8 escándalos de la familia real británica que quieren que olvides

Una duquesa que se deja chupar el dedo gordo del pie, deficiencias en la seguridad del palacio de Buckingham…

The Royal Family at Trooping the Colour 2017

A lo largo de su historia los escándalos dentro de la familia real británica no han hecho sino repetirse.

Algunos han sido de tal calibre que no han podido ser silenciados y se han hecho públicos gracias a los tabloides británicos y a algunas entrevistas emitidas en televisión. En los últimos años se han sucedido episodios como el del príncipe Harry vestido de nazi en una fiesta de disfraces, las revelaciones de la princesa Diana asegurando que su matrimonio era "cosa de tres" o de nuevo las fotografías del príncipe Harry completamente desnudo durante una fiesta en Las Vegas.

Sin embargo, hay otras imprudencias y escándalos que puede que no conozcas tan bien...

De: Redbook
Publicidad

Un intruso entra en el dormitorio de la reina

En 1982 un fallo de seguridad permitió a un hombre entrar en el Palacio de Buckingham y llegar hasta el dormitorio de la reina.

Nadie sabe cómo pudo ocurrir, pero el caso es que alrededor de las 7:15 a.m. de una mañana de julio, un individuo llamado Michael Fagan trepó por los muros de palacio y llegó a su dormitorio. En aquel entonces se dijo que incluso estuvo hablando con ella durante 10 minutos. Sin embargo, en 2012 el propio Fagan señaló a The Independent que, nada más verle, la reina salió corriendo de la habitación.

También manifestó al diario que no podía explicar lo que le impulsó a entrar en palacio, pero que pudo deberse a unas setas alucinógenas que había tomado cinco meses antes.

Harry ingresa en un centro de rehabilitación (durante un día)

La adaptación de la familia real, una institución anclada en los valores tradicionales, a los tiempos modernos y a unos valores sociales cada vez más liberales no ha sido, ni es, fácil. Por ejemplo, que un adolescente fume marihuana puede que entre dentro de lo normal para algunos. Sin embargo, no lo es cuando se trata de uno de los adolescentes más famosos del mundo.

Cuando se supo que el príncipe Harry, de 16 años, había sido sorprendido in fraganti fumando marihuana en los jardines de Highgrove, la noticia apareció con un gran titular en la portada del hoy desaparecido News of the World. Lo que a menudo se olvida es que, como castigo y para que aprendiese de la experiencia, el príncipe Carlos llevó a su hijo a un centro de rehabilitación para que, durante un día, conociera de cerca las consecuencias que podían tener las drogas. El Príncipe Harry vivió en primera persona cómo se rehabilitaban los adictos a la heroína y a la cocaína en un centro del sur de Londres, según informó la BBC en aquellos momentos.

Publicidad

Un todavía adolescente príncipe Carlos pide una copa

Aunque ahora nos parezca una tontería, en 1963, el joven príncipe Carlos desató la polémica cuando entró en un bar y pidió una copa.

En una excursión de su colegio a la isla de Lewis en Escocia, el primogénito de la reina pidió un licor de cerezas en un pub local. Según Vanity Fair, un periodista se hallaba presente en el pub y la noticia corrió como la pólvora. El Palacio de Buckingham lo desmintió en un principio, pero, finalmente, no tuvo más remedio que admitirlo, añadiendo que el príncipe Carlos había manifestado su arrepentimiento. En cuanto al pub, The Crown Hotel, se convirtió en todo un icono y su cierre 2014 fue noticia en toda la prensa británica.

Fergie se dejaba chupar los dedos de los pies

En 1992, el Daily Mirror publicó unas fotos de la duquesa de York, Sarah Ferguson, junto al millonario texano John Bryan en una actitud comprometedora. La duquesa ya se había separado del príncipe Andrés por entonces, así que, en principio, esto no constituía motivo de escándalo. Lo interesante de las fotos era que en ellas Bryan parecía estar chupándole el dedo gordo del pie a la duquesa.

Bryan, supuestamente, declaró a The Daily Mail que lo que estaba haciendo era besarle el dedo, no chuparlo. Es evidente que la privacidad de la duquesa se vio claramente violada, pero eso no impidió que el incidente supusiera una nueva polémica en la que la familia real se vio envuelta.

Publicidad

Los antecedentes penales de la princesa Ana

En 2002, la hija de la reina, la princesa Ana, se convirtió en el primer miembro de la familia real en tener antecedentes. La princesa, acusada de que uno de sus perros, un bull terrier de nombre Dotty, había atacado a dos niños, se declaró culpable.

Según la BBC, la princesa Ana tuvo que comparecer ante un tribunal que la condenó a pagar una multa de 500 libras (565 euros), una indemnización de otras 500 libras por daños, a llevar a su perro con correa en lugares públicos, a que fuera sometido a un adiestramiento adecuado y a pagar las costas del juicio estimadas en 148 libras (167 euros). Según parece, el mismo perro ya había atacado con anterioridad a uno de los perros corgis de la reina.

El tampax-gate

En 1992, poco después de que se anunciara la separación de los Príncipes de Gales, se hicieron públicos los detalles de una conversación íntima entre el príncipe Carlos y Camilla Parker-Bowles (la ahora duquesa de Cornwall), provocando un escándalo a gran escala.

Las grabaciones, conocidas como el 'Camilla-gate' fueron publicadas en su totalidad por medios de comunicación australianos y alemanes y parcialmente por la prensa británica. En una de las partes más vergonzosas, el príncipe Carlos manifestaba sus deseos de ser el "tampax" de Camilla. En 2008, se supo que sus teléfonos habían sido intervenidos.

Publicidad

El squidgey-gate

Otro escándalo generado por una conversación telefónica fue el 'squidgey-gate', que hizo público The Sun en 1992. En las llamadas de teléfono privadas entre la princesa Diana y su amigo James Gilby durante 1989, de contenido bastante personal, Gilby se dirigía a la princesa de Gales con el apelativo cariñoso de "squidgey". Diana confirmó más tarde en una entrevista en la BBC, que la conversación en efecto tuvo lugar, pero negó que tuviera un romance con Gilby.

"[Gilby] Es una persona muy cariñosa, pero se dedujo de esa conversación que teníamos una relación adúltera, lo cual no es cierto", dijo.

El príncipe Carlos insulta a un periodista de la BBC

La familia real y la prensa británica siempre han tenido una relación turbulenta, pero el desprecio por los medios de comunicación alcanzó límites insospechados en 2005 cuando los micrófonos captaron el comentario del príncipe Carlos sobre un periodista.

Durante un viaje a la estación de esquí de Klosters, en los Alpes suizos, el corresponsal de la BBC, Nicholas Witchell, hizo una pregunta sobre la inminente boda entre el Príncipe Carlos y Camilla Parker-Bowles.

"Esta maldita gente", comentó entre dientes a sus hijos William y Harry. "No soporto a ese hombre. Es horrible".

More from Elle: