Un taller convertido en loft

Un viejo taller convertido en una moderna vivienda.

loft

Hay momentos en que una gran oportunidad se nos pone delante, y si la cogemos o no, dependerá de nuestra intuición y olfato. La interiorista Celia Gómez Puerta la tuvo en sus manos y no la dejó escapar. Hace unos años encontró un viejo taller en el barrio de Salamanca de Madrid: mucha luz, techos altísimos, un amplio espacio diáfano… Experta en el arte de transformar espacios sin carisma
en ambientes con alma, Celia supo ver su potencial y quiso convertirlo en el hogar para ella, su marido José y su mascota Singha. El resultado es un loft moderno, dinámico y lleno de estilo, como su propia personalidad. Ella diseñó un proyecto que saca partido al lugar, y en el que todas las zonas están conectadas visualmente
y se abren a un patio interior, que las inunda de luz natural. La reforma fue realizada por Iberhome, la empresa de construcción y rehabilitación de su marido.
Inicialmente se entraba por el garaje. “La primera impresión era un horror, parecía un taller antiguo y destartalado”, recuerda.

Uno de los primeros cambios fue convertir 
el viejo garaje en un recibidor especial donde conviven desde la moto Chopper de su marido hasta un armario tapizado con telas de Kenzo Maison y papel pintado de Élitis... Después de pasar el recibidor y franquear una puerta corredera, encontramos un espacio diáfano que alberga el salón, el comedor-cocina y el dormitorio
 de la pareja, aunque este último está aislado por otra puerta corredera, ideal para integrar o separar, segun la ocasión. Una escalera nos conduce al altillo, bien iluminado por las ventanas de Velux que Celia abrió en el tejado. Allí están el cuarto de invitados y una amplia zona de despacho y trabajo donde ella se inspira para crear... La profesional dirige su estudio de interiorismo y también su blog thelivingcool.com. “En esta casa he intentado crear ambientes 
contemporáneos y mantener el justo equilibrio entre lo recargado y lo minimalista. Lo principal es generar sensación de hogar. La propia estética del loft, tan industrial, aporta mucha personalidad, y lo que está dentro tiene que complementar
 sin sobrecargar”, nos cuenta Celia, quien optó por dejar a la vista la pared de ladrillo antiguo, los conductos metálicos del aire acondicionado, las vigas... La elección de muebles, objetos y acabados es clave para dar el alma a la casa, explica. “Me gusta partir de una paleta neutra, blancos, 
piedra, topo… e ir añadiendo texturas, papeles pintados y tejidos, como los de Kenzo, con personalidad. Y siempre trato de incluir algún toque de negro, -color que asienta mucho el espacio y hace que no sea excesivamente femenino-, en las ventanas, puertas, rodapiés e incluso los techos. Es como si pusiera el “marco” a los interiores”.
 Y añade, “entre mis materiales “it” están el suave terciopelo, el mármol calacatta (blanco) y el latón, ¡mis tres mosqueteros!”. La química entre Celia y su loft sigue muy viva, y a ella le encanta compartirla con otros: “Cuando alguien viene, intento que se sienta como en su casa, cuidando los detalles, las flores, las velas, los aromas, la iluminación... las cosas que marcan la diferencia”.

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Desde fuera

La fachada del loft, con el recibidor que fue antes un garaje.

De dentro a fuera

La vista desde el salón hacia el recibidor y la calle.

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Salón

Una celosía lacada enmarca el sofá de lino encerado en azul tinta, ambos del estudio Celia Gómez Interiorismo. Los cojines son de Kenzo Maison. Mecedora Comback, de Patricia Urquiola para Kartell.

Con personalidad

Las niciales de la pareja propietaria, José y Celia.

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Llena de vida

Flores frescas, velas... son detalles que, según 
Celia, dan vida a la casa, como también sus muebles, por ejemplo, la butaca Redonda para Moroso de Patricia Urquiola -su diseñadora fetiche-, la mesa de centro años 60 en mármol y latón, que perteneció a los padres de su marido. Junto al espejo, réplica de 
un diseño de Takashi Murakami para Louis Vuitton.

Habitación con vistas

Concretamente, al luminoso patio interior. El dormitorio de la pareja se comunica con el salón-comedor por una puerta corredera. La cama de roble es un diseño de Celia.


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Cuarto de baño

El mármol blanco Macael de la encimera define el color del baño, diseñado en curva.

Original

El cuarto de baño cuenta con una ducha de obra equipada con una columna de Roca.

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Look industrial

Acentuado por la pared de
 ladrillo, los conductos del aire, las lámparas de techo, la escalera metálica que lleva al altillo...
 La casa se abre al patio interior, donde Celia
 ha puesto un columpio que compró en África.

Cocina integrada

La acogedora cocina, con mobiliario de Biotti y encimera de mármol Macael, está abierta al comedor y al salón. La nevera retro, de Smeg, encaja a la perfección con 
el estilo de la casa.