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4. Los besos
El beso es el momento más excitante e íntimo entre dos personas. Cuando un hombre besa bien, tiene muchas más posibilidades de hacernos llegar al orgasmo. Cuando besa mal… puede hacer caer nuestra libido hasta los pies. Marca desde el principio el ritmo y la forma, si no te gusta cómo besa, no le dejes hacer o tu orgasmo se perderá irremediablemente. Sí, hay excepciones y algunos hombres que no te besan bien luego pueden sorprenderte en la cama, pero si ambas actuaciones son similares, búscate otro amante.
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8. La postura mágica
Este paso es, sobre todo, cosa tuya. Hay posturas que favorecen especialmente el orgasmo femenino, como tú sentada encima o de lado uno frente al otro con una de tus piernas por debajo de él. Colocar un pequeño cojín cuando él está sobre ti también puede ayudarte a arquearte y estimular mejor tu clítoris y tu punto G durante la penetración. ¿Aún no sabes cuál es esa postura mágica que siempre te hace tocar el cielo? Cómprate una buena guía, como el Kama Sutra Box (casadellibro.com).
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3. De menos a más
A no ser que acabes de ver Nueve semanas y media, tu excitación inicial necesita ir in crescendo lentamente, algo de lo que ellos muchas veces no se dan cuenta. Si va directo a tu pecho y a tu trasero y te estruja contra él como si ya estuviera preparado, gímele al oído un plus lentement mi amor, y añade algo así como “quiero que me hagas pedírtelo de rodillas” para que no sienta que lo está haciendo mal. Bésale el cuello, acaríciale la espalda, susúrrale palabras sucias al oído, bésale, muérdele, lámele… para que haga lo mismo contigo.
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10. Pasa de él
Si nunca llegas al orgasmo con un hombre, si has probado todo tipo de posturas, prácticas, estrategias y no hay manera, ¡cambia de hombre! Si has tenido orgasmos con tus anteriores parejas… o él no te gusta, o no te excita, o es un pésimo amante, o no da la talla en tamaño. No malgastes tu tiempo en fingir para que él no se sienta mal, díselo y, si por mucho que se esfuerce sigues pensando en la lista de la compra cuando está encima de ti, dile bye bye.
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5. ¿Fuera ropa?
¿Siempre quiere arrancarte la ropa nada más empezar? ¿Jamás se fija en la lencería que llevas puesta? Así no baby. Pídele que lo haga más despacio, dile que quieres que te mire, que hay una sorpresa especialmente buscada y comprada para él... una ropa interior que merece ser contemplada sobre tu cuerpo. Si no consigues que vaya a tu ritmo, ponle unas esposas y desnúdate lentamente para él, tócale, acaríciate y tómate todo el tiempo que necesites para excitarte y pasar a la penetración. O tal vez no…
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1. Más estimulación
En cuestión de orgasmos, la fisiología femenina manda y dice que necesitamos mucha más estimulación que ellos. Nuestra anatomía también es más compleja: a diferencia de ellos, que estimulan su pene directamente en la penetración, nosotras tenemos que buscar la manera y postura para estimular el clítoris. Así que, actúa, no pierdas tiempo diciéndole dónde y cómo tiene que tocarte. Busca tú misma la postura en la que tu clítoris tenga estimulación, utiliza tus propias manos y, si es necesario, dile que pare y muévete tú al ritmo que necesitas.
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2. Dirígele sutilmente
Los hombres necesitan sentirse seguros y reforzados en la cama para dar lo mejor de sí mismos. Si nota que no estás cómoda, que no disfrutas, que le corriges y encima le dices que “así no”, puede que se venga abajo y te quedes sin tu premio. Sé lista y dirígele a base de suspiros y de auto caricias en las zonas que necesitan estimulación, se volverá absolutamente loco al verte y aguantará lo que haga falta.
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6. Déjate las braguitas
Dile que te excita llevarlas puestas, así evitarás que te estimule demasiado rápido la zona o quiera penetrarte. Recibir caricias por encima de la tela con sus manos, las tuyas, algún juguete, su juguete, te resultará muy sensual y te ayudará a largar los preliminares. Qué él tampoco se desnude del todo os ayudará alargar los preliminares y hacer que sean mucho más excitantes.
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9. Tu juguete
Si normalmente te cuesta llegar al orgasmo o si quieres experimentar nuevos tipos de clímax (¡sí, se puede!), hazte con un vibrador o un dildo (lelo.com), te aseguramos que redescubrirás tu propio placer. En pareja será un buen complemento para encender la relación, y tu secreto mejor guardado para esos días en los que no eres capaz de llegar al orgasmo con él. No te sientas mal por usarlo, no hará sino aumentar tu libido de forma exponencial.