Eyaculación precoz, vaginismo, monotonía sexual o simplemente inapetencia; son muchos los problemas que pueden surgir. Estar dispuesto a solucionarlos cuando lleguen es sinónimo de querer, saber y poder disfrutar de una sexualidad plena. ¡Conoce tu reacción ante las dificultades sexuales!
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1. Si padeces una pequeña indigestión alimenticia por culpa de tus excesos en un día determinado:
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2. De sexólogos y demás profesionales relacionados con las dificultades sexuales opinas:
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3. Si por segunda vez tu pareja prefiere concentrarse en su programa favorito de televisión en lugar de en las insinuaciones sexuales que le has hecho:
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4. Sabes perfectamente qué va a pasar en el encuentro sexual que estás iniciando, lo de siempre, sin más variación, y tú:
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5. Tu pareja no parece buscarte sexualmente, pero fija su atención en otras personas. Piensas:
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6. En el trabajo, tu jefe parece que últimamente te da los trabajos más simples lo que te produce:
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7. Si entre tus amigas una de ellas parece buscar menos la conversación contigo, piensas:
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8. Si un buen plan para el fin de semana se estropea en el último momento, sientes:
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9. Lo bueno de que tu pareja últimamente no tenga deseo sexual es que:
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10. Si en los últimos meses tu pareja es incapaz de alcanzar el orgasmo, piensas:
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11. La persona que has conocido recientemente llega al orgasmo en apenas un minuto y luego no quiere seguir jugando, a la tercera vez:
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12. En tu familia si se producía un problema de convivencia:
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13. Si tuvieras una aventura sexual de fin de semana con alguien que no volverás a ver, lo importante para ti sería:
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14. Un malentendido con un conocido lo vives:
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15. Tu pareja te cuenta que con su anterior pareja no tuvo las dificultades sexuales que padece contigo, ante esto sientes:
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Mayoría A
Posiblemente tenderás a reaccionar con excesiva ansiedad ante un problema sexual, ya sea que lo padezcas tú o tu pareja. Esta tendencia queda reflejada cuando eliges respuestas como “... algo que debes aclarar, especialmente si puedes tener la culpa”. Estar ansiosos y preocupados ante futuros encuentros sexuales interfiere en el normal funcionamiento del sistema nervioso autónomo (SNA), se “contagia” al compañero/a de cama y facilita que se mantengan problemas como impotencia eréctil, vaginismo, etc. También parece que eres propenso/a a tomarte las dificultades como algo de responsabilidad unipersonal, o tuya o del otro, lo cual infinidad de veces no es acertado, pues a las dificultades, miedos o limitaciones que cada uno tiene se suelen juntar las del otro y por supuesto las circunstancias exteriores. Nunca intentes entender lo que pasa en la cama solo desde ti o desde tu pareja sexual, todo influye; de lo contrario puedes caer en una historia de buenos y malos, culpables y víctimas, que únicamente empeorará las cosas. No te angusties por la aparición de cualquier dificultad sexual en una pareja estable, la mayor parte de las veces desaparecen espontáneamente; si te alarmas puedes hacerlas más duraderas.
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Mayoría B
Puede que te muestres un poco “dejado” ante las dificultades que te va planteando la vida, no en vano has elegido respuestas que en muchos casos suponen la menor complicación posible a corto plazo. Esto puede ser porque no crees en tus posibilidades de luchar y superar los problemas o simplemente porque es a lo que te has acostumbrado a lo largo de tu vida a raíz de lo que has aprendido en la familia. No intentar comprender las dificultades sexuales propias o de la pareja, a pesar de que se estén manteniendo en el tiempo, puede provocar que se arrastren innecesariamente. Sin embargo, la eyaculación precoz precoz, por ejemplo, tiene una solución definitiva en el 95 por ciento de los casos; el vaginismo es largo de tratar, pero también se soluciona el 90 por ciento de las veces, la monotonía sexual es sencilla y hasta divertida de abordar; lo mismo ocurre con otras disfunciones sexuales o simplemente con la mala relación de pareja, que tiene su reflejo a nivel sexual. Deberías tener por norma dedicar un tiempo a entender lo que pasa contigo y con tu pareja en aspectos tanto sexuales como no sexuales, sin angustiarte.
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Mayoría C
Seguramente eres una persona capaz de ocuparte de los problemas que vayan surgiendo en tu vida sexual. Entiendes que las cosas hay que comprenderlas teniendo en cuenta el contexto y los distintos protagonistas, esto se refleja cuando eliges respuestas del tipo “algo inevitable, responsabilidad de ambos seguramente” o bien “algún asunto ajeno a lo sexual puede que le esté preocupando”. Es posible que llegado el momento, intentarás solucionar las cosas con tus propias fuerzas y las de tu pareja y si no puede ser no tendrás inconveniente en pedir la ayuda de un profesional de la psicología y la sexología. Esta disposición a trabajar en equipo se refleja cuando eliges opciones del tipo “tomas la iniciativa e inicias algo nuevo, a ver si es capaz de seguirte”.
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