La enigmática Florencia de 'Inferno'

Te enseñamos la Ciudad del Renacimiento como si estuvieras metido en la mismísima novela de Dan Brown.

Tras destapar la cara oculta de París en 'El Código Da Vinci' y las intrigas del Vaticano en 'Ángeles y Demonios', el profesor de iconología y simbología religiosa Robert Langdon nos traslada a Florencia en su nueva aventura, 'Inferno', que se estrena en cines este 14 de octubre.

Monumentos que albergan grandes secretos de la historia, grutas escondidas para el ojo del turista y piezas de arte con doble significado nos esperan entre las calles florentinas donde Dante Alighieri escribió 'La Divina Comedia'. Descubre otra forma de conocer la Ciudad del Renacimiento como si estuvieras metido en la mismísima novela de Dan Brown.

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Robert Langdon en Florencia

"En un mar de torres y cúpulas, una fachada iluminada dominaba el campo de visión de Langdon. El edificio era una imponente fortaleza de piedra, con un parapeto dentado y una torre almenada y con matacán, que se elevaba hasta los noventa metros de altura. Langdon se incorporó de golpe, conocía bien esta estructura medieval. Era única en el mundo". ¿Reconoces en esta descripción de Dan Brown a la ciudad de Florencia?

Torre de la Badia

Esta pequeña abadía benedictina fue fundada en 978 por Willa, viuda del conde Uberto de Toscana.  Destaca su torre hexagonal, que Dante cita en el 'Paraíso' de 'La Divina Comedia', y que data el año 1330. Aquí comienza el libro de Dan Brown con un macabro suceso al que Robert Langdon tendrá que dar explicación.

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Galería Uffizi

Siempre abarrotada, uno de los mayores atractivos de la Galería Uffizi es el 'Mapa del Infierno' de Sandro Botticelli basado en el 'Inferno' de Dante. Su estado de conservación no es el más óptimo pero su poder de atracción sigue intacto.

El piso de Sienna Brooks

Desde el piso de Sienna Brooks (Felicity Jones) se puede ver Santa María del Fiore, más conocida como Il Duomo. Es uno de los edificios más grandes de la Cristiandad, símbolo de la riqueza y del poder que Florencia albergó durante los siglos XIII y XV. Destaca  su grandiosa cúpula, obra de Filippo Brunelleschi, con una estructura de 100 metros de altura interior y un diámetro exterior de 45,5 metros.

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Puerta Romana

En motocicleta se aproximan Robert y Sienna a la Puerta Romana, punto de acceso al centro histórico. Construida en el siglo XIII, formaba parte de la muralla florentina y por ella pasaba el camino que dirigía a Roma, de ahí su nombre.

Istituto Statale d'arte di Firenze

Robert y Sienna deciden hacerse pasar por estudiantes para poder acceder al Istituto Statale d'arte di Firenze y así acceder al centro de Florencia saltando la muralla que lo separa de los Jardines Boboli, que se sitúan en la parte posterior del Palacio Pitti.

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Palacio Pitti

"Al salir de la arboleda, el Palacio Pitti quedó a la vista.

- No está mal la casita -susurró Sienna.

- Sí. Discreta, como les gustaba a los Medici -respondió Langdon irónicamente.

La fachada del Palacio Pitti, que todavía se encontraba a quinientos metros, dominaba el paisaje. El almohadillado rústico de la fachada le daba al edificio un aire de autoridad implacable: la repetición de ventanas con postigos y puertas arqueadas acentuaba ese efecto".

Jardines Boboli

Con la policía (y un dron) tras sus pasos, Robert Langdon y Sienna se adentran el el laberinto natural de los Jardines Boboli, 45.000 metros cuadrados que se convierten en la zona verde más grande de Florencia. Grutas, fuentes, pérgolas, un pequeño lago y cientos de estatuas de mármol, el mejor lugar para esconderse un rato del bullicio de turistas de Florencia. 

Landgon destaca el Obelisco de Ramses II y la anti-estética pero "colosal bañera procedente de las termas romanas de Caracalla", así como la extraña estatua de Braccio di Bartolo, un enano obeso sentado sobre una tortuga y con los testículos dolorosamente colocados en la llamado Fontana del Bacchino.

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Gruta Buontalenti

Una auténtica sorpresa dentro de los Jardines Boboli, una gruta llena de obras de arte con un aire extravagante y algo surrealista,  realizada por el artista Bernardo Buontalenti, discípulo de Vasari.

Gruta Buontalenti

Dentro de la Gruta  Buontalenti podemos encontrar tres salas conectadas con diferentes temas. La primera está dedicada a la naturaleza y la metamorfosis y podemos observar la escultura 'Prisioneros' de Miguel Ángel; en la segunda el protagonismo lo toman las escenas de la guerra de Troya e imágenes de Minerva y Juno; la tercera y última, está decorada con fuentes en la pared, frescos de Poccetti y el 'Baño de Venus' de Giambologna.