Lubricantes para el sexo

Miren Larrazábal, presidenta de la Federación Española de Sociedades de Sexología - 11-11-2009

"Últimamente estoy oyendo hablar mucho del uso de lubricantes a la hora de practicar sexo; pero tengo dudas cómo ¿Son compatibles con el preservativo? ¿Son los mismos para practicar sexo anal? ¿Qué cantidad hay que utilizar? ¿Dónde y cuándo se aplica?" M.G.

Utilizar buenos lubricantes en las prácticas sexuales, tanto a solas como en pareja, es una pauta muy aconsejable para el sexo sano y placentero. Muchas mujeres creen que no necesitan una lubricación extra en sus genitales, dado que no tienen problemas en excitarse sexualmente. Sin embargo, estar excitada no implica necesariamente que haya una buena lubricación. El momento del ciclo menstrual en el que nos encontremos, después de un parto, ciertos medicamentos, la menopausia, el alcohol, el estrés…todos ellos son elementos y situaciones vitales que influyen en la lubricación genital femenina. También el uso de preservativos puede secar nuestros genitales, a pesar de que éstos ya vienen lubricados, y la práctica de determinadas actividades sexuales conlleva que usemos una buena lubricación extra. Por otra parte, la falta de una lubricación adecuada es causa directa del dolor o malestar en la actividad sexual que pueden derivar en problemas sexuales importantes e insatisfacción sexual.

Está claro que no podemos sentir placer si no estamos cómodas, si sentimos dolor o malestar en nuestras relaciones sexuales. Sin embargo, algo tan obvio no está tan extendido entre las mujeres. Muchas de nosotras sufrimos molestias en nuestras relaciones sexuales sin poner remedio, pensando que tal vez es normal que la sexualidad nos reporte algún dolor. Hemos oído tantas veces comentarios acerca de que las relaciones sexuales pueden ser dolorosas para las mujeres que lo hemos aceptado como una verdad indiscutible. Sin embargo, actualmente sabemos que ésto es totalmente incierto, y que aquellas mujeres que sufren dolor en sus relaciones no deben dejarlo pasar sin consultar con un experto que solucione su problema.

De esto se deduce la importancia de sentirnos bien lubricadas para disfrutar plenamente de las relaciones sexuales. Los lubricantes no sólo son útiles para las mujeres, sino también para los hombres, que cuando los utilizan se suelen apuntar a su uso frecuente.

¿Compatibles con el preservativo?

Por tanto, me parece estupendo que te animes a utilizarlos y paso a contestar tus preguntas. En primer lugar ¿son compatibles con los preservativos? Los preservativos sólo admiten lubricantes solubles en agua e ingredientes que no dañen el látex ni irriten los tejidos vaginales. Es muy fácil encontrar estos preservativos en farmacias o sex- shops. Así que no tienes en este sentido ningún problema a la hora de utilizar lubricantes y preservativos. Asegúrate de que en la etiqueta indica que no daña al preservativo. Si quieres utilizar lubricante en la masturbación, cosa que te aconsejo, puedes utilizar lubricantes a la silicona que son deliciosos para estimular nuestros genitales. Pero recuerda que no son válidos para el preservativo.

¿Son los mismos para practicar sexo anal?

A pesar de que existen lubricantes específicos para el sexo anal, tampoco hay ninguna contraindicación en utilizar los lubricantes vaginales. La idea de utilizar lubricantes anales se basa en que lubrican más, e incluso existen productos para el sexo anal que incorporan sustancias que favorecen la dilatación anal y algunos anestésicos. Debes elegir el lubricante dependiendo del tipo de sexo anal que practiques, si es con penetraciones profundas, si necesitas ayuda para dilatar….Es importante que recuerdes que la penetración anal requiere de más preparación que la vaginal, y de una cierta práctica y conocimiento para que sea placentera. Y, por supuesto, no olvides cambiar de preservativo si cambias de la penetración anal a la vaginal, puesto que llevarías las bacterias de un lugar a otro.

¿Qué cantidad hay que utilizar? ¿Dónde y cuando se aplican?

Las cantidades debes regularlas personalmente, y si estás con tu pareja decidir juntos explorando la cantidad que más os guste; cada cual decidirá según sus gustos y necesidades. Hay personas que les gusta sentir mucha lubricación, y otras que no se sienten tan excitadas con tanto lubricante en los genitales. Mi consejo es que no uses ni mucho, ni poco. Si utilizáis demasiado lubricante tal vez la estimulación por el roce sea menor para tu pareja y, si es escaso, puede que tu no te sientas confortable en algunas prácticas sexuales, por ejemplo en la penetración anal.

En general, los lubricantes se utilizan en todo el área genital y anal, tanto del hombre como de la mujer. También existen otros productos especiales para la lubricación de la vagina, llamados humectantes vaginales. Son ideales para aquellas mujeres que tienen problemas de sequedad vaginal, debido a causas hormonales, quirúrgicas….proporcionan la lubricación necesaria para que las relaciones sexuales no sean dolorosas y transcurran con placer. No olvides también que ahora en el mercado tienes lubricantes efecto frío, efecto calor…y de múltiples sabores para practicar el sexo oral.

Cuándo aplicarlos

En cuanto a cuándo aplicarlos, yo siempre aconsejo que cuando estimulemos nuestros genitales, ya sea en solitario o en compañía, es importante que estén bien lubricados para que las caricias resulten placenteras y no se produzca ninguna irritación. Incluso los lubricantes pueden potenciar nuestras sensaciones de placer. Por otra parte, la penetración, tanto vaginal como anal, requiere que la vagina o el ano y el pene estén bien lubricados. Nada hay más desagradable que sentir o sufrir la sequedad para disfrutar sexualmente.

Lo ideal, si tienes pareja, es ir juntos a comprar los lubricantes. Podéis enteraros de todos los que existen en el mercado, y explorar en las tiendas eròticas de vuestra ciudad; puede convertirse en un juego excitante que avive vuestro erotismo. Recuerda siempre que debes comprar lubricantes de buenísima calidad. No conviene ahorrar en este tipo de productos que están en contacto directo con áreas íntimas de nuestro