Curvy brides: una historia y 17 looks para inspirarte

Una historia real y 17 looks para inspirarte.

Curvy Girl

“¡Me caso!”. Mensaje de mi amiga, a la que de aquí en adelante llamaremos Ana, a las 22.27 de un día como el de ayer, de hace un año.

Oh, wait. Una más. OTRA. Tras Lucía y Patricia, Ana fue la siguiente del grupo. Aún recuerdo las pruebas del precioso vestido que Lucía, la primera que daba el paso, tenía allá por 2010 con su precioso Rosa Clará. Todas en tropel, llenitas de emoción. Intuí que no sería igual con Ana. Ella es más reservada, más tímida, menos “fan” del momento probador. Aún así, auguraba que iba a ser maravilloso.

Ana es una ‘curvy girl’. Una preciosa ‘curvy girl’. Pelo rizado, ojos claros y una figura que ha sabido embellecer gracias a su perfecto conocimiento sobre curvas, siluetas y estilos. Una sabiduría afianzada sobre una base fundamental: el amor propio. Siempre fiel a lo que le gusta, sin caer en la tendencia barata y conociendo su cuerpo centímetro a centímetro.

Una ley no escrita ha hecho que la experiencia en los probadores de novia sea diferente dependiendo de las tallas (tristemente). Esos vestidos repletos de pedrería, bordados, sedas plisadas, mágicos diseños que te convierten en cisne, siempre engarzados en cuerpos dignos de Victoria’s Secret... Esos, se olvidaron de las nuevas Wonder women. Ellas, las mujeres 'curvy' por las que ahora el mundo suspira. Aceptarse y quererse ha sido el leitmotiv por el que la alfombra roja se extiende allá donde pisan. Pero en el terreno de novias… ¿qué?

Un salón de novias 'curvy' no se encuentra a la vuelta de la esquina. No es un camino de rosas al inicio, pero puede ser un auténtico jardín al final, cuando encuentras tu pieza ideal.

Ana se paró un momento a pensar, antes de dedicar demasiado tiempo a suspirar por un vestido emplumado al estilo Hanibal Laguna. ¿Sientan bien todos los modelos? ¿Hay algún tip a seguir a la hora de elegir tu vestido cuando tienes más de una 46? A pesar de que los genios de los talleres hacen realidad el sueño de cualquier mujer, sea la talla que sea, si tu caso es como el de Ana, toma nota de lo que ella tuvo en cuenta a la hora de elegir su precioso vestido de novia con el que dio el “sí, quiero” más bonito de todos los tiempos.

Conoce tu figura
Tus puntos fuertes y, como los de todas, los débiles. Potencia los primeros y disimula los segundos. Fácil en una primera lectura. En términos prácticos, por ejemplo, elegir una manga larga bordada si tu debilidad reside en los brazos; a elegir un diseño con volumen inferior o un patrón sirena si existe desproporción con el pecho. O al contrario, potenciando la parte superior a base de pedrería o encaje, dejando la inferior en seda champagne, perla o inmaculado blanco sin más detalles.

Imagina un folio en blanco en el que en una esquina hay dibujados unos cuántos garabatos en negro hacia los que tu vista se dirige al instante e intenta equilibrar el dibujo. Unos garabatos en la esquina opuesta, un poco de color… Inmediatamente, la imagen se equilibra y todo parece estar en armonía. Pues bien: tú eres un folio en blanco. Píntalo como quieras, pero logra la armonía. En el día más importante de tu vida tienes que brillar y sentirte preciosa. Y tienes el pincel en tu mano.

Pecho caído
Reálzalo con un escote halter. ¿Demasiado pecho? Apuesta por un escote barco. Deja el balconette para Madonna en sus años mozos.

Be Afrodite
Los diseños de corte helénico, con escote asimétrico y tejidos fluidos como la seda, la muselina, el tul… favorecerán tu figura suavizandola, dándole movimiento y aportando comodidad. Es el día en el que Afrodita, a tu lado, será una aficionada.

Huye del “cake look”
Los vestidos hechos a golpe de manga pastelera con tul y perlas alrededor del cuerpo… son cosa del pasado. La sencillez será tu mejor aliada: seda bohemia con caída suave y fluida, unos bordados en el escote sin recargar a base de pedrería pesada, una cola llena de movimiento ligero... Si lo eliges en tu día a día, hazlo también en tu boda.
Corte midi
Seda plisada liviana y escote drapeado: la fórmula perfecta. Todo, aderezado con un toque lady inigualable en color champagne para brillar bajo el sol de un atardecer de verano. Así orquestó mi amiga Ana aquel día de julio. 
Eligió unas sandalias de Giuseppe Zanotti que le ayudaron a subir altura. ¿El resto? Magia, mucha magia. La sonrisa fue su mejor accesorio (además de la preciosa tiara que lució siguiendo la tradición familiar. Así son las cosas). Y aunque el vestido (se supone) es lo de menos, consiguió a base de un gran conocimiento sobre sí misma brillar más allá de la talla. 

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Asos

Vestido lencero de Asos.

Morilee

Vestido con escote en uve.

Cortesía: Morilee.

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Jasmine Star Blog

La autora de Jasmine Star, eligió un diseño con cola de sirena para dar el 'sí, quiero'.

Foto: Jasmine Star Blog

Allure Bridals

Vestido con falda de vuelo, de Allure Bridals.

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Wtoo brides

Vestido con escote redondeado de Wtoo brides.

Allure Bridals

Vestido de encaje de Allure Bridals.

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Wtoo brides

Vestido de tul de Wtoo brides.

Allure Bridals

Vestido con cola de sirena, de Allure Bridals.

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Wtoo brides

Vestido cruzado de encaje, de Wtoo brides.

Wtoo brides

Vestido asimétrico de Wtoo brides.