El 'selfie' perfecto

​¿Alguna vez te has preguntado por qué todo el mundo sale bien en los 'selfies' (menos tú)? Quizá tenga algo que ver con las aplicaciones de mejora del rostro… Yo he probado una y así ha sido mi transformación.

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Siempre me he preguntado cómo hace todo el mundo para salir tan bien en los 'selfies'. Pero nunca había ahondando demasiado en esta cuestión hasta que descubrí Youcam Perfect, una 'app' de retoque fotográfico que permite crear autofotos perfectas—siempre que estés dispuesto a modificar ligeramente tu aspecto— y que está desarrollada por la empresa con el nombre más molón del mundo, Perfect Corp. (compitiendo directamente en nombres chulos con Acme o Industrias Stark).

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Tendiendo en cuenta mi historial de experiencias absolutamente kamikazes, entenderéis que, cuando mi jefa me propuso contar el funcionamiento de esta aplicación (e ilustrarla con fotos de mi propia cara, posiblemente sin maquillaje), no me negase. Así que me puse a descargarla…

Si tuviera que definir de alguna manera la interfaz de Youcam Perfect, diría que es algo así como la peor pesadilla de un diseñador gráfico. Pero no dejemos que una primera impresión condicione mi experiencia y pongámonos a ello: lo primero que hay que hacer, claro está, es hacerte un 'selfie'. Supongo que este punto será sencillísimo para mucha gente, pero yo debo de ser la única 'millenial' del mundo que odia las autofotos. ¿En serio alguien es capaz de salir bien en una imagen hecha a través de una cámara frontal de mala calidad (compañías tecnológicas, a ver si vamos solucionando esto), que voltea la imagen y que te saca todos los defectos del mundo?

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Los primeros intentos son desastrosos. Quizá debería haberme maquillado y no lanzarme de cabeza a la aventura sin una triste gota de 'bb cream' que echarme a la cara (literalmente), pero ya no hay vuelta atrás. Sólo rezo por que nadie me vea poniéndole morritos al teléfono como una posesa. No hay manera de conseguir una pose decente, de modo que no me queda otra opción que hacer lo que haría cualquiera en mi situación: tratar de emular a la mayor eminencia mundial en la toma de 'selfies'. Es decir, a Kim Kardashian.

Intento copiar la posición de su brazo y parece que la cosa empieza a marchar.

Ya tenemos una foto medianamente decente. Ahora, a retocar se ha dicho.

Sin maquillaje y a lo loco.

La primera opción de retoque lleva por nombre "suavizante", cosa que me inquieta un poco. Al aplicarla, lo que hace es difuminar el rostro de tal manera que disimula todas las imperfecciones. Es como si me hubieran puesto un foco de luz delante, pero sin tener que poner caras raras. Le subo la intensidad a tope (ya que hacemos esto, lo hacemos bien, ¿no?)

El siguiente efecto se llama remodelar cara y me parece sencillamente devastador: esta 'app' acaba de reducir mi mandíbula a la mitad. Gracias, Youcam, por hacer que sienta que mi foto de "antes" era un retrato de Shrek.

La opción "tono" me deja sin palabras. Con ella puedes ponerte un bronceado espectacular en un momento, y el resultado parece completamente real. ¿Como resistirse a un dorado caribeño? Y que se note: intensidad al 100 %.

Tenía grandes esperanzas puestas en la opción "mejora de nariz", pero lo cierto es que no hace gran cosa, aparte de iluminar ligeramente el puente. Supongo que mejor así, creo que a estas alturas la imagen que tengo de mi misma ya está lo suficientemente distorsionada como para acabar con una naricilla a lo Michael Jackson.

Y llegamos a la función que estaba deseando encontrarme: el quitaojeras. Las mías son tamaño industrial así que, si puede hacer algo con ellas, sería todo un logro. Lo cierto es que lo hace (¿pero puede ser que por el camino me haya cambiado la forma del ojo derecho? Estoy un poco confusa, ya no soy capaz de distinguir bien entre mi cara real y los retoques de la app).

Si creéis que ya estamos terminando, estáis equivocados: aún queda un corrector de imperfecciones (que se lleva por delante todos mis lunares), una herramienta para agrandar los ojos y otra para abrillantarlos, un blanqueador de dientes... Incluso existe la herramienta "sonrisa" que, literalmente, te pone una sonrisa en la cara aunque no la tuvieras en la foto original. Hay que usarla con moderación porque, en cuanto te descuidas, acabas pareciendo tu propia y terrorífica versión del Joker.

En resumen, aquí mi transformación:

Además de la "cirugía virtual", la app te da la opción de maquillarte (en una funcionalidad similar a los filtros de Snapchat, y que también te permite grabar vídeos con ese maquillaje puesto). Pero si creéis que es increíble lo que puede hacer con el rostro de una persona, esperad a ver lo que pasa con una foto de cuerpo entero:

Esta soy yo. Y esta es mi versión estilizada. Tengo miedo.

Tengo sentimientos encontrados con esta aplicación. Por un lado, me parece útil para mejorar fotos en las que no terminas de verte bien y ya no tienes opción de repetir. Por otro, me da miedo que alterar nuestra apariencia en foto sea cada vez más sencillo y al alcance de todos. Mientras utilizaba esta app, recordé lo aprendido hace años durante una clase de Historia del Arte del instituto: a finales del siglo XIX, la aparición de la fotografía permitió liberar a la pintura de su carácter representativo, lo que facilitó el desarrollo del arte abstracto. Desde entonces, hemos aceptado la fotografía como la representación más fiel posible de la realidad. Pero ahora, cosas como el retoque fotográfico evidencian que el papel de la imagen ha cambiado por completo, y deberíamos tener esto muy en cuenta: lo que aparece en una foto puede no tener nada que ver con la vida real. La fotografía es la pintura figurativa de nuestra época (y también va encaminada a convertirse en abstracta).

En la práctica, hay una cosa que tengo clara: no volveré a fiarme de ninguno de los 'selfies' que subáis a Instagram. Vivimos en Matrix...