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Dosis de felicidad

Hablamos con una terapeuta de pareja y familia

Laura Li - 02-02-2010

“El sexo es salud, el sexo es vida”, éstas son las palabras de Paloma Suárez Valero, terapeuta de pareja y familia, terapeuta sexual y directora de Percibe Psicólogos (percibepsicologos@gmail.com).

Según Paloma Suárez, “la sexualidad forma parte del desarrollo evolutivo de todos los seres humanos, es un aspecto fundamental en el desarrollo de nuestra identidad y de nuestro autoconcepto”.

“Tener relaciones sexuales satisfactorias se relaciona con la felicidad de las personas”, dice esta experta. “La liberación hormonal propia de los encuentros sexuales nos proporciona sensaciones de bienestar, de relajación y tiene mucho que ver con los vínculos afectivos que establecemos con los demás”, añade.

Pero según esta terapeuta “no debemos entender el sexo como un acto puramente genital sino como una experiencia compartida que incluye todo el cuerpo, la piel, los besos, las caricias, las palabras, las miradas”. “El sexo no empieza en la cama, empieza mucho antes, con ese juego de seducción y sensualidad que es tan importante. Es ésta concepción más amplia y flexible de la sexualidad la que nos permite crecer y entregarnos desde el deseo, desde la complicidad con el otro, desde la intimidad y convertir esa experiencia en algo más complejo y mucho más hermoso”, afirma.

“Todas las personas, ya tengamos una orientación sexual heterosexual u homosexual, tenemos la necesidad de relacionarnos con los demás . El sexo nos permite establecer relaciones desde la aceptación de nosotros mismos y de nuestro cuerpo, desde la capacidad de poder mostrarnos vulnerables frente al otro y sentirnos protegidos y amados, desde la posibilidad de dar y recibir amor. Es una experiencia tremendamente enriquecedora y positiva. Por supuesto, entendiendo el sexo desde el respeto y el afecto a nosotros mismos y a los demás”.

Así, según esta terapeuta sexual, “el sexo nos permite aumentar nuestra autoestima en tanto que resultamos atractivos y deseables y somos capaces de dar y recibir placer, nos sentimos aceptados, afianza el amor en la pareja y mejora la comunicación entre sus miembros, nos permite entregarnos a los demás sin miedo, mejorando nuestras relaciones afectivas, nos da la posibilidad de aumentar nuestra intimidad y nuestra identidad, tanto individual como de pareja, nos permite expresar deseo y conexionarnos emocionalmente con los otros”.

“Con el sexo disfrutamos de toda la piel, de todo el cuerpo y de toda la personalidad del otro, nos hace personas más felices y además es extremadamente divertido. Como digo, el sexo es vida”, concluye.