Fitness para novias

De pronto, te has dado cuenta de que solo quedan tres o cuatro meses para tu boda. ¡El tiempo vuela! Apenas dispones de unas semanas para ponerte en forma, perder esos kilos que te sobran y lucir un cuerpo espectacular en tu día 'D'. Estos son algunos 'tips' que te ayudarán a tonificarte y a estar radiante en tu enlace.

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¡Ojo! Aunque quede poco tiempo, el peor error que podrías cometer es someterte a insensatas dietas 'exprés'. Sí, perderás peso -que probablemente recuperes con un efecto yo-yo, pero tus músculos no estarán tonificados, te encontrarás cansada y en baja forma y tu piel lucirá cetrina y apagada.

El truco para perder peso y a la vez fortalecerse no es un secreto: consiste en comer menos y moverse más. Todos estos 'tips' te ayudarán a llegar en forma al día de tu boda.

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Sé realista. Para fijar tu meta, no pienses en Miranda Kerr, sino en ti. ¿Cuál es tu altura? ¿Y tu peso actual? ¿Realmente te sobran kilos o lo que necesitas es una bonita silueta? ¿Cuánto tiempo dispones para hacer ejercicio? ¿Cómo te ves el día de tu boda? ¿Qué figura necesitas para el traje que has comprado? Toma una decisión en función de todos estos factores.

No hagas locuras. Si comes menos de lo necesario (en una mujer adulta, el mínimo se sitúa en torno a las 1.200 calorías diarias), se ralentizará tu metabolismo y no perderás peso. Y si haces deporte compulsivamente, tu cuerpo acabará por no notar sus efectos: necesita un tiempo de reposo para asumir el trabajo deportivo.

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Date al aperitivo saludable. Cuando tengas hambre entre horas, puedes picar fruta, queso blanco, yogur bajo en calorías, zanahorias, siete u ocho almendras, una tostadita con hummus...  Te ayudarán a no excederte en las comidas principales.

No te olvides de desayunar. Está comprobado que las personas que desayunan pierden peso más rápido y lo mantienen mejor que los que no lo hacen. Toma cereales o una rebanada de pan, una pieza de fruta y un yogur o leche de soja. También puedes tomar pechuga de pavo y un tomate.

Recorta. A veces, no se trata tanto de hacer una dieta como de hacer pequeños cambios con los que comamos menos. Por ejemplo, servirte en plato de postre en vez de en plato llano. Dejarte siempre un cuarto de la ración normal. Tomar solo una gominola en vez de diez.

Recompénsate. Pésate cada diez o quince días y, si has bajado algo de peso, prémiate (con una película, una sesión de manipedi, una visita al spa...). Hazlo también si los vaqueros te aprietan menos (a veces no se pierde peso sino que se moldea la figura), y cada semana date un premio 'foodie' con lo que más te guste: una onza de chocolate, una copa de vino...

Muévete. La otra clave para ponerse en forma es realizar alguna práctica deportiva. Elige la que más vaya contigo: ir al gimnasio, nadar, caminar a buen paso, cardio, yoga... Recuerda que es mejor hacer un poco cada día (al menos, 30 minutos) que darse la paliza solo dos veces por semana.

¿Y si te bajas una 'app'? Para Android o para iOs, no faltan aplicaciones de smartphone para tener aún más cerca a tu 'entrenador virtual'. Entre las gratuitas, te recomendamos Nike Training Club (con más de 100 entrenamientos personalizables), Nexercise (con un sistema de puntos para recompensar tus avances) y Sworkit (crea una rutina solo para ti introduciendo qué quieres trabajar, con qué intensidad y durante cuánto tiempo).

Entrénate acompañada. Si ves que te va a faltar voluntad, pídele a tu pareja que te acompañe: corred, caminad, pasead en bici... será una extraordinaria motivación para ambos. Cuando quedes con tus amigas o familia, piensa en otros planes que no sean comer y beber: dar una vuelta por un parque, remar en las barcas del estanque, practicar senderismo, ir a esquiar... ¡Ah! Y acompáñate también de una buena 'playlist' de canciones para que hacer deporte sea mucho más divertido.

15 días antes de la boda... Intensifica tu plan de entrenamiento. Abandona completamente la sal y el alcohol y toma mucha verdura y fruta (en especial, las que contienen vitamina C) para depurarte, ingerir más fibra y mejorar tu sistema inmune. Abandona los ascensores y sube escaleras; deja el coche aparcado y ve a los sitios caminando o en transporte público... ¡muévete más!

No te agobies. Si ponerte una rutina de entrenamiento va a suponer otra fuente más de estrés, no la hagas. Intenta moverte más cada día, pasear con tus amigas o con tu pareja, y comer un poco más sano o un poco menos. También notarás los efectos.