Ventajas y desventajas del sexo telefónico

Miren Larrazábal, presidenta del Instituto Kaplan de Psicología y Sexología - 03-02-2009

"Últimamente mi pareja y yo nos hemos aficionado al sexo por teléfono, me resulta muy excitante y mi imaginación se echa a volar. El problema es que cuando estamos juntos noto que la intensidad de nuestros encuentros no es tan pasional. ¿Deberíamos dejar el juego telefónico?" Pilar G. del Olmo

El progreso es un signo de nuestro tiempo y, también ha influido en la sexualidad de hoy en día. Con este siglo y sus adelantos, han aparecido nuevos comportamientos sexuales, que para nuestros antepasados eran totalmente desconocidos. ¿Quién puede imaginar a nuestros abuelitos teniendo conversaciones eróticas al teléfono? Ellos, tenían otro tipo de conductas sexuales, ni mejores, ni peores. Sexualmente eran- en algunas cosas- diferentes.

El sexo telefónico es un fenómeno en auge en nuestros días. No sólo entre parejas que se conocen, sino también entre desconocidos, entre personas que nunca se han visto y, tal vez, nunca se lleguen a ver. Para muchos, el teléfono- al no estar presente el cuerpo, ni el cara a cara- facilita la expresión de su erotismo y les ayuda a comunicar sus fantasías sexuales.

Ayuda a desinhibirnos

El teléfono permite, parece que es también vuestro caso, más atrevimiento, más audacia. Cuando no se nos ve, nos sentimos más libres para expresarnos, tenemos menos vergüenza. Esta es una gran ventaja del sexo telefónico: nos ayuda a desinhibirnos, podemos expresar más sentimientos íntimos, nos dejamos llevar más facilmente por las fantasías, en definitiva, somos más valientes que en los encuentros cara a cara.

Hay parejas que mantienen unas relaciones eróticas muy potentes por teléfono, alcanzando el orgasmo guiados de la voz de su pareja que se encuentra, tal vez a mucha distancia, al otro lado del hilo telefónico. Cuando la distancia nos impide el contacto físico con nuestra pareja, el teléfono puede ayudarnos a disfrutar juntos de la sexualidad.

El poder erótico de las palabras, de los susurros, de los suspiros, de los quejidos, de los gritos de placer… ¡un universo maravilloso para los amantes! A pesar de que ahora nuestras palabras viajan por el hilo del teléfono- el artefacto es lo novedoso-, excitarse y excitar a nuestro amante hablando, la seducción por la voz, ha funcionado siempre.

Lo importante en estos juegos eróticos es la compenetración sexual con la pareja, que los dos tejáis vuestra complicidad erótica con palabras al teléfono. Inventar juegos eróticos, escenarios nuevos, compartir fantasías…todo sirve cuando es consensuado y pactado con la pareja. El único nubarrón en tu caso- según nos cuentas- es que las relaciones físicas “reales” con tu pareja, empiezan a no parecerte tan excitantes como las que mantienes con él al teléfono.

¿Qué os falta en la relación cuerpo a cuerpo?

Tal vez debes empezar por preguntarte ¿qué os falta en la relación cuerpo a cuerpo?...es posible que al poder tocar, besar, acariciar, estimular y penetrar a vuestra pareja os olvidéis de la fantasía, imaginación y creatividad que ponéis en vuestro sexo telefónico. La realidad de vuestro encuentro físico lo inunda todo y, tal vez, estéis dejando a un lado vuestro mundo de fantasías e imaginación erótica que tan bien os funcionan cuando utilizáis el teléfono.

Prueba a poner en práctica las cosas que os contáis en la distancia, fantasías con las que os excitáis y masturbáis. Los encuentros físicos no tienen por qué ser menos eróticos, prueba a jugar con vuestros cinco sentidos. Tapa sus ojos- o deja que él vende los tuyos-y estimula su cuerpo con juguetes eróticos o cosmética comestible ¿qué tal masajear su cuerpo con chocolate, para después lamerlo? A lo mejor lo vuestro son los disfraces y los juegos de roles eróticos, ¿te gustaría ser su niña maliciosa y pícara?, ¿qué te parece interpretar el papel con disfraz de colegiala?...

Y si lo que os divierte y excita es un poco de juego con látigos, cuero, antifaz y esposas incluidas… ¿Por qué no probarlo juntos?

Lo importante es que utilices la misma imaginación y fantasía que te funciona en el teléfono en vuestros encuentros cuerpo a cuerpo. Aunque tengas el cuerpo de tu pareja -y tu pareja el tuyo- el sexo fundamentalmente está en el cerebro y el mejor de los afrodisíacos es la fantasía e imaginación erótica.

Cuando estés con tu pareja, pon tu cerebro en marcha y da rienda suelta a tu creatividad erótica. Atrévete a hacer realidad alguna de las fantasías con las que jugáis en vuestra imaginación en el teléfono.