Los hoteles más raros del mundo

Lugares donde alucinarás pasando la noche.

Si estás aburrido de los establecimientos habituales, ficha estos hoteles fuera de lo común: dormir en aviones, trenes, praderas para ti solo en lo alto de una montaña, cápsulas entre los árboles o incluso en una prisión está al alcance de tu mano.

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Southern Ocean Lodge (Australia)

Ya no es solo que esté ubicado en un lugar maravilloso, en Kangaroo Island, al sur de Australia, es que además tiene una arquitectura de lo más peculiar, con las 21 suites una detrás de otra como si fueran un tren que recorre la costa. Cada suite dispone de salón y dormitorio a diferentes niveles y de una balconada maravillosa al mar, pero ¡ojo! no tienen televisión. De lo que se trata es de descansar, ¿no?

Inntel Zaandam (Holanda)

Como un homenaje a la arquitectura tradicional holandesa de la región de Zaam, así está planteado este mastodóntico hotel situado a 12 minutos de Ámsterdam. En la fachada del hotel se encuentran cinco tipos de casas de la zona, desde cobertizos de agricultores hasta casas más urbanas. Una de las casas, la casa azul, alude a una pintura del francés Claude Monnet.

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The Literary Man (Portugal)

En la bella localidad medieval de Óbidos se encuentra este hermoso hotel llamado The Literary Man, la nueva Meca de los amantes de la literatura. Además de un alojamiento exquisito con un enfoque 'eco-chic' y materiales reciclados, ofrece a sus huéspedes nada menos que ¡50.000 libros! para que se entretengan y culturicen en su estancia. Si te quieres mudar a vivir allí para leértelos todos, debes saber que las habitaciones cuestan 85 euros la noche.

Faralda Crane Hotel (Holanda)

Si lo tuyo son las propuestas industriales, y además no tienes vértigo, ficha este hotel-grúa, situada en el puerto de Amsterdam, construida en los años 50 y en desuso desde 1984. A más de 50 metros de alto, podrás disfrutar de tres suites de diseño (de entre 38 y 58 metros cuadrados, una superficie sorprendente), y arriba del todo, de un jacuzzi. Una pasada.

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The Beermoth (Gran Bretaña)

El hotel es exactamente lo que ves, un antiguo camión de 1956 aparcado en la parcela de Inshriach House, una magnífica mansión del siglo XVIII. En la parte de atrás del camión han montado la habitación, con su camita, su zona de estar y, tranquila, una calefacción para que no pases nada de frío. Esto es un auténtico ejercicio de 'glamping'.

Null Stern (Suiza)

Este debe de ser el hotel más minimalista del mundo. Solo tiene lo que ves, una cama, unas mesillas y unos paisajes impresionantes, en medio de los Alpes suizos y a 2.000 metros de alto.. Lo que empezó siendo una instalación artística se ha convertido en un hotel; pero solo para viajeros con presupuesto: cuesta 300 euros por noche. A una prudente (y discreta) distancia se halla la caseta donde vive el camarero, encargado de traer el desayuno y la cena para los huéspedes.

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Mizukami Hotel (Japón)

¿Qué te parece flotar sobr el mar en una especie de cápsula de unos 36 metros cuadrados? Si no te da claustrofobia, puedes contratar esta habitación con capacidad para cuatro personas (tiene dos camas dobles y cuarto de baño completo). Eso sí, revisa bien tu bolsillo porque dormir aquí costará la friolera de 300.000 dólares (unos 255.000 euros). Entendemos que por habitación, no por persona, ¿no?

Mascots Resort (Tenerife)

A primera vista parece un hotel playero normal y corriente, pero ojo, aquí no te dejarían entrar. El Mascots Resort de Tenerife es un establecimiento exclusivo para perros y gatos, el más lujoso de Europa, donde los animales pueden campar a sus anchas, descansar en unas casetas totalmente preparadas y darse un bañito en la piscina (si quieren, acompañados por sus mejores amigos humanos).

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Zacatecas (México)

¿Qué hacer con una plaza de toros cuando ya no se va a volver a usar? El debate podría terminar echando un vistazo a la Quinta Real Zacatecas, en México, donde reciclaron un antiguo coso del siglo XIX que había dejado de utilizarse en 1975 en un magnífico hotel de cinco estrellas. Las habitaciones se construyeron en torno al antiguo ruedo.

Kensington Hotel (Londres)

El hotel en sí no tiene nada de raro; lo que resulta bastante friki para un establecimiento de cinco estrellas es que hayan creado un menú para el té de la tarde inspirado en 'La bella y la bestia'. La propuesta incluye vajilla y decoración inspirada en la película de Disney (en la foto puedes ver a la señora Potts, a Ding Dong y a Lumière).

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