El lado oscuro de la risa

Cómicos que estaban tristes sin nadie saberlo.

¿Qué hay detrás del humor de algunos cómicos? En el año 2014 ocurría algo que levantó la liebre y dejó en shock a medio mundo: Robin Williams se suicidaba en su piso de California ahorcándose con un cinturón.

Robin Williams, ¿de verdad? El actor que se dedicó en cuerpo y alma a hacernos reír y contagiarnos con su ternura durante 63 años, se quitaba la vida un lunes de agosto.

Lo que hasta su mujer se preguntaba fue cómo pudo esconder un dolor de tal magnitud en una telaraña construida a base de risas.

Más tarde, ella misma reveló que Williams dejó de vivir debido a que no pudo soportar la 'demencia con cuerpos de Lewi' que sufría, una enfermedad neourodegenerativa que provoca lentitud de movimientos, rigidez articular y a veces temblor, alucinaciones, delirios o respuestas anormales a diversos fármacos.

Tiene lo peor de la demencia senil y del Parkinson. Además, toda su vida fue bipolar, pasaba de la risa al llanto en cuestión de minutos. Sin embargo, el caso de Williams no es en absoluto aislado, muchos de nuestros actores favoritos albergan una tristeza interior que se desconoce.

EL SÍNDROME DEL PAYASO TRISTE

Un estudio de la Universidad de Oxford concluyó que la personalidad de los humoristas presenta rasgos psicológicos inusuales si se analizan de manera médica, incluso muchos llegan a sufrir psicosis.

"Para muchos comediantes, el humor es una vía de escape. Toman algo que les preocupa o molesta y hacen broma con ello para intentar superarlo. La recompensa es la risa del público", apuntaba la terapeuta Amy Alpine para BBC Mundo.

Y sigue, "además, la depresión es fruto de un mecanismo químico en el cerebro. Cuando están solos no tienen el subidón de adrenalina que les da el estar sobre el escenario frente al público. Y cuando te falta esa adrenalina el cerebro está bajo el efecto de sustancias que causan depresión".

Es por ello, que la falta de adrenalina la compensan con drogas (generalmente cocaína) para paliar la tristeza de la soledad, cuando no tienen a nadie delante para hacerle reír. Éste artículo de la revista Time, habla mejor sobre este síndrome o trastorno.

LOS CÓMICOS QUE ESTABAN DEPRIMIDOS (SIN TÚ SABERLO)

La lista es casi interminable, y no podemos analizar nacionalidad por nacionalidad porque no acabaríamos jamás. Por desgracia, muchos comediantes se suicidadon al igual que Robin: Ray Combs, Micke Dubois, Tony Hancock, Richard Jeni, Freddie Prinze, Charles Rocket, Doodles Weaver, Drake Sather...

Pero hablamos no sólo de un motivo de suicidio, sino de la vida de muchos cómicos que a día de hoy, todos les debemos más de una carcajada.

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Robbin Williams

Williams disfrazó su tristeza mientras interpretaba escenas inolvidables como la Sra. Doubfire bailando con la aspiradora en el salón, Peter Pan tirándose comida de colores con los niños perdidos, Adrian Cronau avecinando un "tiempo cacoso con temperaturas termomérdicas" en 'Buenos días, Vietnam'... Mucho antes de estar enfermo, recurría a las drogas y al alcohol para acallar su depresión e insatisfacción con la vida, esto le condujo a una adicción severa de la que tuvo que rehabilitarse varias veces. Además, su trastorno bipolar le hacía pasar de la felicidad a la máxima tristeza en cuestión de instantes. Se quitó la vida el 11 de agosto de 2014 ahorcándose con un cinturón y el mundo sigue llorando a día de hoy. 

Echa un ojo al documental sobre las drogas que rodó para la BBC, está disponible en Youtube

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Jim Carrey

– ¿Cómo va la vida?, ¿todo bien?
– Es preciosa, sí. Especialmente cuando estoy ausente de ella.
– ¿Te has distanciado del mundo, de todo lo que está pasando?
– No, en realidad es todo lo contrario. No me entiendas mal, Jim Carrey es un gran personaje y soy afortunado por haber conseguido el papel, pero ya no me veo reflejado en él. (Conversación entre Jim Carrey y Jimmy Kimmel en su 'late show').

El suicidio de su novia en 2015 y las acusaciones hacia él por parte de la familia de ella por homicidio negligente dejaron al actor en el lado marginal de la industria del cine. 

"El 80% de los cómicos proceden de un lugar de tragedia. No recibieron suficiente amor. Tienen que sobreponerse a sus problemas haciendo a la gente reír", dice Jamie Masada, propietario de una sala de humor.

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Matthew Perry

Por mucho que les pese a los actores de 'Friends', nadie les recordará mejor y con más cariño que por su trabajo en la serie, aunque hayan hecho otras cosas después en sus respectivas carreras.

Matthew Perry fue una de las claves del éxito de 'Friends', no sólo por su papel como Chandler Bing, sino porque parte de los diálogos estaban basados en los chistes continuos que contaba fuera de cámaras. 

Por desgracia, toda su carrera ha estado marcada por la adicción al alcohol y a las drogas, ni siquiera recuerda el rodaje de tres temporadas de la serie (de la 3 a la 6). 

El actor tiene un centro con su nombre 'Perry House', donde ayuda a que otros alcoholicos se rehabiliten.

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Owen Wilson

Estuvo a punto de suicidarse hace unos años (2007) por causa de una profunda depresión que quiso combatir con las drogas.

En aquel momento, no podía vivir sin consumir heroína y cocaína, además acababa de romper su relación con Kate Hudson y esto fue un poso más para decidir dejar de vivir. 

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Hugh Laurie

Antes de empezar a ser mundialmente conocido, Laurie cometió una infidelidad de la que no fue perdonado. Esto le sumió en una depresión de la que le costó salir.

Su autoestima siempre había estado baja, según ha dicho varias veces, ni su propia mujer le consideraba sexy no entiende cómo ha podido tener hijos.

Pero no entendemos que uno de los hombres más atractivos de la faz de la tierra, según la revista People y según medio mundo, pudiese considerarse poco seductor. 

Emma Thompson, con la que Laurie mantuvo una relación sentimental durante sus primeros años como actor, también reconoció un lado sexy oculto en Laurie: "Es una de esas pocas personas que tienen un lado sexy triste".

Pese al éxito de House, el actor se pasó deprimido la mayoría de la serie, no soportaba vivir a miles de kilómetros de su familia trabajando 14 horas al día y de lunes a viernes. ¿Quién lo diría tras ver los capítulos?

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Ben Stiller

Ben es otro de los cómicos que padece un trastorno bipolar, un problema con el que lleva lidiando toda la vida y al que se antepone para sacar a flote su carrera en el cine y en el mundo de la comedia. Esto ha hecho que no pase buenos momentos en muchas ocasiones de su vida, pero sus compañeros de rodaje siempre han hecho que fuese más fácil compatibilizarlo con su trabajo y su vida personal.

Aunque es un trastorno que lucha entre la alegría y la tristeza constantemente y de manera rápida, tiene tratamiento.

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