Un moderno apartamento del XVIII, en el Ámsterdam más hip

Esta casa es el máximo exponente del arte de los interioristas Nicemakers, al componer espacios, tan refinados como eficaces, el lugar donde ellos viven, aman y transmiten su esencia, dentro de un edificio del XVIII, en el Ámsterdam más hip.

La casa de los interioristas NiceMakers en Holanda

En el apartamento de 60 m² los interioristas Joyce Urbanus y Dax Roll, que componen el estudio Nicemakers, reinan la libertad de pensamiento y la inspiración.

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Nicemakers: Joyce Urbanus y Dax Roll

No hay mejor muestra de lo que los interioristas holandeses Joyc Urbanus y Dax Roll, Nicemakers, son capaces de hacer cuando tienen un espacio entre las manos que su propio apartamento en Haarlemmerstraat, una de las calles de moda del centro de Ámsterdam. Sus 60 m2 en la primera planta de un edificio construido en 1745, nos hablan sin palabras del estilo, la personalidad, los gustos y la perfecta simbiosis de una pareja que comparte pasión por los espacios bellos y con carácter. Estos interioristas holandeses fundaron su estudio, Nicemakers, en 2011 y, en pocos años, han ganado prestigio nacional e internacional, por sus proyectos de hoteles, restaurantes y residencias privadas.


Al ver este piso, ¿fue amor a primera vista?
Dax: Sí. Joyce y yo vimos inmediatamente sus posibilidades. Además, está en una de las calles más hip de Ámsterdam, llena de tiendas, cafeterías, bares y restaurantes... Propusimos al propietario una profunda renovación, antes de alquilarlo. 


¿En qué consistió la reforma?
Joyce: En una renovacion total para conseguir una distribución abierta, sin puertas. Realizar cocina y baño nuevos, además de un dormitorio y un vestidor. Queríamos dar apertura a la casa. Y poner nuestra esencia.

¿Cómo describes el mix -match que hay aquí?
Dax: Ambos elegimos combinar piezas de diseño vintage, mobiliario hecho a medida -como el aparador, la daybed y el mueble de la cocina, todos diseñados por nosotros-, y nuestros objetos personales, la mayoría encontrados en nuestro viajes.

¿Qué buscábais y cómo lo conseguisteis?
Dax: Actualizar el interior. Este proyecto muestra la habilidad de Nicemakers para elevar el nivel de un interior de una manera simple. Optamos por una selección de blancos rotos para las paredes y el techo del salón y del baño, un color que moderniza los detalles históricos, como el techo de vigas y los marcos de las ventanas. Pero, para el pasillo que conduce hacia el dormitorio y el vestidor, elegimos un color oscuro más dramático, que refleja la transición del día a la noche. Y pusimos el toque Nicemakers, añadiendo detalles cálidos, cobrizos, dorados, naranjas y ocres.

¿Lo que más os gusta de este apartamento?
Joyce: La comodidad que ofrece y su eficiencia. Es compacto, perfecto para dos personas. Aquí podemos relajarnos, trabajar e incluso dar fiestas. Ésta es nuestra vida, en el lugar adecuado, con los elementos adecuados y la energía adecuada.

¿Qué le da el alma a la casa?
Dax: Nuestra colección de objetos, prueba de nuestra personal búsqueda de atmósferas e historias. Cada cosa está conectada a un recuerdo y trae nuestra individualidad a este interior. Tu quieres tocar los objetos, mirarlos de cerca y de todos sus ángulos, acariciarlos, sentir su estructura y su textura. Todos ellos combinan tanto la armonía como el contraste.

¿Cuáles son vuestras piezas favoritas?
Dax: La lámpara de mesa de cristal con dorados, la mesa de comedor, de Martin Visser, y también la lámpara de pared vintage, de Gaetano Sciolari. 


¿Por qué elegisteis estos colores y texturas?
Dax: Los blancos rotos y los tonos cobrizos funcionan bien juntos; al igual que la calidez natural que da la madera de los muebles vintage y el glamour que aportan los objetos encontrados por casualidad.

¿Cómo enfrentáis cada proyecto?
Joyce: Poco a poco apuntamos nuestros pensamientos e ideas. Tratamos de captar la esencia de cada cliente para entender y analizar bien. Y de este flujo de ideas y atmósferas surge el concepto. Cuando empezamos un proyecto, no solo vemos el espacio o el ambiente, sino también a las personas que lo van a usar, la atmósfera es tangible y palpable, podemos oír el sonido del espacio, su zumbido y su "música".

¿Habláis de trabajo cuando estáis en casa?
Joyce: Las oficinas de nuestro estudio están a 10 minutos de aquí y son el lugar para trabajar. Nuestro apartamento es para relajarnos y estar con los amigos.

¿De qué estáis más orgullosos?
Joyce: De que cada uno de nuestros proyectos de interiores empieza con libertad de pensamiento e inspiración. Ese es nuestro enfoque. Y en esta casa, también.

¿Cuál es el significado de 'hogar' para vosotros?
Joyce y Dax: Es dónde y cómo vivimos y amamos.

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Nicemakers: Mucho más que dos

La pareja de interioristas y creativos comparten muchas cosas, además de sus gustos estéticos y aficiones. Joyce se formó en diseño interior y en moda; y Dax en publicidad, márketing y comunicaciones, un espectro multidisciplinar que enriquece a sus proyectosde interiorismo, en Holanda y otros países.


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El toque Nicemakers

El toque Nicemakers en el espejo, diseñado por Dax y Joyce, junto a David Derksen y Lex Pott para el hotel The Hoxton. También la pareja hizo el aparador que exhibe una lámpara vintage con base dorada, libros y objetos encontrados en sus viajes. En la pared, un cuadro adquirido en una feria de arte de  Bangkok y una obra de San Ming.

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Relajación total

Relajación total en la daybed, diseñada por la pareja para un rincón del salón. La obra es de San Ming.

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Blanco es el elegido

Blanco es el elegido por Dax y Joyce para modernizar el apartamento. De este color se pintaron las vigas originales del techo, se tiñó el suelo de mosaico de roble y se lacó la carpintería de las ventanas. Detrás del sofá, regalo de los padres de Dax, obras de Evert Thielen, San Ming e Ingeborg Oderwald. 

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Precioso hallazgo

Precioso hallazgo, en el salón, detalle de una lámpara de mesa de cristal, con bordes dorados, traída de un viaje de Nicemakers a Portugal.

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Espejo de mercadillo

A un lado de la chimenea de mármol, sobre la consola, obra de Pierre Cops, regalo de la abuela de Dax, y cuadro vintage con una araña. En el suelo, espejo del mercadillo de Noordermarkt.

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Luminosa y abierta

La zona pública está formada por el salón, el comedor y la cocina. Allí convive un exquisito mix de piezas vintage, obras de arte, accesorios y caprichos traídos de otros países, como los jarrones portugueses y la sopera de cerámica adquirida en Niza. En  primer plano, dos butacas de segunda mano recuperadas.

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Como una escultura luminosa

La lámpara de pared vintage, de Gaetano Sciolari, junto al comedor, equipado con una mesa redonda de los años 50, de Martin Visser, rodeada de sillas escandinavas. Encima, jarrones de cristal soplado.

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Panelado

Una zona hot de la casa es la cocina abierta al salón, diseñada a medida por Joyce y Dax con mobiliario colocado en "L", panelado en madera oscura y MDF.

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