Ayurveda: la ciencia de la vida

Energía

Esta medicina india receta técnicas como el yoga o remedios naturales para paliar los males que nosotros curamos con pastillas. sus terapias son igual de efectivas y menos agresivas.

Elle.es - 04-10-2010

Nos acercamos a la Ayurveda con esa mezcla de curiosidad y vanidad con la que el hombre blanco se adentraba en las civilizaciones recién descubiertas, cuando aún había territorios por explorar.Sabemos que la llaman Ciencia de la Vida, que sus orígenes se remontan 5.000 años atrás y que es la medicina oficial de India. Sus tratamientos se basan en masajes, técnicas de meditación, uso terapéutico de alimentos o remedios naturales que elaboran a base de hierbas, plantas, minerales o derivados de animales. Todo se “cocina” siguiendo fielmente las recetas de sus ancestrales escritos, en los que plasman el respeto que debemos a la naturaleza, como cantera farmacológica que es. Cuando descubrimos que se trata de la única medicina alternativa, junto con la tradicional china, reconocida oficialmente por la Organización Mundial de la Salud, se convierte, de pronto, en más respetable. Si está validada por nuestros sabios, algo de cierto tendrá. Y así es.

La primera medicina de la historia

Hay quien sostiene que la Ayurveda es el sistema médico original del que la sanidad moderna se fue desviando, quizá, en la trepidante carrera por la especialización. Hoy, mientras nuestros doctores se centran en lo concerniente a su rama, los ayurvédicos despliegan sobre la mesa todas las posibilidades que brindan cuerpo, mente y espíritu; pues consideran que la armonía entre los tres planos es sinónimo de salud, y es el desequilibrio de alguno de ellos lo que desemboca en enfermedad.
Pero si algo hace peculiar esta ciencia holística es que no reconoce un remedio en función de los síntomas, sino de la tipología corporal o dosha de cada persona. Los practicantes ayurvédicos sostienen que todos los organismos son una combinación de tres energías: aire (vata), tierra (kapa) y fuego (pitta). En cada persona predominan uno o dos de estos elementos y la tipología resultante es la responsable del carácter, estructura corporal, biorritmos… Incluso las preferencias alimentarias, climatológicas o las emociones que nos delatan dependen del dosha. Para conocerlo, los doctores someten a sus pacientes a un extenso cuestionario. El grado de equilibrio cuerpo-mente lo diagnostican con la lectura del pulso (a la altura de la muñeca). A partir de ahí, elaboran un plan personalizado con todo tipo de hábitos saludables.

Un caso práctico: el Shirodhara

Con el fin de saber más de cerca cómo es un tratamiento ayurvédico vamos a desgranar, con la ayuda Nazuna Yeo, coordinadora de cursos de la Escuela Internacional de la Cultura Ayurveda, el Shirodhara. “Esta terapia ayuda en situaciones de estrés, tensión, insomnio, ansiedad, depresión, hipertensión o migrañas”, que son “problemas vata”, pues mantienen la mente en movimiento, como el aire. Como remedio se emplea “el untuoso aceite que al ser opuesto a vata, calma la mente”. En función de la constitución de la persona se estipulan los días que precisará de tratamiento. “Un problema de estrés (aire) siempre será más grave en una persona de constitución vata (también aire)”. La media son siete sesiones y la duración de cada una aumenta de 20 a 45 minutos, según avanza el tratamiento. “No puedes empezar con una sesión muy larga porque el paciente notaría pesadez o dolores de cabeza”. Por último se decide si se utilizará aceite de sésamo o medicado (tratado con plantas en función del problema), “que se mantiene en un recipiente de cobre porque este material potencia las propiedades del fluido que contiene”. Y con todo listo empieza el tratamiento en el que se deja caer el aceite (hasta tres litros en las sesiones de 45 minutos), siempre a temperatura tibia, como un hilillo sobre el entrecejo del paciente, quien, para terminar, recibe un masaje en la cabeza.

Una nota para sorprender

El punto de la frente sobre el que cae el aceite es, en Ayurveda, el sexto chakra o tercer ojo y coincide, exactamente, con la situación de la glándula pineal. Según Nazuna Yeo, “nuestros médicos saben que cuando se estimula esta parte del sistema nervioso centra segrega melatonina y serotonina, las hormonas responsables de mejorar el estado de ánimo. La Ayurveda, sin saber lo que se conoce hoy de esta glándula, emplea el Shirodhara y logra resultados excelentes en el equilibrio emocional”.