¿Por qué la gente disfruta del deporte y tú no?

Te has apuntado a mil y un gimnasios, te has comprado lo último en ropa de fitness para motivarte, has intentado correr, hacer yoga, crossfit y hasta entrenar con el móvil. Y nada, no te gusta hacer deporte, es más, lo odias. ¿Puede tener esto una explicación científica?

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¿Alucinas cuando la gente te dice que le encanta correr, sudar como pollos en las clases de bikram yoga o arrastrar neumáticos en las de entrenamiento funcional? Tú siempre encuentras alguna excusa para no ir al gimnasio, sufres lo indecible cuando tu chico te pide que salgas a correr con él y te sientes ridícula intentando seguir las clases de Zumba. Lo has intentando todo pero no consigues disfrutar haciendo deporte. Pero claro, si no te mueves los kilos se acumulan y el cuerpo se va oxidando. ¿Por qué te pasa esto a ti? ¿Es que tu cuerpo no produce las famosas endorfinas que genera el ejercicio? ¿Tienes algún problema? En principio no. Como dice Marcos Fernández, entrenador de Epal Madrid, "parece que algunas personas no disfrutan haciendo ejercicio, incluso lo pasan mal, sin que nadie les pueda dar una solución". Tranquila, con la ayuda de este y otros expertos vamos a ayudarte a entender lo que te ocurre y a encontrar una actividad que por fin te haga disfrutar.

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¿No produzco endorfinas?

"La liberación de endorfinas durante el deporte es un hallazgo endocrinológico muy mediático pero no el único factor beneficioso ni tampoco el único 'adictivo' del ejercicio", dice el doctor Ángel Villamor, de la Clínica Iqtra. De hecho, como añade Marcos Fernández, entrenador de Epal, "una Universidad Alemana ha encontrado evidencias de que las endorfinas no pasan al cerebro sino que se quedan en el torrente sanguíneo, así que no existen pruebas concluyentes de que las endorfinas causen el 'subidón' cuando realizamos ejercicio". Puede que tú seas una de esas personas que no recibe muchas endorfinas en el cerebro al hacer ejercicio, pero, según Ramiro Pozuelo, otro entrenador de Epal, estas sustancias no son las únicas responsables de que nos enganchemos o no al ejercicio.

Así que en el hipotético caso de que a ti el ejercicio no te hiciera producir endorfinas, tampoco sería la causa de que no te guste correr o ir al gimnasio. Como afirma el equipo de psicólogos deportivos de iQtra, "hay muchos otros factores subjetivos motivadores o promotores de la salud y bienestar que benefician al deportista independientes del efecto endorfínico". Así que la clave para conseguir engancharte al ejercicio puede estar en buscar tus propios beneficios, motivaciones y ventajas.

Diferentes causas

Sudar, mojarte, quedarte sin aliento… ¿son cosas que te desagradan mucho al hacer ejercicio? Pues no eres la única, como dice Marcos Fernández, "las teorías sobre el comportamiento humano han probado que el ser humano elige situaciones de confort". Así que si los "daños colaterales" del ejercicio te tiran para atrás, seguramente hagas pereza aunque quieras conseguir los beneficios. "Un estudio de la Universidad de Colorado ha demostrado que al realizar ejercicio pueden existir razones inconscientes que nos lleven a generar estrés, aumentando la ansiedad en vez de obtener el beneficio deseado", añade Fernández.

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Para Fran Murcia, CEO de Give Me 5 Fitness, hay dos factores que influyen en nuestro disfrute del deporte: "El primero se refiere a la educación que tus padres te han dado y a la cultura deportiva de tu centro educativo. Si desde pequeño has vivido la práctica deportiva, no necesitas generar endorfinas para que te guste hacer deporte. En deporte se educa de la misma forma que otras opciones de ocio. El segundo factor se refiere al estado anímico de la persona en cada momento".

Fernández señala también nuestra relación con la actividad física en la infancia como una posible causa de que el deporte no nos guste de adultos. ¿Eras de las que odiaba la clase de Educación Física, se reían de ti y solías fingir estar enferma para no ir? Ahí puedes tener una causa. Para este entrenador también es importante la imagen que los medios de comunicación "nos vende" del ejercicio y la presión por tener un cuerpo perfecto. Fernández subraya la importancia del refuerzo positivo para generar buenos hábitos. Así que, si te apuntas a alguna actividad dirigida, comprueba si te sientes a gusto con el profesor: quédate con los que te animan y te hacen sentir bien, y pasa de los que te gritan o te dicen cosas del tipo "levanta ese culo".

