Comprueba si tu corazón esconde tentaciones de adulterio. Para conocer tu porcentaje de infidelidad responde sinceramente a las siguientes preguntas.
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1. La última vez que has besado a alguien que acababas de conocer fue...
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3. Un compañero nuevo se une a tu equipo y tú te fijas primero en...
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4. Al principio, tener un amante es...
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8. Para tí el mejor antídoto contra la infidelidad es...
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9. Crees que la infidelidad empieza desde...
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10. Cuando se engaña a la pareja, lo más razonable es...
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11. ¿Cuál de estas situaciones te parece la más amoral?
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12. ¿Cuál de estos actores te hace fantasear?
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13. Con un hombre que no es tu pareja como mucho podrías llegar a...
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14. La última vez que has visto a tu ex...
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15. Se puede engañar a alguien por...
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16. Cuando sales con tus amigas todo...
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17. Te sientes más mujer cuando tienes...
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18. Tienes dudas sobre la fidelidad de...
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19. Podrías tener una aventura si fuera...
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Mayoría A
Infiel en un 0,5%. Está muy claro: el adulterio, los engaños, las aventuras amorosas no son lo tuyo. Tú, en realidad, sueñas con cosas puras, como una historia de amor pleno al estilo de Vanessa Paradis y Johnny Depp. Eso no significa que seas una pudorosa tapada hasta el cuello ni una mojigata sin pizca de picardía, sino que reservas tu espíritu juguetón para tu pareja. Dicho de otra manera, la idea de ser infiel no se te pasa jamás por la cabeza, y ni loca se te ocurriría tener un amante en el armario, contar mentiras o vivir flechazos de una noche. Pero el resto de la humanidad es mucho más liberal, y así, cuando se respira amor en el aire y los que te rodean tienen alguna actitud seductora, tú los rechazas. Por una vez podrías dejarte llevar y cometer una locura inocente: una mano traviesa, un beso despistado, una palabra apasionada... ¡Contrae la enfermedad para inmunizarte del todo!
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Mayoría B
Infiel en un 15%. A pesar de todo, crees en el amor verdadero. Y, como le pasa a Penélope Cruz, con el hombre adecuado todo te parece posible. Para ti la fidelidad sigue siendo la piedra angular de la pareja, la única opción que vale. Claro que no eres ninguna santa, sientes las tentaciones y cuando se presentan las oportunidades las aprovechas, aunque, si estás enamorada, te basta con una sola persona en tu vida. Pero no digas de este agua no beberé. ¡Cualquier cosa puede pasarle a una mujer tan chispeante! Un Romeo que te haga la corte descaradamente, que atravieses una época difícil, una pequeña crisis de pareja, un curso de trabajo bajo las palmeras... ¡y el cerrojo de la virtud puede abrirse! Sin embargo, tú has descubierto el mejor de los compromisos: vivir en la fidelidad con el sentimiento vertiginoso de que todo podría cambiar.
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Mayoría C
Infiel en un 45%. Apasionada, libre, despreocupada... hay algo de Kate Moss en ti. Los divorcios, las familias reconstituidas, los amigos, los ex con derecho a roce, los intercambios de pareja... has visto demasiado como para avalar la fidelidad a perpetuidad. Amas, odias y, a veces, entre las dos cosas, engañas. ¡Así es la vida! Más que una infiel crónica, lo que eres en primer lugar es una enamorada del amor que escucha sus emociones. Pero no todo el mundo tiene la misma tolerancia, incluso la misma despreocupación, como para relativizar esas pequeñas escapadas. ¡Alto secreto! En caso de resbalón incontrolado, opta por el cine mudo, a modo de un Charlie Chaplin conyugal. No es que sea lo más leal, aunque puedes sentirte menos culpable pensando en lo que dijo el filósofo francés Voltaire: "La mentira es un vicio cuando causa el mal y una gran virtud cuando causa el bien".
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Mayoría D
Infiel en un 75%. Si te sorprende este resultado, es normal; no eres del todo consciente de tu grado de frivolidad. Haz un rápido repaso a tu currículum sentimental-sexual y constatarás que hay siempre algún incumplimiento de contrato. Aunque estás muy lejos del cinismo que alaba sin piedad la infidelidad y ers, ante todo, una víctima... de ti misma. Al estilo de Marilyn Monroe, siempre estás insatisfecha, te sientes insegura desde el punto de vista afectivo, eres algo arpía con otras mujeres y te comportas como una seductora empedernida. Además, le gustas mucho a los hombres y estos te corresponden. Pero a fuerza de pensar que el jardín de tu vecina está siempre más verde, puedes llegar a crearte muchos enemigos. ¡Asume tus responsabilidades y acéptalo o pide consejo y cambia! Quizás tengas que ser más selectiva con tus compañeros de cama.
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