15 maravillas naturales que debes ver antes de morir

La Naturaleza crea paisajes (como estos) que bien merecen un viaje.

En algunas ocasiones, es el hombre quien construye impresionantes obras dignas de ser visitadas. En otras, es la Naturaleza quien crea paisajes que bien merecen un viaje. Como estos.

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Maldivas

Además del lugar perfecto para perderse unas vacaciones o para irse de vacaciones con tu pareja, las Maldivas son un país insular formado por 26 atolones, situado en el oceáno Índico, a unos 700 km al suroeste de Sri Lanka. En realidad, se compone de 1.192 islas, y de ellas solo dos están habitadas. Es el país más bajo del mundo, lo que le hace especialmente frágil ante una (más que) posible subida del nivel del mar como consecuencia del deshielo provocado por el cambio climático.

Gran Cañón

Lo has visto miles de veces en películas, pero no sabes lo que es hasta que llegas allí y lo ves: sobrecogedor. El Gran Cañón (EE.UU.) fue creado por el río Colorado a lo largo de seis millones de años, tiene 446 km de largo, una anchura de entre 6 y 29 km y una profundidad que supera los 1.600 metros. Ya fue habitado en la prehistoria, cuando los primeros americanos construyeron asentamientos en los recovecos del cañón y en sus cuevas.

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Komodo

Seguro que te suena de los famosos dragones que habitan la región, y es cierto que es uno de sus habitantes más célebres: de hecho, el Parque Nacional de Komodo fue creado en 1980 solo para proteger esta especie. La zona se compone de tres enormes islas de origen volcánico, Komodo, Rinca y Padar, y unas cuantas mucho más pequeñas, que en total se extienden en 1.817 kilómetros cuadrados.

Fiordo de Milford

Parece una broma, pero se ubica dentro del Parque Nacional de Fiordland, en Tasmania (Nueva Zelanda). Y es uno de los fiordos más bellos del mundo, rodeado de rocas escarpadas que llegan a 1.200 metros de alto a cada lado. Entre los lugares más importantes, Mitre Peak, a 1.692 metros; y las montañas Elefante y León, así bautizadas por tener cierto parecido con ambos mamíferos. El espectáculo de la naturaleza se completa con las focas, pingüinos y delfines, junto con la exhuberancia casi tropical de su vegetación.

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Puerto Princesa

Si eres de los que te gustan las cuevas y grutas, deberías plantearte viajar al río subterráneo de Puerto Princesa, en Palawan (Filipinas). Un impresionante paisaje de piedra kárstica sirve de cúpula a este arroyo que se extiende durante más de 8 kilómetros hasta desembocar en el mar de China. Mientras te deleitas con las oquedades, las estalactitas y estalagmitas, presta atención pues podrás ver monos, lagartos y ardillas correteando.

Amazonas

La Amazonia, es decir, toda la jungla bañada por el río Amazonas, ocupa siete millones de kilómetros cuadrados entre Bolivia, Brasil, Colombia, Ecuador, Guayana Francesa, Guayana, Perú, Surina, y Venezuela. Supone casi la mitad del bosque tropical del planeta, y reúne el catálogo más amplio de especies tropicales del mundo. El Amazonas es el río más largo del mundo, con un caudal superior al de los diez más grandes del planeta.

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Salto del Ángel

Es la cascada más grande del mundo: comienza a 1.0002 metros de alto, y cae sin interrupción durante 807 metros; es decir, 19 veces más alta que las cataratas del Niágara. Está situada en el Parque Nacional Canaima, en el estado de Bolívar, en la frontera entre Venezuela y Brasil, y fue el paisaje que inspiró a los creativos de Pixar para las Cataratas del Paraíso que vimos en la película 'Up'.

Acantilados de Moher

Es uno de los paisajes más fotografiados del mundo, y seguro que de Irlanda (con permiso de la enigmática Dublín). Estos acantilados de 8 km de extensión y hasta 214 metros de altura se encuentran a 75 km de Galway, y su excursión vale la pena no solo para disfrutar del magnífico paisaje geológico, sino también para avistar especies animales de gran diversidad, como frailecillos, delfines o focas.

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Selva Negra

Esta increíble cordillera boscosa se ubica al suroeste de Alemania, y está flanqueada por el Rhin en su frontera oeste y sur. No es demasiado grande; tiene forma rectangular, con una longitud de 200 km y un ancho de tan solo 60 kilómetros. El pico más alto es la montaña Feldberg (1.493 metros). Se dice que su nombre procede de la enorme cantidad de abetos que pueblan sus laderas y que da al paisaje un tono oscuro.

Cataratas de Iguazú

Otro 'must' de la naturaleza planetaria son las cataratas de Iguazú, unas de las más grandes del mundo, frontera natural entre Brasil y Argentina, aunque también se puede acceder desde Paraguay. Se extienden casi 2.700 metros en forma semicircular y, de las 275 cataratas que conforman el paisaje, la 'Garganta del Diablo', con 80 metros de alto, es la más alta de todas. Además del espectáculo acuático, también acogen a cientos de especies de flora y fauna en peligro de extinción.