Tipos de orgasmos

Miren Larrazábal, presidenta de la Federación Española de Sociedades de Sexología - 10-12-2008

"Tengo unas relaciones sexuales muy satisfactorias pero nunca he conseguido tener un orgasmo vaginal en el momento del coito ¿es normal? ¿Existen dos tipos de orgasmos, vaginal y clitoridiano?" Kina T.

En nuestros encuentros sexuales en pareja lo más importante es centrarse en dar y recibir placer. La sexualidad no debe fijarse metas, ni objetivos prefijados. Obsesionarse con el orgasmo en la actividad sexual, lleva a muchas mujeres a la anorgasmia o falta de orgasmo. Por tanto, es importante ir a nuestras relaciones sexuales relajadas y sin planes prefijados. Centrarnos en el “aquí” y el “ahora ” con nuestro amante y abandonarnos al placer sin preocuparnos a donde nos llevan nuestras sensaciones eróticas. Normalmente cuando abordamos de esta forma nuestras relaciones y tenemos una clara comunicación sexual con nuestra pareja, indicándole nuestras caricias preferidas y el tipo y lugar de estimulación que más nos gusta, llegamos al clímax sexual.

El orgasmo se produce cuando nuestro cuerpo se libera de la tensión sexual acumulada a lo largo de nuestra escalada en la respuesta de excitación sexual. Sin embargo, no es sólo una experiencia física. Es una mezcla personalísima de reacciones emocionales y corporales unidas en unos momentos de éxtasis. La capacidad de tener un orgasmo es universal entre los seres humanos, nacemos con ella. Las mujeres, la gran mayoría de nosotras, alcanzamos nuestro orgasmo por la estimulación del clítoris. La estimulación de nuestro clítoris puede ser directa- con la mano, agua de la ducha, con un vibrador, con la lengua…- o indirectamente con los movimientos del pene durante la penetración. En todos los casos el orgasmo es el mismo, aunque la estimulación del clítoris sea diferente.

Orgamos de múltiples maneras

Podemos alcanzar nuestro orgasmo de múltiples formas, con diferente estimulación y con gran variedad de caricias. Incluso, podemos alcanzar un orgasmo sin ninguna estimulación real, visualizar es suficiente. Basta con que nuestro cerebro imagine escenas y situaciones sexuales que nos exciten. El cerebro es nuestro mayor órgano sexual, nuestro mejor aliado en el placer. En ocasiones, podemos ser acariciados con mucha destreza, besados con infinita pasión y sin embargo, nuestro cuerpo no responde, porque el cerebro no se activa. Sin embargo, en el cine con una escena, en un sueño, con una persona hablando que ni siquiera nos roza…experimentamos una excitación increíble.

Sin embargo, no todas nosotras somos capaces de alcanzar el orgasmo en nuestra actividad sexual. Hay actitudes, emociones y comportamientos que pueden servir de obstáculos para alcanzarlo, actúan como barreras que nos impiden disfrutar libremente. Para muchas mujeres, estar relajadas, abandonarse a las caricias y perder el control confiadamente, son condiciones que no pueden cumplir al mismo tiempo. Por esto, aunque disfrutan de sus relaciones sexuales, no acaban de conseguir su orgasmo.

La buena noticia es que, al contrario de lo que muchas personas piensan, es posible aprender. En el aprendizaje del camino hacia el placer, es necesario que conozcamos previamente nuestro propio cuerpo y su potencial erótico, para que podamos compartir nuestras preferencias, caricias y estimulación sexual con nuestra pareja. Hablar de nuestros deseos, hacerle partícipe de aquellas caricias con las que más disfrutamos, indicarle cómo debe estimularnos, con qué ritmo y de qué manera..., todo ello probabiliza el orgasmo con nuestro amante.

Estimula tu clítoris

Si eres capaz de disfrutar de tus orgasmos, no debes preocuparte en no alcanzarlos con la penetración, puesto que ya lo consigues con otro tipo de estimulación. La mayoría de las mujeres alcanzamos nuestro orgasmo por estimulación- directa o indirecta- del clítoris. Si quieres conseguirlos en el coito, puedes estimular tú clítoris mientras te penetra o bien que lo acaricie tu pareja. También os podéis ayudar de un vibrador que estimule tu clítoris con el ritmo que a ti más te guste. Probad también con posturas donde facilitéis que el pene pueda rozar tu clítoris en los movimientos del coito. Pero, en cualquier caso, no te obsesiones, lo importante es que incluyáis en vuestros encuentros sexuales juegos eróticos y caricias en tu clítoris. Esta es, sin duda alguna, la estimulación más eficaz que facilitará tus orgasmos.