¡Qué buen rollo!

La escapada más chic tiene un destino: masía Can Casi.

Hotel Can Casi

Si cierras los ojos y te aparece una encantadora casita de campo en un entorno privilegiado y te invade la calma, no sueñes más y vívelo. Abre los ojos y pon rumbo a Can Casi, una masía de 1704 convertida en hotel ecológico de cuatro estrellas, en pleno Ampurdán. Es el sueño conseguido de Emma Vèlez, una diseñadora de joyas que buscaba una casita en un pueblo pequeño para pasar las vacaciones y los fines de semana. Conoció está masía y se enamoró desde el primer momento. El ritmo frenético del trabajo y el estrés la apartaban cada vez más tiempo de este refugio de calma hasta que un día, casi en plan revelación, decidió dejarlo todo e instalarse aquí definitivamente. Reconvirtió su vivienda de vacaciones en un hotelito para que todo el mundo pudiese compartir con ella su particular refugio.
Con ayuda de su hijo Benito Escat (diseñador de interiores y propietario del estudio Quintana Partners) y del arquitecto Juan Llongueras (de Coblonal Arquitectura) dieron forma a este pequeño paraíso. Cuatro habitaciones, Keep Calm&Relax, Enjoy, Happy, Smile, y una suite dúplex, Love, decoradas cada una de manera diferente, con muebles antiguos recuperados de la masía, piezas de diseño, obras de arte... y sorpresas tan insólitas como una Vespa antigua reconvertida en lámpara. De las instalaciones de Can Casi -que toma su nombre de Casimiro, el antiguo propietario- son absolutamente deliciosas la roulotte recuperada y convertida en bar con aires de chiringuito hippy y la piscina de agua salada. El desayuno es una de las tentaciones añadidas a base de embutidos, quesos y frutas de la zona, bollería casera, huevos del corral vecino... Y un plus: podrás tomarlo en el jardín (donde también se sirven románticas cenas). Si decides abandonar por un momento la vida contemplativa, la lista de opciones es de lo más variada y apetecible: clases de Hatha Yoga al aire libre, vuelos en globo o en avionetas ultraligeras, paseos a caballo, rutas en mountain bike... y cursos de cocina que se imparten en el jardín de la masía. En medio de toda esta actividad, Can Casi sigue creciendo. Sobre las ruinas de una masía anexa están construyendo tres habitaciones más, a pie de jardín y con terraza (una de ellas ya estará disponible este verano). Muchas cosas diferencian a Can Casi de otros alojamientos, pero su valor añadido, en palabras de Emma, es que "transmite una tranquilidad y un buen rollo que te sientes súper a gusto aquí". ¿No te apetece venir a comprobarlo? 

HOTEL CAN CASI
Cuenta con cinco habitaciones (una de ellas, suite) con precios desde 160 €, (suite, desde 335 €). 
Puigcalent, 7, Regencós, Girona. Tels.: 872 006 095 y 639 356 660. 
www.cancasi.com

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Aire chill out para el bar

Con una roulotte vintage restaurada y pintada por el equipo de Can Casi, y sillas Panton, en Vitra.

Piscina

En la piscina de agua salada, unas sombrillas importadas de Bali.  

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¡Qué vistas!

 Las que se disfrutan desde la terraza del hotel.

En el salón de la masía

Sofá chester vintage de piel marrón adquirido en la Bisbal d'Empordà, y mesa baja de hierro y madera , de Maisons du Monde, con esculturas de huevos de avestruz con pie de hierro decorativos fabricados por Benito Escat. En la pared, cuadro fabricado por los propietarios con portadas antiguas (de 1.900) de La Vanguardia, encontradas en la masía.

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En las zonas comunes

Los muebles antiguos recuperados conviven con el arte y el diseño. Cuadro "Amapolas", de Carla Tarruella, y silla Tulip, de Eero Saarinen adquirida en el Mercado de las Pulgas de París.

En el comedor

Sillas antiguas recuperadas y lámparas fabricadas por Benito Escat con cestos de junco.

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En la cocina

Amueblada a medida, destaca la combinación de azulejos con la piedra natural en paredes y techo. 

En el salón

Mesa de centro, de Maisons du Monde, sillas Tulip, de Eero Saarinen adquiridas en el Mercado de las Pulgas de París y sillas antiguas recuperadas.

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Diseño y tradición

 Se mezclan en el salón de la masía. 

En el baño de la suite

Una bañera de Victoria and Albert; el mueble y el espejo de madera, de Azul Tierra.