garantizar que si se quiere cuidar, pueda hacerlo y quitarle esa sensación de que cuando estás viajando has dejado de lado tu buena alimentación. Una de las claves fundamentales es que el protocolo está pensado de manera positiva: lo que hacemos es sumar o ayudar al hotel para que tenga una oferta saludable pero eso no quiere decir que a partir de ahora en el desayuno no pueda haber croissants, simplemente que tiene que incluir otras opciones", según la presidenta.

El nutricionista viaja con nosotros

Otra forma de controlar nuestros devaneos con la dieta es contar con un especialista todas las mañanas para que nos de sus consejos. Ese es el trabajo de Alejandro Cánovas en el Barceló Montecastillo, en Jerez de la Frontera (Cádiz). "El servicio de nutrición surgió a principios de años como respuesta a la necesidad de nuestros huéspedes de complementar sus programas fitness y wellness. Promovemos una alimentación saludable asesorada por el Instituto Macrobiótico de España, que ya se podía disfrutar en nuestro restaurante B Vegan".

Y es que el Barceló Montecastillo es un hotel en los que se puede desconectar pero sin caer en los excesos. De hecho, el servicio más demandado es el Vital Corner: "Es muy revolucionario ya que no es una 'consulta al uso', sino que se realiza durante el desayuno teniendo en cuenta varios factores. La mayoría de las personas que acuden a él buscan un 'chute de energía' que les permita desarrollar las actividades deportivas que ofrece el complejo. Ahí se elaboran smoothies personalizados en función de los intereses, patologías (colesterol, problemas digestivos, hipertensión…) o condición física (ricos en proteínas para los deportistas) de cada huésped".

Deporte, el otro pilar básico de nuestro régimen que también pasa a un segundo plano cuando nos vamos de viaje. La dietista Juliá Ferré explica que depende del tipo de vida que llevemos en nuestro día a día y de las vacaciones planteadas. "Una persona que va al gimnasio 3 veces por semana y se va de vacaciones a la playa seguramente disminuya su gasto energético durante las vacaciones aunque dé paseos, nade en el mar... En cambio una persona que en el día a día no practica deporte y se mueve en coche y se va de vacaciones a Roma puede aumentar las calorías que quema al día durante el período vacacional. Pero eso no significa que tenga que intentar comer más, ya que por norma general cuando estamos de vacaciones ya lo hacemos. Lo que significa es que probablemente no se verá afectado negativamente el peso corporal".

More from Elle: