Somerset: El 'jardín de Inglaterra'

A sólo dos horas de Londres te esperan hileras de casas pintorescas, granjas convertidas en galerías de arte y parajes de la leyenda del rey Arturo. Sigue nuestra ruta verde y descubrirás el llamado 'jardín de Inglaterra'.

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«Somerset reúne en un condado compacto y fácilmente accesible gran parte de lo que Gran Bretaña tiene que ofrecer. Es un perfecto microcosmos inglés». Esta afirmación de la diseñadora Alice Temperley, residente de la región desde hace diez años, resume a la perfección el hechizo de un territorio arropado por las colinas de Mendip y el Parque Nacional de Exmoor. «Una de las cosas que más me sorprendieron, aparte de la belleza de la zona, fue su vida: es cosmopolita, artística e intelectual». A menos de dos horas de Londres, esta área de serena belleza y carreteras ondulantes parece protegida por un escudo invisible, como si no le hicieran mella ni el tiempo ni los problemas.

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Un evocador conjunto de lomas delimitadas por Bath y Bristol por el norte, y por Devon al suroeste, al que llaman el corazón de Inglaterra, y cuyos pueblos idílicos atraen cada año a millones de visitantes. No intentes resistirte; aún no se ha descubierto antídoto contra el verdor de sus campos salpicados de ovejas, la armonía de sus villas, el encanto de sus casas de caliza color miel –la famosa limestone– y la elegancia de sus mansiones y jardines, reflejo de la prosperidad económica conseguida hace siglos con el comercio de lana, sidra y queso cheddar. ¿Cómo no encontrarle el punto a tomarse una pinta de ale rodeado de locales en un pub con chimenea y papel pintado? ¿Cómo no plantearse por un momento dejarlo todo para quedarse a vivir en uno de sus sofisticados y, a la vez, hogareños bed and breakfasts?

Sigue el rastro de Lewis Carroll o Jane Austen, quienes pisaron estos caminos en busca de la inspiración

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Aunque citar al escritor Samuel Johnson y su «cuando un hombre está cansado de Londres, está cansado de la vida» es un recurso habitual para loar las virtudes de la capital, infinidad de urbanitas han cambiado el fragor de la metrópolis por la vida tranquila de este terreno agreste. El fenómeno tiene hasta sus propias siglas: DFL (Down From London), y entre sus militantes están Manolo Blahnik, que vive en Bath, el actor Rhys Ifans (en Bruton) y aseguran que también Stella McCartney está a punto de comprar una granja a orillas del río Brue. Incluso la firma centenaria de accesorios Mulberry tiene su fábrica escondida entre los cerros de Chilcompton. Lo que resulta difícil de comprender es cómo decidieron en qué aldea instalarse; hay demasiada belleza entre la que elegir.

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Está el escarpado Exmoor, hogar del personaje novelesco Lorna Doone; los Somerset Levels, antaño zonas pantanosas y ahora extensas llanuras salvajes; las largas playas de arena fina de Weston-super-Mare... Tal vez desplegaron el mapa, cerraron los ojos, señalaron con el dedo un punto al azar y dieron por bueno el resultado. ¿Abrumada? No lo estés, y menos con una brújula como Booking.com, que te permitirá hacer reservas sin miedo a equivocarte, en alojamientos únicos y extraordinarios.

Comienza tu ruta por los bucólicos rincones de Bath, perfectos para iniciarte en tu dolce far niente a la inglesa. Aquí, todo es susceptible de convertirse en escenario de una moderna novela de Jane Austen. Déjate atrapar por el parque Prior, cuyas vistas de la ciudad son imponentes; por su arquitectura georgiana, con Royal Crescent, el puente Pulteney y la rotonda Circus como ejemplos. En el corazón del condado te espera Babington House. Bajo un telón rural y con tintes de época, esta mansión que tiene hotel y club te propone caprichos urbanos: un spa de la marca Cowshed, sala de cine, campos de criquet, top cooking...

A pocos kilómetros se encuentran las localidades de Frome, con su hilera de casas pintorescas en Catherine Hill, y Glastonbury, centro de peregrinación desde la Edad Media (aún lo es para la comunidad New Age, por su relación con el Santo Grial y el rey Arturo), aunque resulta más conocida por su festival de música que, en realidad, tiene lugar en el cercano pueblo de Pilton. Sube a su colina Tor, desde donde se dominan Dorset, Wiltshire y la catedral de Wells.Y para ver el Somerset vanguardista, dirígete a Bruton, donde jóvenes creadores están instalando sus talleres. Un ejemplo es Hauser & Wirth, antiguo monasterio reconvertido en galería, con ramifcaciones en Zurich, Nueva York y Los Ángeles. Al frente, el tercer hombre más influyente del arte mundial, Iwan Wirth, dispuesto a provocar un revuelo estético en la campiña.

GUÍA DE VIAJE

RESIDENT STORE En Frome, esta tienda multimarca ofrece moda, 'deco', cosmética y una librería.

THE CHEQUERS Desde 1776, este 'pub' de Bath sirve una enorme selección de cervezas locales y un menú en el que destacan el guiso de conejo y los asados de setas.

AT THE CHAPEL Una capilla del siglo XII, situada en Bruton, que conserva todavía su elegancia eclesiástica, pero que esconde un hotel, un restaurante, un club cultural y hasta una panadería artesana.

DURSLADE FARMHOUSE En la galería Hauser & Wirth se ubica esta granja hecha hotel, con seis habitaciones 'arty' y las paredes empapeladas por Paul McCarthy.

THE TALBOT INN Lo que fue una casa de postas en el siglo XV es ahora un templo 'gourmet' para los 'fieles' al recetario británico más tradicional.

LORD POULETT ARMS Elige seis ingredientes en este restaurante de Hinton Saint George para componer tu menú, cocinado por un chef que guarda bajo llave la forma de elaborar sus platos.

THE MOUNT SOMERSET Este hotel, en la localidad de Pensford, te descubrirá la 'slow life' inglesa.

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