48 horas en Edimburgo

La capital escocesa rebosa vida en el mes de agosto gracias a la celebración del Festival de Edimburgo. Te descubrimos los encantos de esta bella ciudad.

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Gracias a su tamaño manejable, la ciudad de Edimburgo puede visitarse fácilmente a pie. Salvo que tu hotel esté lejos del centro o quieras explorarla más allá de su casco histórico, te recomendamos que disfrutes del paseo en esta ciudad bella y misteriosa a partes iguales... Siempre encontrarás un rincón que haga que valga la pena.

Día 1: La Old Town

Comenzamos nuestro viaje en la parte más antigua de la ciudad, la llamada Old Town. Dentro de ésta, un buen punto de partida es la icónica Royal Mile, su principal arteria. Te sorprenderá su arquitectura de cuento, aunque aún no has visto nada... Una primera visita puede ser el Castillo de Edimburgo, una espectacular construcción que descansa sobre un antiguo volcán con vistas a la New Town. Forma parte del inconfundible perfil de la urbe y es la atracción más visitada de toda Escocia. ¿Echamos un vistazo? Desde la Royal Mile, se accede al castillo a  través de una explanada en la que se celebra anualmente el Military Tattoo, el famoso desfile militar que puede observarse a lo largo del mes de agosto. En su interior, descubrirás auténticos tesoros de la historia escocesa, como las joyas de la corona o la llamada 'Piedra del Destino', sobre la que se coronaba a todos los reyes escoceses.

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Tras la visita al castillo, regresa a la Royal Mile hasta llegar a George IV Bridge. Nos desviaremos de la calle principal para descender hacia Victoria Street, una pintoresca calle en cuesta llena de pequeñas tiendas. Al final, te encontrarás en uno de los rincones con más encanto de la Old Town: Grassmarket. Un gran lugar para disfrutar de una pinta en lugares tan famosos como The Last Drop, uno de los pubs con más solera.

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Regresa a  George IV Bridge a Través de la calle Cowgate y descubrirás unos cuantos lugares interesantes en los que parar. En primer lugar, el pub The Elephant House, famoso por ser el lugar en el que J K Rowling escribió su novela

más exitosa, Harry Potter. Más adelante, encontrarás el cementerio de Greyfriars y la escultura del perro más famoso de Escocia: Bobby. Cuenta la leyenda que el can se hizo famoso en el siglo XIX por permanecer noche y día junto a la lápida de su dueño fallecido.

De vuelta a la Royal Mile, no dejes de visitar la famosa Catedral de St Giles y el Heart of Midlothian, un corazón de adoquines situado en la calle que marca el lugar en el que antiguamente se ejecutaba a los presos. La tradición es escupir sobre dicho corazón, aunque tampoco es necesario hacerlo... En esta zona, no te pierdas alguno de los 'closes', calles estrechas a las que a menudo se accede a través de puertas desde la propia 'Milla Real'.

Si te gustan las historias de miedo, puedes visitar el Mary King's Close, un antiguo callejón hoy tapiado y subterráneo que permite conocer cómo era la vida en el Edimburgo del siglo XVII. Avisamos: se comenta que por sus instalaciones aún deambulan algunos de los fantasmas de las personas de aquella época...

Si aún te queda tiempo avanza hasta el final de la Royal Mile hasta llegar al palacio de Holyrood, residencia principal de los antiguos reyes de Escocia.

Día 2: La New Town

La 'Ciudad Nueva' de Edimburgo comenzó a construirse en el siglo XVIII, por lo que paseando por sus calles podrás descubrir su arquitectura de sabor neoclásico y georgiano. Princess Street es la arteria principal y, probablemente, una de las calles con mejores vistas del mundo: solo tiene edificios en su lado norte, por lo que toda la cara sur queda al descubierto y con vistas a los jardines Princess Street Gardens (en la imagen) y al castillo, que se erige imponente al fondo. Princess Street es además la calle comercial más importante, lo que la convierte en un lugar perfecto para ir de compras.

En mitad de Princess Street encontrarás el Scott Monument, erigido en memoria de uno de los más importantes autores escoceses, Sir Walter Scott. Si quieres, puedes subir a su estructura para disfrutar de una impresionante vista sobre la ciudad.

Paralela a Princess, George Street es una de las calles más elegantes de la ciudad. Junto con Rose Street, una animada calle peatonal llena de restaurantes y tiendas, constituye un agradable paseo por la parte señorial de la ciudad.

Si aún te queda tiempo, puedes acercarte a descubrir algunos de los barrios más pintorescos de la ciudad. Stockbridge es una agradable zona de ambiente bohemio, mientras que el Dean Village es como un auténtico pueblecito organizado en torno a las aguas del río Leith. Una vez allí, puedes acercarte hasta la Dean Gallery, el museo de arte moderno de la ciudad.

¿La mejor forma de coronar tu último día en Edimburgo? Vuelve sobre tus pasos hasta el extremo de Princess Street en el que se encuentra Calton Hill, una colina con varios edificios de estilo neoclásico que justifican uno de los apodos más famosos de la ciudad: 'La Atenas del Norte'. Las vistas sobre Edimburgo al atardecer son espectaculares desde allí (eso sí: cuidado con tus pertenencias. Hay quien se queja del alto índice de carteristas que aprovechan el ocaso para hacer de las suyas)

Hoteles:

Hotel du Vin (11 Bristo Pl): En plena Old Town, este lujoso hotel está decorado al más puro estilo escocés. Hotelduvin.com

The Witchery (Castlehill, The Royal Mile): Si el principal motivo por el que te has decidido a venir a Edimburgo son sus historias de fantasmas, te encantará alojarte aquí: sus habitaciones están decoradas como si fueran diferentes estancias de un castillo medieval. Abstenerse amantes del minimalismo. www.thewitchery.com

Restaurantes:

The Standing Order (62-66 George St): todo un clásico, esta antigua sede de un banco es hoy un animado local que reune a turistas y residentes gracias a sus precios económicos y buena calidad.

Angels With Bagpipes (343 High Street, Royal Mile): Elegante y romántico, perfecto para disfrutar de la auténtica gastronomía escocesa. www.angelswithbagpipes.co.uk

Bares:

The Last Drop (74-78 Grassmarket): Todo un clásico en Grassmarket. Merece la pena disfrutar de su terraza cuando el tiempo lo permite.

Joseph Pearce's (23 Elm Row): Agradable y acogedor, perfecto para degustar tanto una pinta como un 'brunch' completo. www.bodabar.com/joseph-pearces