Verónica Blume: "Le deseo lo mejor a Nieves Álvarez"

El yoga forma parte de su vida desde hace 12 años y ahora ha decidido convertirlo también en una forma de ganarse la vida. Su sueño se ha hecho, por fin, realidad. Verónica acaba de abrir The Garage en el barrio de Poble Sec de Barcelona, un espacio diáfano para impartir clases de wellness y bienestar. Pero también un lugar para exposiciones, conferencias y actividades culturales. El día de la presentación, el pasado 9 de julio, se rodeó de dos buenas amigas y colegas de profesión: las modelos Judit Mascó y Martina Klein.

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Por fin haces realidad tu sueño...
Llevaba años diciendo que quería abrir un centro de yoga pero se tenía que dar el momento. A veces las piezas se han de poner en su lugar y ha sido el caso.

¿Cómo surgió la idea?
Tengo un gran amigo que compró todo el edificio y me contó que había un bajo con muchas posibilidades. Vine a verlo en invierno y parecía un zulo, un antro de mala muerte pero me encantó. Quería comprometerme con un proyecto que me da estabilidad.

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En un gran momento de tu vida
El mejor momento. Además, curiosamente, un día como hoy en el que inauguro este centro, salía de cuentas hace justo 12 años. Y fue precisamente entonces cuando me lancé a los brazos del yoga.

¿Es tu “otro hijo”?
Pues sí, es una muy buena comparación.

¿Te has encargado de la decoración?
Lo he hecho todo menos picar las paredes (risas).

¿Y a partir de ahora, qué?
Se inicia una etapa muy creativa de mi vida. Va a ser un espacio en que pasen cosas relacionadas con el bienestar: presentaciones de moda o literatura, eventos...

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¿Impartirás clases tú también?
Por supuesto. Llevo muchos años preparándome para esto. Empecé dando clases de yoga en el salón de mi casa. Ahora que tengo experiencia, me lanzó a esta aventura empresarial. Esa idea de montar un negocio, poner mi nombre y largarme no tiene sentido. Quiero estar presente.

¿Has animado a Martina y a Judit a que practiquen yoga?
Judith ya lo practica y ambas son defensoras de la vida sana. Yo se lo recomiendo a todo el mundo sean modelos o carpinteros.

¿Y tu hijo también participa de esta filosofía yogui?
Está en el inicio de una etapa complicada, llamada pubertad (risas). Hasta ahora me acompañaba a festivales y a las clases que impartía. Ahora ya le importa mucho meno y esto del yoga le parece poco cool.

Supongo que le pareció más cool que pincharas un par de días en una sala de Madrid hace unos meses
Aquello fue algo puntual pero sí, le pareció mucho más divertido. Aquel día gané un montón de puntos (risas).

Pero no te lo critica, ¿verdad?
Para nada. Cuando era pequeña recuerdo que mi padre meditaba y yo creía que estaba medio chalado, al ver que casi no se movía durante media hora. Hoy pienso que aquello era fascinante. Pues lo mismo pasará con mi hijo Lian. Dentro de un tiempo probablemente valore todo esto.

¿Sigues levantándote a las 5h de la mañana?
Sí, mi mente y mi cuerpo se han acostumbrado a este horario y ya no hay quien lo cambie (risas).

Pero eso te obliga a meterte pronto en la cama...
Pues no. Soy de dormir poco. Supongo que acabaré con envejecimiento prematuro (risas).

¿Sigues vinculada a la moda?
Por supuesto. Moda y yoga parecen, de entrada, dos polos apuestos pero en el fondo son dos polos muy coherentes, con muchos puntos en común. Por un lado está la imagen externa de la moda y luego por otra  la vivencia interior del cuerpo, mucho más espiritual. Y existe el equilibrio.

Tienes 37 años, ¿Cómo llevas el paso del tiempo?
La lucha por el paso del tiempo es una batalla perdida siempre pero Yo estoy disfrutando mucho esta etapa de mi vida. Mi madre, por ejemplo, no se ha teñido el pelo en la vida. Soy defensora de las mujeres naturales, fuertes y valoro la belleza al natural.

¿Hay espacio en esta vida para el amor?
Esa parcela de mi vida privada me la reservo. Pero sí que te puedo decir que estoy muy bien.

¿Podrías salir con alguien que fuera radicalmente distinto a ti?
Me ha ocurrido. He estado con una pareja que se levantaba muy tarde para freír bacon en mi cocina  pero cuando una está enamorada esas cosas se perdonan (risas).

¿Eres estricta en eso?
No era algo que me hiciera especial ilusión pero lo acepté. El amor tiene que nacer de lo cotidiano.

¿Qué opinas de la cirugía estética?
Si tienes un problema físico o estético que condiciona tu vida, me parece bien que la gente se opere aunque creo que hay un trabajo interior que puede evitar que pases por el quirófano.

¿Este centro te deja este año sin vacaciones de verano?
¡No, me voy a tomar unos días!

Hace trece años estuviste en la boda de tu amiga Nieves Alvarez en Bali. Ahora se separa. ¿Te ha sorprendido esta decisión?
Es muy complicado hablar de la vida de los demás. Creo que cuando has vivido algo muy bonito, y me consta que así ha sido, una transformación a veces es inevitable. Les deseo de corazón lo mejor a los dos.

¿Qué ha supuesto reencontrarte con Judith y Martina?
Hay una gran complicidad entre las tres. Somos madres, empresarias, amigas... en fin somos el trío de rubias de Barcelona (risas).