Más allá de la primera cita

8 detalles harán que dure

Por fin… tenías tantas ganas de conocer a alguien especial, que ahora te da miedo que la cosa no pase del primer encuentro. Calma, pon en práctica los tips que te proponemos y te aseguramos que las cosas irán por buen camino.

Laura Li - 14-07-2010

¿Has conseguido quedar con él? Ahora, haz que dure. La primera impresión cuenta, pero es mucho más importante lo que viene después, y ahí es donde te aconsejamos poner en práctica nuestros ocho consejos.

1. Seguimiento

La preparación es importante y seguro que estabas guapísima y encantadora en la primera cita. El sitio escogido fue especial, la comida, la conversación, el vino… todo contribuyó a crear un ambiente mágico. Pero al día siguiente, por la mañana, todo es diferente, mucho más real y tal vez menos atractivo. Nuestro primer consejo es que seas constante en tu interés, tus atenciones, tu pasión y tu energía. Que una relación avance no quiere decir que tenga que instalarse en la rutina, la comodidad o el aburrimiento. Divertida, espontánea, cariñosa, abierta de mente, sexy, sexual… Piensa qué le enamoró de ti y ¡no lo olvides!

2. No te excedas

Habéis pasado una primera cita fantástica y quieres demostrarle que te importa y que quieres más, pero no caigas en el empalago: no corras a agregarle a Facebook, no le llames ni le mandas un montón de mensajes al día siguiente. Que no perciba necesidad, ansiedad ni excesiva devoción. Lo ideal es dejar reposar la cita un par de días y luego poner un sms o un mail para dejar caer que te gustaría volver a verle. Y si él llama antes, genial, tendrás claro que le gustas.

3. Quédate con el beso

Aunque suene clásico, aunque él te guste mucho, aunque necesites sexo, no pases del beso en la primera cita. Y si puede ser, que sea al final, en la puerta de casa resulta muy romántico, crea expectativas, ilusión y ganas de más. Ambos os iréis a casa con una sonrisa y con ganas de más. Cuando vuelvas a quedar con él, no le beses directamente, deja que las cosas transcurran aún en el terreno de las posibilidades, crea más morbo, aumenta las ganas y crea un ambiente de deseo y seducción. ¿Tu máxima? Véndete cara.

4. ¿Me acuesto con él?

Si no tienes intención de que sea algo más que un rollo, adelante, para qué perder una oportunidad. Pero si te gusta, crear ambiente y expectativas aumentará el deseo mutuo y seguramente haga que la primera vez sea mucho más especial. No te preocupes, si le gustas esperará. Conoceros un poco más también mejorará la comunicación, el feeling y la química en la cama. Alargar el cortejo te hará sentir más segura y te evitará muchos desengaños: en esas citas verás más claro si él te gusta como para algo más. Recuerda que por la noche todos somos atractivos, pero de día es cuando sabrás de verdad cómo es. Cuando ocurra, un sms diciendo lo mucho que te ha gustado siempre será bien recibido.

5. Sorpresas

¿Lleváis sólo un par de citas y ya te ha hecho un regalo o te ha dado una sorpresa? Agradéceselo siempre, muéstrale tu alegría y trata de corresponderle: adoptar el papel de la típica mujer que se deja querer y agasajar es fácil pero a la larga puede volverse en tu contra. Las ilusiones y el esfuerzo debéis ponerlos ambos en la relación, no dejes que sea sólo él quien tire y lleve la iniciativa. A ellos también les gusta recibir flores, un mensaje inesperado, una cena especial, un detalle… Y si esa sorpresa es sexual, no podrá estar más encantado.

6. La familia, los amigos

En toda relación seria llega ese momento, un auténtico trago para muchos hombres. Nuestro consejo es que lo retrases al máximo, al menos la presentación de tu familia, los amigos son otra cosa. No presionarle para que conozca a tus padres también será beneficioso para ti, ya que puede darle la impresión de que no le consideras una pareja lo suficientemente seria y al final puede ser él mismo quien te lo proponga. Cuando él te presente a su familia, procura ser siempre discreta, prudente y educada, cualquier cosa que hagas puede volverse en tu contra. Dile siempre cosas positivas acerca de su familia y deja que sea él quien hable de las negativas.

7. Meteduras de pata

Tras los días de “vino y rosas” llegan las primeras discusiones, los enfados, las meteduras de pata… Si los gestionas bien, él no sólo tendrá ganas de seguir adelante sino que descubrirá nuevas facetas de ti que le gustarán más. Prohibido montar escenas de celos, querer controlarle, no dejarle espacio, enfadarte como una niña por cualquier cosa. Si has sido una mujer para seducirle, compórtate también como una mujer para hablar con calma de las cosas que te molestan y reconoce tus errores.

8. Las expectativas

Si tienes más de treinta, seguramente te apetecerá que tu cita se convierta en una relación seria. Probablemente busques a alguien con quien tener un proyecto de vida, casarte, tener hijos… ¡Pero no se lo digas a él! Si os enamoráis y la relación prospera, todas esas cosas vendrán solas. Que les quieran hacer padres nada más conocerles es algo que agobia mucho a los hombres. Plantéatelo al revés: aprovecha esas primeras citas para saber si a ti te gusta, si te convence como pareja, si serías capaz de hacer sacrificios por él y por un proyecto en común. No estropees la magia, el encanto y la incertidumbre del principio hablando de cosas tan serias.