Soy una madre trabajadora de éxito gracias a mi niñera

La autora, cofundadora y presidenta de PowerToFly, explica a través de su propia experiencia la necesidad de disponer de una niñera para poder ascender en el trabajo y enumera algunos de los debates pendientes en materia de conciliación.

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En una cena reciente con 15 mujeres ejecutivas del mundo de las finanzas, la comunicación y la abogacía, cada mujer tuvo su ocasión para describir cómo "lo hacía todo". Una mujer contó cómo dejó de ir a las competiciones de gimnasia y, a pesar de todo, su hija seguía queriéndola. Otra dijo que ya estaba harta de que los inversores me preguntan si puedo hacer que una empresa se desarrolle y llevar una familia a la vez. Cuando llegó el turno de la última mujer, pasó la vista por la encima de la mesa, donde solo quedaban restos de creme brûlées y dijo: "La única razón por la que puedo tener una carrera es porque tenemos una estupenda niñera que lo hace todo en casa". Por fin alguien había dicho la verdad.

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La mayoría de las mujeres que conozco siguen las reglas de 'El club de la lucha' cuando se trata de cuidar a los niños a tiempo completo. La regla número uno es que no se habla de niñeras. La regla número dos es que no se habla de niñeras, incluso si existen.

Sí, mujeres como las actrices Tina Fey y Amy Poehler o Shonda Rhimes -la creadora de 'Anatomía de Grey' han hablado de esas otras mujeres que apoyan sus carreras. Tina y Amy han rapeado sobre sus niñeras y Shonda le dedicó varios párrafos de su biografía a la suya.

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Pero, en general, crea más expectación esa mujer poderosa que da el 100% en su casa y en el trabajo, y que no necesitan a nadie para que les ayude a criar a sus hijos. Las niñeras son tratadas como drogas para mejorar el rendimiento. Si las mas mencionamos, se desvela el secreto: Hemos tenido que contratar a otra mujer para avanzar en nuestra carrera profesional. ¿El resultado? Igual que millones de chavales soñaban con montar en bici como Lance Armstrong, millones de mujeres han crecido pensando que de alguna manera podrían permitirse tener una super carrera y ser una super mamá.

Yo también me siento culpable por esto. He aparecido en medios como 'Fortune', 'USA Today', 'Wired', 'Fast Company', 'The Wall Street Journal', 'The Today Show', 'Good morning Britain' y 'Sunrise Australia'. He sido nombrada una de las 20 Mujeres Más Influyentes según la revista 'Family Circle' por la empresa de la que fui cofundadora hace dos años, PowerToFly, una plataforma que que conecta empresas de alto crecimiento con mujeres especializadas en tecnología que quieren trabajar a distancia (revelación total: Hearst, la editora de Elle.com, es inversor en mi compañía). Pero en muy pocas de las entrevistas que he hecho en los últimos 20 meses he mencionado la única razón por la que hago todo lo que hago.

Puedo ser aclamada como una madre trabajadora simplemente porque puedo pagar a otra mujer para que vigile a  mi hija. El cuidado diario es una opción que millones de personas escogen, pero no es para mí. Mi trabajo se resentiría si tuviera que encajar en el horario de cualquier otra persona, y lo mismo le ocurre a mi marido. Con nuestra niñera, Ester, prestándole atención a nuestra hija, puedo viajar y trabajar todo lo que necesito. Puedo entrar en reuniones convocadas a última hora que duran hasta la noche; puedo coger un avión en el día e irme a una reunión con inversores en Texas, como hice hace un mes.

Tejas. Not at #sxsw

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Conozco a Ester desde que estaba en la Universidad, cuando mi madre la contrató para ayudar a nuestra familia, y mi hija la conoció cuando tenía dos días. Hay gente afortunada de tener parientes (o una pareja) cuidando de sus hijos para que puedan trabajar. Yo soy afortunada de tener a Ester.

Charlotte and her "EDDA".

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Pero también tengo una suerte enorme (y soy una privilegiada) por poderme permitir este tipo de cuidados. Puedo pagar a Ester por numerosas razonas, entre ellas por haber sido la empleada número 6 de The Huffington Post. Cuando la empresa fue comprada por AOL en 2011, tenía un cojín económico que me permitió tomar decisiones. Hace cinco años no se me habría ocurrido pensar que la mejor elección de mi vida fuera contratar a otra mujer para que cuidara de mi hija y tener tiempo suficiente cada día para poder cofundar mi negocio.

Por supuesto, millones de mujeres en este país no tienen esta posición tan afortunada, y por eso estoy escribiendo esto. En 33 estados y en Washington D.C., el coste de cuidar a tiempo completo a un niño es mayor que el de matricularse en una universidad pública para una carrera de cuatro años. Para familias con dos hijos, el coste de cuidarles van desde la mitad de un salario (en San Francisco) a tres veces un salario en Binghamton, Nueva York, según un estudio de 1015 del Instituto de Política Económica. Las ayudas fiscales y las subvenciones existen para las familias trabajadoras, pero son insignificantes comparadas con lo que necesitas pagar para tener a una persona cuidando de tu hijo mientras que tú te dedicas a tu carrera,

Incluso si puedes permitirte algún cuidador/a para tus hijos, no siempre es asequible justo el que te ayudará a tener un nivel notable en tu trabajo. Si eres un abogado intentando tener socios, un emprendedor que empieza un nuevo negocio o simplemente una madre que quiere ascender en su empleo, tienes que tener a tus hijos atendidos para poder trabajar hasta tarde y viajar. Las madres que trabajan en empleos en los que se le paga por hora están en un círculo vicioso: trabajan menos horas con un salario anquilosado para poder recoger a su hijo, pero nunca tienen la oportunidad de desarrollar una carrera que incluya el reparto de beneficios y la igualdad que permita pagar por más cuidado a los hijos.

Así que ahora cuando las mujeres me piden consejo para su carrera profesional, les digo que se abran una libreta de ahorro para el cuidado de sus hijos. Antes solía decirles que llegaran las primeras al trabajo y que se quedaran hasta tarde. Pero es un consejo inútil una vez que tienes hijos y tienes que elegir entre pagar por la cuidadora de tus hijos o quedarte con una carrera que apenas cubrirá sus gastos. Si abordáramos este tema con la misma energía con la que hablamos de los tuits de Donald Trump o los de 'Dancing With The Stars', estaríamos debatiendo las siguientes soluciones: cómo pagar a las mujeres igual que a los hombres (generalmente el pago de las niñeras viene de su bolsillo); los beneficios de un trabajo con guardería; ayudas fiscales reales para familias trabajadores; y jornadas flexibles o de teletrabajo, Mientras que la discusión sobre el cuidado de los hijos se quede relegada a las sobremesas de las cenas, no veremos el cambio sistémico que permitirá a millones de mujeres, y de hombres, seguir perteneciendo a la población activa.

Katharine Zaleski es la cofundadora y presidenta de PowerToFly.

Visto en ELLE.COM

De: Elle