Bronceada y radiante

¿Blanca y radiante? ¡Para nada! El día de la boda, ya seas novia o invitada no hay nada como lucir un buen color, natural y suavemente moreno, para estar más favorecida. Estar en verano no siempre quiere decir tener ese tono de piel, así que te decimos cómo conseguirlo.

Hay veces que las novias llegan a las bodas 'peleando' con sus vestidos para ver cuál luce más blanco. O invitadas que no consiguen brillar plenamente porque su tono de piel (ya sea por exceso o defecto de color) desluce o quita protagonismo a su 'outfit'.

Un buen color de piel nos favorece a todos, pero el hecho de estar en verano no siempre facilita la tarea de llegar bronceada al día D. Si eres la novia, quizás lo has descuidado demasiado; si eres la invitada... ¿recordabas que la boda era este fin de semana? Estas son solo algunas soluciones al problema, que puedes aplicar según cuánto tiempo te quede hasta el enlace.

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De escapada a la playa o la montaña: es la opción perfecta si dispones de tiempo y dinero. Además de relajarte antes de la boda, conseguirás un color más bonito y natural. Recuerda exponerte al sol fuera de las horas centrales del día, usar una crema con una SPF mínima de 30, aplicarte aftersun y mantenerte hidratada.

Rayos UVA: una opción exprés cuyas sesiones dependerán de cuán morena tengas la piel; si la tienes muy blanca, necesitarás 15 citas, aproximadamente. Calcula cuánto tiempo te queda hasta la boda pero confía en los expertos para no sobreexponerte.

Lo más popular

Cremas autobronceadoras: es una de las soluciones más adecuadas si tienes unos días; los necesarios al menos para elegir el más apropiado, preparar la piel y aplicártelas en la rutina de belleza diaria. Recuerda escoger una para rostro y cuello y otra para el cuerpo, si no quieres ir bicolor.

Aerógrafo broceador: una idea perfecta si te ha pillado el toro. En 20 minutos conseguirás un color bonito que te durará entre cuatro y cinco días, según tu piel.