Aventura en la granja

Una hacienda holandesa del XIX rehabilitada.

Granja rehabilitada en Holanda

Cuando la diseñadora de interiores Larissa van Seumeren y su pareja, Peter Kool, compraron esta granja holandesa del siglo XIX, estaban poniendo un diamante en bruto en sus vidas. Los dos años siguientes se dedicaron a pulirlo echando mano de grandes dosis de paciencia y talento, y con resultados espectaculares.

Cuando la adquirieron, aún olía a estiércol de vacas; se trataba de la típica casa de campo, con establo, quesería artesana... y les había fascinado nada más verla. Sobre todo por su bucólico entorno, un jardín de 14 hectáreas, y su enorme espacio 
interior de techos altísimos. “Emocionalmente, pero también por su forma, nos parecía
 una granja-catedral. Sentimos paz y serenidad y las bellas vistas de la naturaleza eran tan inspiradoras...”, explica Peter.

El reto era colosal: preservar el carácter y el alma de la granja, pero al mismo tiempo convertirla en una vivienda moderna, luminosa 
y cómoda, ideal para ser ocupada por una familia con dos niños. Te traemos el espectacular resultado.

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Sabor holandés

En un guiño a la esencia holandesa, una mesa a medida en naranja, rodeada de sillas, algunas encontradas en mercadillos, otras en marktplaats.nl, popular web de comercio online. El banco de madera fue un hallazgo de Larissa en Gouda. Los cuadros son de la artista holandesa Sjoukje Iedema.

El antiguo establo

El lugar donde antes vivían los caballos, es ahora el espacio destinado a salón-comedor, es entrañable y no resulta frío pese a sus grandes dimensiones y al suelo de cemento: el fuego de la chimenea, los materiales naturales, como las vigas de roble originales, y el contraste de colores introducen calidez. El sofá fue adquirido en Versmissen.

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Espacios abiertos

En un segundo salón, la pantalla frente al sofá gris, de Hill Licht Studio, es perfecta 
para disfrutar de sesiones de cine en familia.
 Junto a ella, una estufa de hierro que la dueña trajo de su anterior vivienda. Sobre el suelo de roble, alfombra adquirida en la web marktplaats.nl, al igual que las sillas rojas.

Que entre la luz

De pared a pared, una estantería de abedul hecha a medida alberga libros y recuerdos en el segundo estar. Los ventanales abren paso a la luz solar de la mañana, cuando Larissa suele trabajar apoyada en esta mesa de madera, de su empresa Viva Vida. 
La pintura de las paredes, de Farrow & Ball.

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Romántico

Charme romántico en 
el dormitorio: el delicado papel toile de jouy, de Nina Campbell, contrasta con la madera original del techo abuhardillado. Alfombra moldava, 
adquirida en strandwest.nl. La mesa era de los ex propietarios y la vitrina proviene de la consulta de un médico.

Rincón

El suelo de madera teñida hace muy acogedor el amplio dormitorio principal.

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El mundo de Liv

En el mundo de la pequeña Liv hay muchos tesoros: un encantador tocador rojo burdeos, adquirido en Tussenin; coloristas alfombras, en Deens, el taburete es de Kids Factory... 
En las paredes, pintura de Farrow&Ball.

¡Vaya cambio!

Antiguamente en la granja este cuarto se usaba para ahumar la carne. Los dormitorios son un puzzle de color, papel pintado, ideas
 geniales y piezas recuperadas.

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Cuarto de baño

Atmósfera nostálgica en un baño que apuesta por los materiales recuperados, como los ladrillos que ya estaban en la casa y revisten una pared y el mueble con lavabo. En éste se aplicó cemento pintado y tratado, y en la pared, azulejos verdes. La bañera de madera es de Baden Van Hout, con grifería Tara de Dorntbrach.

A dos alturas

Parte de la originalidad del cuarto de baño reside en sus dos alturas. Las lámparas de latón son de Sissy Boy.