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Salón con encanto
La mesita, de T.H. Robsjohn-Gibbins, se rodea de un sofá de George Smith, un par de sillas de Claude Lalanne, la butaca Utrech, de Gerrit Rietveld y Elda de Joe Colombo en blanco. Alfombra de The Rug Company. Sobre la chimenea, lienzo de Gary Hume, escultura de Benedetta Mori Ubaldini y pieza de neón,
Trust Me, de Tracey Emin.
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Una casa alegre
Una sensación de buen humor y de alegría de vivir se percibe nada más traspasar la casa londinense de Christine D’Ornano. Compró hace pocos años esta propiedad en Notting Hill (en realidad eran dos pisos que se pusieron a la venta al mismo tiempo), junto a su marido Marzouk Al-Bader, un financiero libanés.
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Tapizados originales
Al comedor/biblioteca se accede a través de unas llamativas puertas tapizadas en terciopelo azul zafiro. La mesa es diseño de d’Ornano y su marido. Las sillas Louis XVI están tapizadas en piel amarilla.
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Toque italiano
Uno de los rincones del comedor, con unas lámparas de
pie italianas de los años 50 adquiridas en Alfies Antique Market en Londres.
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Otro tiempo
En el pasillo se conservaron las antiguas baldosas. Las obras de arte, las piezas recuperadas, el color...
definen esta sugerente casa.
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Dormitorio en tela
Las paredes del dormitorio principal se tapizaron con una tela de Osborne & Little, al igual que el cabecero y
el cubrecanapé. La cama es de D. Porthault y las lamparitas, de Philippe Starck para Flos.
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Detalles
Silla Beaubourg, del Centro Georges Pompidou.
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Clasicismo
La descalzadora, de Christian Liaigre.
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Más que un baño
El baño de Christine, tapizado con la misma tela que el dormitorio, funciona también de despacho, vestidor...
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Funcionalidad
La colección de zapatos de Christine d'Orano tiene su sitio en una de las paredes del cuarto de baño.
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Cocina mix
La cocina está equipada con módulos y fregadero de Boffi, una mesa rescatada de un refectorio francés, sillas de bistrot y una “obra-pizarra” de Tim Braden. La vajilla es de Sydney Albertini.
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Diseño
El eclecticismo es protagonista indiscutible de la casa: muebles heredados de los padres de Christine, como un escritorio del siglo XIX, comparten espacio con iconos del diseño moderno.
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Pasión por la luz
El arquitecto Alex Michaelis amplió los espacios con grandes cristaleras y ganó terreno al jardín para conectar el interior de la casa y el exterior.
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Eclecticismo
En toda la casa se mezclan los estilos con soltura para conseguir un efecto de espacios vividos y disfrutados que transmiten, sin la menor fisura, el carácter de los propietarios.