¿Hasta dónde debe llevar una primera dama, una princesa o una mujer la falda?

Hasta donde le dé la gana. Esa es la conclusión a la que hemos llegado a raíz de la última polémica con Brigitte Macron.

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Brigitte Macron vuelve a estar en el centro de la polémica. ¿Qué será esta vez? ¿La diferencia de edad con su marido? ¿Su papel como primera dama francesa? Nada que ver. El problema está en el largo de su falda.

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Brigitte eligió este vestido rojo de Louis Vuitton, una de sus firmas de cabecera, en el viaje que ha hecho junto a su marido a Salzburgo para una reunión de jefes de estado.

Este modelo ya lo llevó antes en blanco para recibir a Donald y Melania Trump en París.

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Lo más curioso es que cuando la mujer de Emmanuel Macron llevó el vestido por primera vez en compañía de Melania, nadie lo criticó. Pero en esta segunda ocasión los medios han destacado lo bien que iba la mujer del canciller austriaco en comparación con Brigitte. ¿Habrá menguado el mismo vestido por cambiar de color? ¿O será que lucirlo en rojo ya es el colmo de la provocación?

Si existe en alguna parte un decálogo sobre hasta dónde podemos llevar la falda las mujeres nos encantaría encontrarlo (y quemarlo). ¿Lo determina la edad de la mujer en cuestión? ¿Su físico? ¿El cargo que ocupa? ¿O será el evento al que asista?

Ya lo decía Coco Chanel, el largo adecuado en la falda de una mujer es el cubre justo la rodilla. Luego ya vendrían las eternas guerras entre faldas midi y mini, pero lo políticamente correcto es eso.

Aunque Macron no ha sido la primera ni será la última, desgraciadamente. Nuestra reina Letizia ha sufrido en sus propias carnes (o mejor dicho piernas) la polémica por los centímetros de sus faldas.

Una de las primeras veces fue durante la beatificación de Juan Pablo II en Roma en mayo de 2011.

Iba de negro y con mantilla como marca el protocolo, pero se le olvidó un detalle. La falda debía sobrepasar sus rodillas. El diario La Gaceta llegó a afirmar que "no era adecuado ni razonable". Además, destacaban el hecho de que "marcara sus piernas con unas medias negras de poco grosor" en lugar de "ocultarlas con unos 'panties' tupidos".

En noviembre de ese mismo año, Letizia viajó a Chile y volvió a estar en boca de todos por este minivestido blanco. Y encima mandó las medias a paseo.

¿Deberían ceñirse Brigitte Macron y Letizia a los modelos por debajo de la rodilla? Y las que no somos cargos públicos, ¿podemos llevar el que queramos o corremos el riesgo de que nos quemen en la hoguera? ¿De verdad importa tanto el largo de una falda? Igual lo que convendría ampliar son las miras de algunas personas.

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