Por qué el chocolate negro no es tan bueno como pensabas

Comenzando porque todos esos estudios que nos han ayudado a creer que era la panacea estaban financiados por la industria del cacao.

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Partiendo de la base de que los estudios siempre han colocado al chocolate en el botón nuclear que enciende nuestros antojos, encontrarte con alguien a quien no le gusta es algo así como encontrarte con el famoso perro verde. Esa persona aún no ha sentido cómo con el chocolate multiplicaba su salivación y disfrute (los estudios lo han colocado como la comida más deseada por encima de cualquier otra) y cómo lo hacía también su libido.

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Prácticamente pocas informaciones podían hacerlo aún más deseable. Bueno, sí. Por ejemplo, este estudio de 2015 que afirmaba que podía ayudar a bajar de peso. De hecho, hablaban de comerse hasta una tableta al día para lograrlo. Nadie se cuestionó nada.Nos sentimos culpables si repetimos pan, si un día comemos una hamburguesa o si cenamos espaguetis y ¿nadie se pregunta si no es sospechosos eso de comerse una tableta de chocolate para adelgazar? Pues no. Es chocolate y al chocolate no se le tose.

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Aquello resultó ser un entramado preparado por la industria del cacao. Un estudio pagado para hacer que la masa ame (aún más) este alimento que roza la prohibición.

La cosa no se quedó ahí. El pasado mes volvieron a colocarlo en el TOP de los postres con una investigación que lo alababa aún más: la revista Heart vinculaba su consumo con una reducción del riesgo de sufrir fibrilación auricular (una enfermedad cardiovascular letal). Y todo, aún diciendo en el estudio que no se podían descartar "confusiones residuales". La letra pequeña que nadie lee.

Sin embargo, otros investigadores han salido en defensa de la realidad afirmando que lo que nadie cuenta es que detrás de esos estudios, que no son del todo falsos, están sujetos de investigación con unos hábitos de vida más saludables que otros y ello demuestra que no es el consumo de chocolate el que marca la diferencia en cuanto a los riesgos cardiovasculares; que tras la financiación de esa investigación se encuentran aquellos que te ofrecen los M&M (por ejemplo) o que esos estudios no son sometidos después a comités superiores que lo analicen para ver si son del todo fiables.

Y sí, aunque esas investigaciones no son inválidas, no son todo lo veraces que debían ser. "Los resultados tienden a ser favorables en las conclusiones y especialmente cautelosas en la interpretación", han afirmado desde Nestle para Vice.

En un intento de búsqueda de honestidad, otros estudios sobre nutrición y chocolate que tomaron un grupo mayor de personas con baremos de control más amplios, demostraron que aunque el chocolate era un factor, no era la clave de reducción de enfermedades como la fibrilación auricular. Que había muchos más factores que aumentaban o reducían los riesgos, dividiendo así el peso de la importancia del alabado dulce.

Y algo más. La clave del chocolate como 'superfood' reside en su composición y en saber llamarlo por su nombre, es decir, cacao -y no chocolate-. En el cacao puro es donde está el Santo Grial: los flavonoides, el compuesto natural que reduce los riesgos de enfermedades cardíacas y degenerativas. Por supuesto, el chocolate no es la única fuente de flavonoides y no te encontrarás nunca con un médico que lo coloque en el TOP de alimentos de tu dieta. Los flavonoides también se encuentran en las frutas (manzanas, uvas…), verduras y leguminosas.

Nunca encontrarás una tableta de chocolate que SÓLO SEA CHOCOLATE. Es decir, en su composición, junto a los flavonoides (presentes en un porcentaje menor que en frutas y verduras), también hay grasas y azúcares. Por supuesto que el chocolate negro tiene más flavonoides que la versión con leche o el chocolate blanco (en el que, de hecho, no hay).

Así que si quieres reducir riesgos cardiovasculares o simplemente adelgazar, hay muchas más opciones en tu nevera que comerte una tableta.

Pero seamos honestos: después de leer este artículo vas a desear tener chocolate en la despensa y no te vas a acordar precisamente de las manzanas.

(GIPHY)

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