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¿Ni por los beneficios?

Es cierto, a muchas personas no les encanta hacer ejercicio pero se obligan a ello por los beneficios físicos y mentales que les supone: control del peso, prevención de los problemas de espalda, tonificación muscular, fuerza, flexibilidad, más energía, mejor humor, más salud mental, mejora estética… la lista es larga.

"No hacer deporte nos lleva a una vida sedentaria, y cuanto menos deporte hacemos menos nos apetece", dice Murcia. "Yo soy una persona muy deportista que si pasa una semana sin poder ir al gimnasio, luego me cuesta un poco más retomar la actividad. La fuerza de voluntad, la necesidad y la autoestima son las que en esos momentos hacen que vuelva a engancharme. A mí, como a todos, me gusta verme y sentirme bien, y ese es el principal factor por el que hago deporte", añade. ¿Te sirve como motivación?

"No se conoce una razón fisiológica que nos haga odiar el ejercicio como tal, lo que sí puede influirnos es cómo nos veamos antes, durante y después del ejercicio, ya sea estéticamente o mentalmente por creer que no cumplimos nuestros objetivos", apunta Ramiro Pozuelo, entrenador de Epal. Para evitar la frustración, ponte metas pequeñas que puedas cumplir fácilmente.

¿Cuáles son tus aptitudes?

Una de las razones por las que no estés disfrutando del ejercicio puede ser que no hayas encontrado aún la disciplina para ti. O que te resulte realmente costoso físicamente realizarlas. Puede que el running, el yoga, el crossfit, el pilates o el boxeo estén de moda, pero si tú no disfrutas practicándolos y encima sufres física y psicológicamente, es que no son para ti. Pero tranquila, hay mil y una opciones más, y no necesariamente tienen que entrar en la categoría de deporte o realizarse en un gimnasio. Caminar, pasear con tus perros, hacer estiramientos, flotar en el agua, bailar en tu casa o jugar con tus hijos también pueden considerarse actividades físicas.

Pero además de tus aptitudes físicas, también hay que tener en cuenta las psíquicas, como destacan desde iQtra. Por eso, el doctor Villamor recomienda realizar un análisis personalizado por parte de diferentes especialistas: en traumatología y medicina deportiva, por parte de preparadores físicos y hasta psicólogos deportivos para orientarte y buscar la actividad que realmente te haga disfrutar.

Prueba estos consejos

¿Ya paseas e intentas estar activa pero quieres hacer algo que sea "más deportivo"? Tranquila, te damos algunas claves para conseguir disfrutar ¡por fin! haciendo ejercicio:

- Entrena al aire libre. Según Marcos Fernández, "los entornos naturales son ambientes menos cargados y estresantes, además de estar más oxigenados". "Las superficies naturales más blandas también previenen lesiones y nos permiten contactar con la tierra, lo cual facilita el equilibrio de iones negativos y positivos", añade.

- Pequeñas metas. ¿Tu ritmo de vida es una locura? No te estreses más con el ejercicio. Proponte entrenar solamente uno o dos días a la semana. Cumplirlo te animará a querer hacer más.

- Un buen profesor. Muchas veces es el entrenador quien consigue el milagro de engancharnos al ejercicio. Prueba hasta que des con tu "gurú" particular, esa persona que sabe guiarte y hacerte sentir bien durante la práctica deportiva.

- En compañía. Apúntate a alguna actividad con tu mejor amiga, con tu pareja o una persona con la que te guste pasar tiempo, eso te ayudará a querer que llegue el "momento ejercicio".

- Actividades moderadas. Al empezar, escoge siempre actividades de intensidad moderada. Lanzarte al running o el crossfit cuando llevas mucho tiempo sin hacer ejercicio será un fracaso seguro.

- Un lugar agradable. El lugar donde entrenas influye mucho en tu percepción de la actividad Tiene que apetecerte ir a ese lugar porque te resulta bonito, cómodo o relajante.

- Mejor entre chicas. ¿Te acompleja ponerte en ropa de deporte delante de otras personas? Entonces te sentirás más cómoda si entrenas sólo con otras chicas. Como en Give Me 5 Fitness, un centro de entrenamiento sólo para mujeres.

- Encuentra tu motivación. De salud, estéticas, sociales… Antes de lanzarte al ejercicio piensa por qué quieres hacerlo y busca una actividad acorde a tus objetivos.

- Que nadie te obligue. No te sientas presionada por nadie, como dice Pozuelo, "lo más importante es querer hacer ejercicio, no hacerlo de manera obligada". Si no quieres, no quieres y punto.

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