20 rincones secretos de España

Lugares fascinantes para olvidarse de todo.

Mallorca

Paisajes que parecen sacados de otro planeta, playas que no tienen mar, cascadas llenas de arte... Hay otros mundos, pero están en este: pequeños paraísos de aquí al lado que solo esperan ser descubiertos.

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1. Unas cuevas especiales

Atalayas, graneros, caballerizas o hasta viviendas. Las funciones de estas cuevas -o covarrones, como se llaman en la región- son tan versátiles como sus emplazamientos. Su origen tampoco está claro, aunque parece que fueron los almohades del poblado Los Algarves los primeros en ocuparlas, en el siglo XII. En la actualidad son un potente imán turístico en la zona y algunas están reconvertidas en hotel rural.

Gorafe (Granada). www.gorafe.es

2. En todos los sentidos

No es una frase hecha: si te dicen que vas a disfrutar de este camino con los cinco sentidos, créetelo y dájate llevar por el tacto de las hojas de laurisilva o por el aroma de los naranjos silvestres. Estás en el Sendero de los Sentidos, la ruta más sensual del Parque Rural de Anaga, un antiguo camino real que unía esta misma localidad con La Laguna, en el noroeste de la isla tenerifeña.

Anaga (Tenerife). www.todotenerife.es

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3. La senda de Unamuno

Las cataratas de Niágara solo superan en 2 metros (alcanzan los 52) a los que forma el río Uces, afluente del Duero, en plenos Arribes, un territorio repartido entre Masueco de la Ribera y Pereña. La nube de vapor que rodea este paisaje emocionó de tal forma al mismísimo Miguel de Unamuno que el enclave cambió su nombre de Pozo de los Humos por el de Senda de Unamuno.

Masueco de la Ribera (Salamanca). www.salamancaturistica.com

4. En tierra de cigüeñas

Si te gusta la naturaleza y en especial las cigüeñas, disfrutarás a tope en este enclave riojano. Estás en un pequeño paraíso en el que más de 500 de estos pájaros han construido su hogar. Pero lo más peculiar de esta colonia de cigüeñas blancas es que casi todas las parejas han elegido la Colegiata de San Miguel -un templo del siglo XVI declarado Monumento Histórico-Artístico- para sus nidos. La localidad cuenta también con un Centro de interpretación con webcam incluida: El Show de Truman en versión cigüeña. 

Alfaro (La Rioja). www.alfaro.es

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5. Estas minas son marcianas

Tierras azuladas, aguas rojizas, balcones con una rara paleta de colores naranja... Parece que alguien hubiera añadido un extraño filtro fotográfico a este paisaje onubense, pero la explicación es más sencilla: las aguas que atraviesan este yacimiento -el mayor a cielo abierto de Europa- tienen un pH muy ácido y son ricas en sales ferruginosas, tanto, que la NASA estudió los microorganismos que viven aquí por su posible similitud con los de Marte. Puedes ver todo esto -y entrar en la mina, viajar en tren...- en el Parque Minero de Riotinto.

Riotinto (Huelva). www.parquemineroderiotinto.es

6. La Siberia extremeña

Pero... ¿por qué este nombre? Es lo primero que te preguntarás al llegar a Herrera del Duque y ver este vergel de casi 3.000km2 que crece en el noreste pacense, lejos de la idea de frío y aridez con que asociamos la Siberia. Te encantará la oferta de actividades acuáticas en sus cinco pantanos: tres en el Guadiana y dos en el Zújar. Y como la cosa va de sorpresas, un dato refrescante: esta comarca es, junto con La Serena, la zona con más costa interior de España.

Herrera del Duque (Badajoz). www.turismoextremadura.com

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7. Un río que va y viene

Seguir el curso de un río a bordo de un catamarán navegando sobre un pasillo de agua encajonado entre paredes verticales… No estamos en los Arribes del Duero –el famoso paisaje entre España y Portugal– sino en uno igual de interesante pero en tierras ibéricas. Son los Cañones del Sil, una garganta con desniveles de 500 metros que este río excava cerca de su unión con el Miño, en la Ribeira Sacra. Si a ras de agua te parece imponente, espera a verlo desde arriba.  

Nogueira de Ramunín (Ourense). www.nogueiraderamuin.com

8. El pozo azul

Al sur de la cordillera cantábrica, entre buitreras y paredes que caen casi verticalmente, encontrarás la cavidad subacuática más larga del país. Es el Pozo Azul, un espacio de aguas limpísimas y frías –la temperatura no sube de los 12ºC–, lo que explica la abundancia de truchas. La tranquilidad de este paraje situado en Covanera y el impresionante azul turquesa de sus aguas solo se rompe algún fin de semana, cuando recibe amantes de los viajes reposados y espeleólogos, atraídos por sus misterios acuáticos.

Covanera (Burgos). www.turismoburgos.org

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9. Los juegos del agua

Aparte de su belleza, el río Jallas tiene otra particularidad que lo hace especial: es el único de Europa que desemboca en una cascada, directamente sobre el mar. El concello de Dumbría, en la Costa da Morte, es el afortunado en acoger este mágico paisaje, dibujado a lo largo de los años con historias de princesas y encantamientos. Tres embalses -Fervenza, Castrelo y Santa Uxía– retienen estas aguas antes de que el río alcance el último tramo y desemboque sobre el Atlántico en una caída de 40 metros. En verano, además, puede verse este espectáculo con iluminación nocturna, todos los sábados, de 23 a 00 h, de forma gratuita.

Cascada de Ézaro (A Coruña). www.dumbria.com

10. Escenario vikingo

El desembarco que viven estas tierras gallegas a primeros de agosto es uno de los momentos más surrealistas del calendario veraniego. La fiesta vikinga es tan demoledora que le roba todo el protagonismo al escenario, sin embargo, Catoira es un lugar tranquilo y onírico. El único municipio gallego con molinos de viento, marea y agua, presume de un paisaje en el que todo confluye de forma natural, donde bosques, marismas y playas fluviales se encuentran en la unión del río Ulla con la Ría de Arousa. 

Catoira (Pontevedra). www.catoira.es